En medio de la escalada del conflicto docente-estudiantil por el brutal ajuste al presupuesto universitario, entre el 20 y el 24 de marzo la Universidad de Buenos Aires; y el 30, 31 de marzo y 1 de abril la Universidad Nacional de Rosario asistirán a un nuevo proceso de elecciones para definir autoridades dentro de las facultades. Replicando a la perfección lo que ocurre en el marco nacional, los referentes universitarios de La Libertad Avanza llegan a estos comicios con divisiones y pujas internas entre los sectores que responden a la jefatura política de Karina Milei y Santiago Caputo.
Tanto en CABA como en Santa Fe, las agrupaciones que competirán en las universidades están bajo la órbita de la secretaria general de la presidencia. Somos Libres y Universitarios por la Libertad (UPL), comandada por la diputada karinista, Romina Diez, harán su debut en más de una decena de facultades con la intención manifiesta de convertirse en la rama estudiantil oficial de La Libertad Avanza y acoplarse a la dirigencia juvenil del partido de coordina Sharif Menem, sobrino de Martín y “Lule”, y el menor del clan riojano.
La intención, aseguran dentro de la organización, es no limitarse dentro de los principales centros urbanos sino expandir el poder en las universidades de todo el país. De esta forma, al igual que el resto de los partidos, La Libertad Avanza buscará ampliar su usina de militantes en un sector clave para la formación de cuadros políticos, ítem relegado durante los primeros dos años de gobierno mileísta. Si bien el karinismo logró imponerse en el armado estudiantil, lo cierto es que durante meses ésta fue una tarea que estuvo bajo la órbita del asesor presidencial y cuya puja pasó por debajo del radar.

Fuerzas del Cielo vs. territoriales: versión universidades
En febrero del 2024, apenas semanas después del desembarco de Javier Milei al Sillón de Rivadavia, el aparato juvenil referenciado en Las Fuerzas del Cielo (LFDC), la orga conducida por Daniel Parisini, conocido popularmente como Gordo Dan, comenzó a trabajar para crear un espacio que les permitiera tener músculo en las universidades. En aquel momento, la tensión entre el Salón Martín Fierro y la secretaria general de la presidencia era inexistente, por lo que El Jefe dio el visto bueno para crear Universitarios por La Libertad Avanza (ULLA), que hizo su debut en las elecciones de noviembre de aquel año en la Universidad de La Plata.
Con el avance del 2024, el recrudecimiento de las tensiones entre la hermana y el asesor presidencial empezaron a hacer mella en todos los ámbitos del gobierno y la militancia universitaria no fue la excepción. Por orden expresa de Karina, el entonces subsecretario de Integración Sociourbana, Sebastián Pareja, creó la organización Crear + Libertad, espacio al que puso a cargo a sus socios Alejandro Carrancio y Juan Osaba, enemigos declarados del legislador bonaerense, Agustín Romo, miembro de la organización celestial caputista.

Pese a la intención del armador bonaerense de desterrar a los jóvenes, ULLA logró hacer base en cinco universidades claves: la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, la Universidad Nacional de Quilmes, la Universidad Nacional de Lanús, la Universidad Nacional de La Matanza y la UNLP, dejando a la agrupación de Pareja & cía sin peso dentro de las facultades más importantes del conurbano. La devolución del favor no fue gratuita. El ahora diputado dejó al piberío de LFCD fuera de todas las listas legislativas provinciales. Ojo por ojo.
La rendición
Con el triunfo del karinismo no sólo en PBA sino también a nivel nacional, los celestiales se vieron obligados a replegar sus tropas y elegir entre acoplarse o morir. Es por eso que, según confiaron desde el caputismo, ULLA dejará de existir y todas las organizaciones estudiantiles ligadas al caputismo se plegarán a FEL, en una muestra de rendición que la hermanísima recibe con absoluta satisfacción en plena guerra fría con el amigo de su hermano.
La cruzada libertaria contra las universidades
La búsqueda de injerencia dentro del ecosistema universitario está lejos de ser una ambición nueva en el ecosistema libertario. En enero de este año, la diputada nacional, Mercedes Llano, presentó un proyecto de ley con el que busca modificar la Ley de Educación Superior, con el que pretende cambiar los artículos de acceso a información pública y de transparencia de datos de salarios de autoridades jerárquicas, a quienes pretenden exigirle la presentación de declaraciones juradas anuales.
El conflicto interno del piberío libertario, en tanto, se enmarca en una avanzada concreta del gobierno contra el financiamiento de las casas de estudio. Según se desprende de un informe realizado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) las universidades sufrieron un ajuste real de 28,7% entre 2023 y 2025 y 45,6% respecto de 2023 considerando el presupuesto vigente de 2026.
El ajuste avanza
Con la Ley sancionada que el gobierno vetó pero el Congreso logró insistir, aunque sin éxito de aplicación, el financiamiento habría crecido 35,1% frente a 2025 y quedado solo 3,6% por debajo de 2023, permitiendo casi recuperar el nivel presupuestario previo al ajuste. En cambio, con la aplicación del nuevo proyecto que el oficialismo buscará tratar en las próximas semanas en el parlamento habrán caídas de 14,2% respecto de 2025 y 38,8% frente a 2023, dejando un presupuesto 36,5% menor al de la Ley insistida.
Frente a esta circunstancia, en el oficialismo se limitan a advertir que “no hay plata” y que el financiamiento universitario deberá acoplarse a los planes de déficit cero que Javier Milei y Luis Caputo imponen en su modelo de gestión económica.
TS/CM






