El ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, volvió a criticar directamente al gobierno de Javier Milei por su plan económico y afirmó que “más importante que baje la inflación es que haya reactivación y que la economía crezca no al 3% sino al 8%”. En este marco, alertó el riesgo de reversión de las políticas y exigió nuevas medidas pero que se eviten los ajustes en áreas sensibles como PAMI y discapacidad.
En una entrevista a Clarín, el economista sostuvo que el Presidente debe “recrear la esperanza de mejoramiento en la calidad de vida de las familias”, como lo hizo para ganar la campaña de 2023. En su análisis, dijo que Milei actuó bien en materia fiscal, pero advirtió que “hay mucho por hacer” y cuestionó que los mayores ajustes se concentren en áreas sensibles: “No puede ser que los mayores ajustes se hagan en el PAMI o en áreas de discapacidad”.
En este sentido, Cavallo insistió en que la economía debe llegar a la gente y sostuvo que “el riesgo de reversión de las políticas es mayor en la medida en que el plan no produzca una sensación de más bienestar entre la gente que votó a Milei”, advirtió y diferenció a los votantes ideológicos y aquellos que lo acompañaron por expectativas de mejora.
Críticas al sistema cambiario y financiero
Uno de los puntos más críticos de su análisis fue el sistema cambiario y financiero y disparó que Milei “es como si se hubiera olvidado de un capítulo que le puso mucho énfasis durante la campaña electoral de 2023: la organización de un sistema monetario, cambiario, financiero capaz de proyectar la estabilidad y al mismo tiempo lograr la recuperación”, afirmó.

En ese sentido, cuestionó el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). “El RIGI confundió a Milei. Dar exenciones impositivas y privilegios cambiarios es una típica política industrial”, señaló, aunque reconoció que da seguridad a los grandes inversores.
Para Cavallo, la apertura económica requiere financiamiento e insistió que “el ingrediente que falta es la organización de un sistema monetario, cambiario y financiero que genere fuentes de financiamiento para todos los sectores de la economía, incluso para los consumidores”, explicó y criticó la carga impositiva sobre los créditos.
“Más importante que cuánto de rápido baje la inflación es que haya reactivación del mercado interno y que el ritmo de crecimiento no sea 3% sino que Argentina crezca al 6%, 7% u 8%”, apuntó y advirtió que sin beneficios visibles para la población, el esfuerzo de estabilización puede derivar en un nuevo péndulo tras 2027. “El crecimiento ocurre primero en forma de reactivación de demanda, la gente visualiza que las cosas van a mejorar y se anima a invertir”, sostuvo.
En esta línea, alertó sobre el riesgo de reversión del rumbo económico tras las elecciones de 2027 y enfatizó que “no es indiferente si gana Milei o alguien que comprometa la continuidad de las políticas de mercado, apertura y estabilización”, explicó, aunque admitió que incluso un eventual gobierno opositor estaría condicionado por los compromisos de deuda y la necesidad de equilibrio fiscal.
“Lo que le falta al plan de estabilización de Milei es el libre movimiento de capitales para todos. Eliminar completamente el cepo”, enfatizó. “Una política de estabilización no puede ser solamente de control de la cantidad de dinero. Tiene que estar acompañada de reformas estructurales que permitan aumentar la productividad y la producción”, cerró.
GLF










