Pese a las recomendaciones de más de una tribu que habita el oficialismo, Javier Milei insiste en respaldar a su jefe de Gabinete quien, según mediciones realizadas por la consultora Zuban-Córdoba, ya cuenta con 66% de imagen negativa. Pero la complicación para el gobierno es doble. Además de ser el único vocero oficial del Gabinete, Manuel Adorni era el principal fusil que La Libertad Avanza tenía para competir por la jefatura de Gobierno porteña en las próximas elecciones.
En estas circunstancias, pese a cubrirse con la excusa del “falta mucho”, dentro del gobierno admiten que la estrategia electoral podría virar considerablemente y dejar al ex periodista fuera de la boleta porteña. LLA puede perder al único candidato en el que viene trabajando desde hace tiempo, buen ganador en las últimas elecciones para legislador porteñas aunque no haya asumida la banca. Y aunque no lo admitan en voz alta, varios los que se relamen.
Patricia Bullrich, llamativamente callada desde el inicio del conflicto, y no-invitada a participar del acto en homenaje a los veteranos de Malvinas este jueves, es una de las principales apuntadas para competirle a Jorge Macri en su territorio el próximo año. La ex ministra de Seguridad conserva intacto el apoyo político de sus votantes, que encuentran en su figura una “libertaria moderada”, ideal para el target aspiracional del votante capitalino.

En el círculo de la jefa del bloque de LLA en el Senado niegan que la ex macrista esté pensando en la elección en este momento y juran que su cabeza sólo está puesta en los pedidos del presidente para acelerar la agenda en la Cámara Alta. Sin embargo, no niegan que sus intenciones electorales siempre están vigentes.
Otras de las posibles beneficiarias de la caída en desgracia de Adorni es Pilar Ramírez. La legisladora porteña y mano derecha de Karina mantiene -desde hace semanas- su agenda legislativa con una hiperactividad de presentación de proyectos que no hacen más que cooptar la atención de la agenda porteña. Las respuestas que dan cerca de la esposa del titular del Banco Nación, Darío Wasserman, no difieren de las que brinda el círculo de Bullrich. Nadie piensa en la elección, «falta mucho», insisten. Pero las habrá.
TS/VDM






