Argentina se ubica entre los países más vulnerables frente a un posible shock financiero global. Así lo señalaron Citi, Morgan Stanley, JP Morgan, Barclays, Wells Fargo y Bank of America (BofA), seis de los bancos más relevantes de Wall Street. Si bien en sus informes las entidades financieras coincidieron en que el programa económico del Gobierno logró avances relevantes, advirtieron que la economía es estructuralmente frágil ante la volatilidad internacional. El bajo nivel de reservas, un financiamiento externo costoso, un tipo de cambio que consideran apreciado y la inflación elevada son las principales razones de un posible descalabro interno.
De acuerdo con información de La Nación, Wells Fargo hizo hincapié en el bajo nivel de reservas del país. La entidad financiera remarcó que los países con una fuerte dependencia en el financiamiento externo son los más sensibles a episodios de “sudden stop”, cuando los inversores se refugian en activos considerados seguros y reducen su exposición a mercados emergentes. “La Argentina y Turquía aparecen entre los países con mayor vulnerabilidad ante ese escenario”, remarcaron.
El Citi y Morgan Stanley llegaron a una conclusión similar y subrayaron que los países con fundamentos externos más frágiles suelen enfrentar mayores correcciones en períodos de incertidumbre global. Por su parte, JP Morgan se refirió al poco poder de fuego del BCRA. En su informe, la entidad reconocida por medir el riesgo país calculó que las reservas líquidas del ente monetario nacional rondan los US$ 18.500 millones, pero que las reservas netas -excluyendo encajes en dólares y líneas de swap– continúan siendo negativas. Asimismo, alertó por los orígenes de esos dólares al provenir principalmente de colocaciones de deuda o financiamiento externo de empresas.
El frente cambiario es otro de los puntos donde aparecen matices entre el Gobierno y los bancos. Barclays afirmó que el tipo de cambio real podría estar relativamente apreciado, lo que limitaría la capacidad de crecimiento de la economía. “Creemos que el tipo de cambio real actual es probablemente demasiado fuerte para que el crecimiento económico mejore de manera significativa”, informaron.
Por último, los analistas de las entidades bancarias recalcaron que la próxima etapa del proceso de desinflación será más compleja. Barclays estimó que la suba de precios seguirá relativamente elevada durante más tiempo del previsto inicialmente y proyectó que el índice anual se ubicará cerca de un 25% este año. En tanto, Morgan Stanley estimó que un aumento del 10% en el precio del crudo podría sumar entre 0,2 y 0,4 puntos porcentuales a la inflación anual, mientras que Citi calculó un impacto de entre 1 y 2 puntos.
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