En tiempo récord y apurado por la agenda distendida que anhelaba con desesperación su antecesor, este mediodía Juan Bautista Mahíques juró como ministro de Justicia en el Salón Blanco de la Casa Rosada. Todavía reaccionando a los coletazos que dejó la esperable pero intempestiva salida de Mariano Cúneo Libarona, Javier Milei le tomó juramento al abogado con la intención de abrir una nueva etapa en la relación del Gobierno con el Poder Judicial, que tiene como principales reclamos completar la Corte Suprema y la resolución de las más de doscientas vacantes abiertas en juzgados federales a lo largo y ancho del país.
El acto, que comenzó puntual a las 12, contó con la presencia de casi todo el gabinete, a excepción del ministros del Interior, Diego Santilli; de Defensa, Carlos Presti, quien se encuentra de viaje en Estados Unidos para firmar un acuerdo de cooperación con la gestión republicana y el titular de Economía, Luis Caputo, quien no justificó su ausencia.
La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, se pasó toda la jura llorando.
Uno a uno, el jefe de gabinete, Manuel Adorni; el ministro de Desregulación, Federico Sturzzeneger; de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno; de Seguridad, Alejandra Monteoliva; de Capital Humano, Sandra Pettovello; la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy y la General de la Presidencia, Karina Milei, ingresaron al mítico salón de Balcarce 50, donde presenciaron la expeditiva jura del nuevo integrante del gabinete. Junto a ellos, estuvo el saliente titular, Mariano Cúneo Libarona, con la alegría tallada en el rostro.
Además del gabinete, la senadora y presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y el flamante secretario de Justicia, Santiago Viola, también se hicieron presentes. Junto a ellos estuvieron Eduardo “Lule” Menem, mano derecha e izquierda de Karina y Sharif Menem, el menor del clan riojano que empieza, amparado bajo el ala de sus tíos, a encontrar un lugar en el organigrama libertario.

También se pudo ver al asesor presidencial, Santiago Caputo, quien no dio muestras del golpe político que significó el arrebato del ministerio que controlaba su amigo Sebastián Amerio desde las sombras. Tal como hace en todas las juras, Caputo se mantuvo aislado del resto del gabinete y los invitados que tomaron asiento en las sillas previamente establecidas. Parado y apoyado sobre uno de los ornamentos del Salón blanco, el asesor mantuvo su bajo perfil. Recibió saludos de algunos de los presentes y abrazó con fuerza al presidente, quien se acercó a ver a su amigo y asesor luego del linchamiento público que motorizó su hermana.
Entre los invitados especiales, quien más resaltó fue Carlos “Coco” Mahíques, padre de Juan Bautista, y cacique de la familia judicial. Codiciado para fotos y abrazos, el barón de la Cámara Federal de Casación Penal se mostró abierto a saludar con el mismo afecto a cada una de las tribus que integran el gobierno nacional. Incluso, se dejó fotografiar con el presidente, quien le dio un cálido abrazo una vez que se apagaron las cámaras de la transmisión oficial.
Quien dio la nota, sin embargo, fue la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quien se pasó toda la jura llorando. Buscando consuelo entre sus compañeros de gabinete, la preferida de Milei dijo que su angustia se debía a la salida de Cúneo Libarona, a quien dijo que iba a extrañar muchísimo por su calidad de persona.
Expeditivo y sin mayores sobresaltos, el acto duró poco más de cinco minutos. En la previa, con un traje blanco con detalles negros y su cabello rubio peinado con delicadas ondas sobre las puntas, Karina ingresó al salón y cooptó todas las miradas. La secretaria general de la presidencia se sentó en primera fila entre el presidente de la Cámara de Diputados y Adorni, quien la escoltaron durante todo el acto. Una vez que terminó, El Jefe se paró a saludar a cada uno de los presentes, hasta que llegó a Mahiques, a quien le pidió una foto para sumar a su colección. Caputo, en la otra punta del salón, se dedicó a observar la escena con la que la hermanísima rubricó su triunfo y liderazgo incuestionable dentro del gobierno.

Previo al inicio del acto, el flamante ministro llegó a la Casa Rosada cerca de las 11:30 de la mañana. Rodeado de sus colaboradores y de buen semblante, Mahiques ingresó por la explanada hacia el Salón de los Bustos y, sin hablar con la prensa acreditada, se dirigió directamente al despacho de Milei, con quien estuvo reunido cerca de media hora. Fue la primera vez que el presidente y su ministro se vieron la cara. Hasta entonces, el líder libertario nunca había visto personalmente al nuevo integrante de su gabinete, dado que quien llevó las riendas de las negociaciones fue su hermana Karina. El Jefe, por su parte, conoció al abogado hace apenas cuatro meses, en un encuentro que auspició el apoderado de La Libertad Avanza y ahora viceministro de Justicia, Santiago Viola.
Como contó este medio, la llegada de Mahiques estuvo atravesada por la interna cuerpo a cuerpo que mantienen Karina Milei y Santiago Caputo. La hermana presidencial y el asesor favorito del libertario mantienen desde hace largos meses una disputa por el poder político del gobierno que desde hace rato dejó de ser una mera diferencia de criterios. En este marco, El Jefe logró ganar la pulseada, se quedó con el control del Ministerio de Justicia y dejó al gurú libertario absolutamente expuesto y con el jaque declarado. Si bien en las últimas horas las versiones sobre la posible salida de Caputo aumentaron, desde su entorno hicieron saber que no está en los planes irse y que sólo dejará su cargo si así lo exige el presidente.
TS/EO






