La Policía Federal Argentina (PFA) volvió a reprimir en la tradicional marcha de los jubilados, a la que se suman organizaciones de izquierda. El saldo dejó cuatro detenidos, entre ellos el padre Paco Olivera. Hay, además, 35 heridos y dos personas tuvieron que ser hospitalizadas. Del operativo también participó Gendarmería. Volvieron a aplicar el protocolo antipiquetes.
Una hilera de efectivos avanzó sobre los manifestantes con gas pimienta y luego los enfrentamientos siguieron cuerpo a cuerpo, con personas que fueron reducidas, arrojadas al piso y golpeadas con las cachiporras en total estado de indefensión, de acuerdo a NA.
La diputada del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, reconstruyó los incidentes luego de participar de la reunión de jefes de bloque en el Salón de Honor de la Presidencia de la Cámara de Diputados. Dijo que al salir del Congreso, cuando hablaba a la prensa, empezó a sentirse el gas pimienta y “todos empezaron a toser».
«Hubo una secuencia terrible que es imposible olvidarse por la crueldad contra un compañero que viene a todas las marchas por discapacidad porque le falta una pierna», siguió Bregman. Agregó que el militante convulsionaba y que los efectivos en vez de asistirlo, se alejaron.
Nicolás del Caño, diputado del Frente de Izquierda, llamó a reforzar la convocatoria el próximo miércoles, cuando se trate la Reforma Laboral. “A pesar de eso, los jubilados, las personas con discapacidad y toda la gente que viene a acompañar se mantiene firme y por eso tenemos que redoblar la movilización exigiendo un verdadero paro nacional para este miércoles 11«, dijo.
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