El bloque de diputados bonaerenses del PRO presentó un proyecto de ley para que el ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, concurra obligatoriamente cada tres meses a la Legislatura para informar sobre la marcha de la administración provincial y responder las preguntas de los legisladores. La iniciativa busca establecer un mecanismo de rendición de cuentas similar al que rige para el jefe de Gabinete de la Nación.
La propuesta lleva la firma de la diputada Natalia Blanco y cuenta con el respaldo de otros integrantes de la bancada que conduce Alejandro Rabinovich. El texto plantea modificar la Ley de Ministerios bonaerense 15.477 para incorporar la obligación de que el titular de la cartera política se presente de manera alternada ante las cámaras de Diputados y Senadores.
Según los fundamentos del proyecto, el objetivo es institucionalizar una instancia de diálogo entre el Poder Ejecutivo y la Legislatura para que ambas cámaras puedan conocer en detalle la formulación, la implementación y la evaluación de las políticas públicas provinciales.
Qué establece el proyecto
El proyecto establece que los informes deberán abordar, como mínimo, siete puntos. Entre ellos figuran el estado de la gestión política e institucional con los 135 municipios bonaerenses, la situación de las distintas carteras ministeriales y el funcionamiento de las empresas del Estado.
También deberá incluir información sobre la ejecución presupuestaria, el avance de los programas de gobierno y los fondos transferidos a los municipios. A eso se suman las políticas implementadas en materia de descentralización, fortalecimiento institucional y autonomía municipal, además de las acciones vinculadas con cuestiones electorales y partidos políticos.

El temario podrá ampliarse a otros asuntos que las cámaras consideren relevantes, siempre que sean requeridos con diez días de anticipación, según establece el articulado.
La iniciativa fija un esquema para las presentaciones. El ministro contará con un máximo de 30 minutos para exponer sobre los temas previstos en el informe. Luego, los bloques parlamentarios dispondrán de dos horas para formular preguntas.
Las consultas deberán ser respondidas durante la sesión o por escrito dentro de los diez días posteriores. Además, las cámaras conservarán la facultad de solicitar informes adicionales por escrito.
Uno de los puntos centrales del proyecto es el régimen previsto ante eventuales incumplimientos. El artículo 7 establece que, si el ministro no concurre a dos sesiones consecutivas para brindar el informe, podrá recibir una multa equivalente a veinte haberes mensuales mínimos de la Administración Pública provincial. La autoridad de aplicación determinará el destino del dinero recaudado.
El texto también aclara que las comparecencias trimestrales no reemplazarán ni limitarán las herramientas de control que ya tiene la Legislatura, como los pedidos de informes, las interpelaciones y las convocatorias a otros funcionarios del Ejecutivo.
“Los bonaerenses tienen derecho a saber en qué estado se encuentra la gestión y cómo se ejecutan los recursos públicos, y esta Legislatura tiene la obligación constitucional de controlar al Poder Ejecutivo”, argumentaron.
Los legisladores también defendieron la iniciativa al señalar que busca mejorar el funcionamiento institucional sin entorpecer la gestión. “El control fortalece la democracia”, afirmaron.
El proyecto hace referencia al mecanismo que funciona en el Congreso nacional, donde el jefe de Gabinete debe concurrir periódicamente para informar sobre la marcha del Gobierno. Sus autores señalan que la Ley de Ministerios bonaerense no establece actualmente una obligación equivalente para el ministro de Gobierno.










