En un mensaje al Gobierno en pleno proceso de selección de jueces, la Corte Suprema de Justicia presentó su propuesta para el nuevo régimen de selección de Magistrados y, por un momento, los tres integrantes del máximo tribunal buscaron mostrarse unidos.
En el cuarto piso del palacio de Tribunales los tres cortesanos hicieron ante el mundo judicial y político la exposición del proyecto que ya había sido enviado de manera sorpresiva la semana pasada. Escuchaban en primera fila el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques, el procurador del tesoro Sebastián Amerio y el procurador general interno Ricardo Casal. El momento no es casual ni inocente: se da en medio del recambio de jueces federales, del debut de un nuevo ministro de justicia y ante una agenda de polémicas protagonizadas por funcionarios y el Presidente que derivan en denuncias penales. Además, esta iniciativa da cuenta de una reconfiguración del poder interno en el Máximo Tribunal.
La propuesta busca reducir la injerencia del poder político en el mecanismo de designación de nuevos jueces. Invita al órgano que selecciona y sanciona a los jueces, el Consejo de la Magistratura a modificar el mecanismo de designación. En ese marco el autor de la propuesta, el cortesano Carlos Rosenkrantz sostuvo que existe “una necesidad imperiosa de mejorar la selección de Magistrados. Hacía falta estimular al Consejo de la Magistratura para que encauce una discusión absolutamente necesaria”.
“El sistema puede y con rigor debe mejorar mucho, mucho. Los representantes de la voluntad popular participen en la selección de jueves es legítima pero dista mucho de ser óptima. Desactivar la discreción del sistema actual”, arremetió.

“El sistema actual de discrecionalidad desplaza al mérito y lo hace de manera opaca sin dejar rastros. Debería hacer un esfuerzo para aprobarla si es posible pronto”, presionó ante el doble presidente de la Corte y el Consejo Horacio Rosatti, que no firmó la adhesión a la propuesta.
El socio en esta batalla de Rosenkrantz, Ricardo Lorenzetti también remarcó que “hay un déficit estructural” porque en la actualidad “se dejó de lado la participación de pocas personas que son ajenas al Poder Judicial”. “Llamamos la atención sobre el deslizamiento progresivo a la politización de jueces”, alertó.
“Muchas veces los cargos importantes donde transitan causas importantes demoran muchísimo más porque no hay acuerdo y porque no hay concursos anticipados. Tenemos que tener parámetros objetivos”, reconoció el otrora presidente de la Corte quien además defendió la tarea del máximo tribunal como defensor de las minorías: “Si las mayorías definen quienes son los jueces se distorsiona este principio. La Corte defiende a los poderes judiciales para proteger a las minorías”, resumió.
La iniciativa no tiene antecedentes en el pasado reciente ya que no es habitual que la Corte haga recomendaciones o propuestas vinculadas al Consejo de la Magistratura, dónde hay representación de los distintos bloques políticos del Senado y estamentos profesionales que intervienen en el Poder Judicial.
La acordada destaca la importancia de la evaluación de antecedentes, donde se premie “el rendimiento académico de excelencia y el mérito real” por sobre el tránsito burocrático. Se pretende garantizar, asimismo, el pleno anonimato en la prueba de oposición e introducir “reglas más claras y previsibles” para la entrevista personal.
Dada la excepcionalidad de la disposición, no hay plazo para su tratamiento. Asistieron al acto de presentación varios consejeros sin embargo los miembros del kirchnerismo resaltaron por su ausencia.
AL/CM





