Los trabajadores de FATE mantienen la permanencia pacífica en la planta de Virreyes desde hace una semana. Sucede luego de que la empresa decidiera cerrar y despedir a 920 empleados. El Gobierno Nacional y el de la Provincia de Buenos Aires dictaron la conciliación obligatoria por 15 días, pero el conflicto escala.
La familia Madanes Quintanilla y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (Sutna) no alcanzaron un acuerdo en la audiencia que ayer hizo la Secretaría de Trabajo de la Nación, es por eso que el Gobierno convocó a una nueva reunión para el miércoles próximo, aún dentro del período de conciliación. Paralelamente, hoy al mediodía habrá otra reunión convocada por la Provincia de Buenos Aires.
El Ministerio de Capital Humano comunicó ayer que “no ha sido posible arribar a un acuerdo entre las partes” y dijo que seguirán las instancias de negociación “en resguardo del empleo, la actividad productiva y el cumplimiento de la normativa laboral”.
Desde la dirección de la empresa dejaron trascender que quieren cumplir la conciliación obligatoria, pero que no están en condiciones de reabrir la planta porque está ocupada por el sindicato. Sin embargo, la semana pasada dijeron que aunque iban a acatar la decisión del Gobierno, el cierre es definitivo y que no darán marcha atrás.
Los trabajadores lo calificaron como un “cierre trucho” y enmarcaron la decisión de Madanes Quintanilla en el marco de la renovación de un arancel antidumping del 28% aplicado a las importaciones de hojas de aluminio provenientes de China que vencía el 5 de marzo y que ayer el Gobierno Nacional dejó sin efecto a través de un decreto.
La medida afectará de manera directa a Aluar, la principal empresa productora del país, propiedad de Madanes Quintanilla. “La explicación más clara es que se acaba el tiempo porque el 5 de marzo se terminaba la negociación del aluminio”, dijo el secretario general del SUTNA, Alejandro Crespo, también despedido.
Crespo agregó que eso “explica por qué tanto empeño en colocar un desalojo de trabajadores cuando supuestamente esta fabrica de 84 se jubila por vieja. ¿Qué sentido tendría querer golpear a trabajadores en una fabrica de estas características si la fabrica no va a arrancar más?”, se preguntó. “Está claro que el apuro por el desalojo está motivado por que este cierre no es real, es una jugada donde se utiliza a los trabajadores de FATE para negaciones de todo tipo que desconocemos”, denunció Crespo.
Se extiende la toma de fábricas
La crisis de la producción impuesta por el gobierno de Javier Milei se extiende de Norte a Sur. Ayer, los trabajadores de una fábrica de aires acondicionados de Tierra del Fuego tomaron la planta para reclamar el pago de salarios de 140 personas. La planta de Aires del Sur cerró el 26 de diciembre, durante el período vacacional y la empresa no retomó la continuidad de operaciones ni se reunió con el sindicato.
Ayer, los trabajadores decidieron la toma. “Hemos llevado adelante distintas instancias en la secretaría de Trabajo, pero la empresa no se ha sentado con nosotros ni asumido la responsabilidad de dar la cara ante los trabajadores”, dijo el secretario General de la UOM de Río Grande, a Oscar Martínez a Mundo Gremial.
Martínez sumó que “de febrero en adelante no pudimos tener reuniones con accionistas, ni propietarios, sólo recibimos presentaciones del apoderado legal de la ciudad, pero no responde a los problemas que nosotros queremos y necesitamos resolver”.
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