Fue el último tres y lo llamaron Robert Francis Prevost. Hijo de Mildred Martínez, bibliotecaria, y de Louis Marius quien, antes de ser docente de escuela, sirvió a la Marina de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. En Dolton, Chicago -donde vivían- la familia asistía a misa en la parroquia de Saint Mary. Con el tiempo se comprometerían activamente con la vida pastoral. Nadie sabía entonces que, muchos años después, el pequeño Robert sería ungido papa y elegiría llamarse León XIV
Tiene 71 años y su papado está marcado por el legado de Jorge Bergoglio. De hecho en su primer discurso, ofrecido el 8 de mayo del año pasado, lo pondero: «¡Gracias al papa Francisco!». Su primera encíclica, Magnifica Humanitas, no sólo fue bien recibida, sino que una frase se volvió viral: «La Inteligencia Artificial no es neutral». Si Francisco fue un humanista, León XIV se presenta como un Santo Padre moderno, que no evita las transformaciones de su época. En la encíclica, León XIV plantea además un examen de conciencia que incluye a la Iglesia como institución.
Su madre tenía ascendencia española. Sus bisabuelos maternos, se cruzaron en el creole, mezcla de lengua española y francesa con afro y nativa norteamerica. Y también hay entre los orígenes de parte de la madre, algo de Cuba. Cuando todavía era Robert, el papa no sabía que desarrollaría un fuerte vínculo con latinoamérica y su lengua, que también era natal.
Cursó el primario y el secundario en colegios religiosos. El Saint Mary School of the Assumption y luego en la Saint Augustine Seminary High School. Cualidades de líder, forma parte del consejo estudiantil, preside el Library Club y se convierte en la voz cantante de su curso, el último año antes de la graduación. Se dice de él que es un buen jugador de tenis. Se licenció en Matemáticas en 1977 y estudió filosofía.
Ese mismo año se inicia el noviciado en Nuestra Madre del Buen Consejo de la Orden de San Agustín, en la comunidad de la iglesia de la Inmaculada Concepción, en Saint Louis. Tomó votos temporales -entre 1978 y 1981, tres años- para estudiar teología en Chicago. Confirmados los votos solemnes, es ordenado diácono en la parroquia Santa Clara de Montefalco de Grosse Pointe Park, en la diócesis de Detroit. Y en 1981, lo envían a Roma. Allí estudio derecho canónico.
Un año después, en 1982, es ordenado sacerdote. El vínculo del papa León XIV con sus raíces hispanas se acentuó en 1985, cuando inició sus décadas de servicio en Perú. Ese año fue enviado a la misión de Chulucanas, donde sirvió como vicario parroquial y canciller. Entre 1988 y 1999, trabajó en Trujillo como director de formación, vicario judicial y profesor de Teología y Derecho Canónico. Pero cada tanto volvía a instalarse en su país de origen, los Estados Unidos, aunque en periodos cortos.
Francisco siempre lo tuvo cerca. Lo eligió Administrador Apostólico y luego Obispo de Chiclayo en 2014. Su lema episcopal es In Illo uno unum, palabras que san Agustín pronunció en uno de sus discursos, la Exposición sobre el Salmo 127, para explicar que “aunque los cristianos somos muchos, en el único Cristo somos uno solo”. Al año siguiente, León XIV obtuvo la nacionalidad peruana por naturalización. En 2023 fue nombrado presidente de la Pontificia Comisión para América Latina.

En 2019 Francisco lo nombra miembro de la Congregación para el Clero. En 2020, administrador apostólico de la diócesis de Callao y miembro de la Congregación para los Obispos. Hubo en 2023 otro llamado a Roma: Francisco lo nombra prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, elevándolo al rango de arzobispo. Es nombrado, además, miembro de varios Dicasterios ligados a la evangelización y a la cultura y educación. La Conferencia Episcopal Peruana, como muestra de gratitud por su servicio a la Iglesia en Perú, le concede la Medalla de Oro de Santo Toribio de Mogrovejo. Y la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo (USAT) de Chiclayo le otorga el doctorado honoris causa en Derecho por haber logrado cruzar el Derecho Canónico con la vida pastoral concreta y la misión al servicio de las Iglesias locales.
Cardenal en 2024, acompaña a Francisco a su gira por Hungría, Portugal, Marsella, Luxemburgo, Bélgica y Ajaccio. Un año después, en 2025, es promovido al orden de los cardenales obispos. Francisco muere en la residencia de Santa Marta, Ciudad Vaticano, el 21 de abril. Fue el primer latinoamericano en liderar la Iglesia Católica. Tenía 88 años.
Diecisiete días después, el 8 de mayo de 2025, Prevost es anunciado nuevo papa: el primer pontífice norteamericano de la Historia y con nacionalidad peruana. El primero, también, de la Orden de San Agustín. Tomó el nombre de León XIV, como continuación de León XIII, autor de Rerum novarum de 1891, quien defendió a los trabajadores y la justicia social durante la primera revolución industrial. El papa llega el domingo bajo el lema: «Vayan y anuncien».
VDM









