La inflación en la Ciudad de Buenos Aires fue del 1,8% en junio, lo que implicó una desaceleración respecto del 2,1% registrado en mayo y el menor incremento mensual de 2026. Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor porteño acumuló una suba del 16% en el primer semestre, mientras que la variación interanual llegó al 32,6%.
El dato difundido por la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad llega pocos días antes de que el INDEC publique el índice nacional y suele ser seguido de cerca por el mercado como un anticipo de la tendencia inflacionaria. Aunque el índice general volvió a desacelerarse, la dinámica de los servicios continuó mostrando mayor resistencia que la de los bienes. Durante junio, los servicios aumentaron 2%, mientras que los bienes lo hicieron 1,5%. En la comparación interanual, los servicios registraron un incremento del 35,4%, frente al 28% de los bienes.
Los principales impulsores de la inflación del mes fueron Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un aumento del 2,2%, seguido por Salud (2,9%), Transporte (2,1%), Equipamiento y mantenimiento del hogar (4,1%) y Alimentos y bebidas no alcohólicas (1,6%). En conjunto, estos cinco rubros explicaron alrededor de 1,4 puntos porcentuales de la variación mensual.

En vivienda impactaron principalmente las actualizaciones de los alquileres, las expensas y el aumento en la tarifa del servicio de agua. En salud volvieron a incidir las subas en las cuotas de la medicina prepaga, mientras que en transporte pesaron los incrementos en los boletos de colectivo, subte y tren.
Dentro del capítulo de alimentos, los mayores aumentos se observaron en verduras, tubérculos y legumbres (5,9%), pan y cereales (2%) y leche, productos lácteos y huevos (1,7%), aunque el comportamiento del rubro fue más moderado que el de los servicios regulados.
Uno de los indicadores que siguió mostrando persistencia fue la denominada inflación núcleo (Resto IPCBA), que avanzó 1,9% en junio. En tanto, los precios regulados aumentaron 2%, impulsados por las actualizaciones en medicina prepaga, transporte público y agua, mientras que los estacionales prácticamente no variaron, con un incremento de apenas 0,1%, gracias a las bajas en prendas de vestir, pasajes aéreos y paquetes turísticos, que compensaron el aumento de las verduras.
El comportamiento de junio muestra que la desaceleración de la inflación continúa, aunque con una composición donde los servicios mantienen una velocidad de ajuste superior a la de los bienes. Al mismo tiempo, los aumentos regulados -especialmente en tarifas, transporte y salud- siguen siendo uno de los principales factores que sostienen la evolución del índice de precios en la Ciudad.
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