El fiscal federal Gerardo Pollicita solicitó al Banco Central (BCRA) documentos para reconstruir las operaciones que realizó la entidad con el oro, luego de que un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) revelara que hubo resultados negativos por US$ 1.023 millones en operaciones con derivados vinculados al oro durante 2025.
De ese total, US$ 960,2 millones correspondieron a resultados negativos por opciones financieras y otros US$ 62,8 millones al pago de primas. Al cierre del ejercicio, el Banco Central ya no mantenía posiciones abiertas por esos instrumentos.
El presidente de la AGN, Juan Manuel Olmos, cuestionó la operatoria y planteó objeciones sobre la estrategia financiera adoptada por la conducción del Central. El organismo puso bajo observación el resultado de los instrumentos, aunque el debate se amplió a partir de las declaraciones públicas sobre un posible error de cálculo por parte del titular del BCRA, Santiago Bausili.
En ese sentido, Pollicita pidió a la AGN el informe completo de auditoría y al BCRA información sobre las normas, los funcionarios y los controles que intervinieron en las operaciones con derivados financieros. De esa forma, buscará determinar cómo se tomaron las decisiones y quiénes la tomaron, así como si hubo un perjuicio para el Estado.

Asimismo, solicitó que se informe si hubo actuaciones posteriores vinculadas con esos cuestionamientos. El representante del Ministerio Público Fiscal también reclamó precisiones sobre las facultades de las distintas áreas y funcionarios, los procedimientos de instrumentación y aprobación, los controles internos y las instancias de supervisión previstas. Sumado a eso, el BCRA debe informar “si, entre el año 2025 y la actualidad, existieron directivas o intercambios institucionales con el Ministerio de Economía de la Nación”.
A partir de la información de AGN, el abogado Gregorio Dalbón presentó una denuncia contra el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente del BCRA, Santiago Bausili, y el superintendente de Entidades Financieras y Cambiarias e integrante del directorio de la entidad, Juan Ernesto Curutchet.
¿Perdió o no el Gobierno US$ 1.000 millones por el mal manejo del oro del BCRA?
El Gobierno de Javier Milei sostiene que las operaciones no deben evaluarse de manera aislada. El argumento oficial es que el Banco Central buscó proteger el valor de su tenencia de oro ante una eventual caída de la cotización internacional.
Según la explicación de la entidad, durante 2025 el metal registró una fuerte suba de precio. En ese escenario, los contratos utilizados para cubrir la cartera generaron resultados negativos, pero la valorización de los lingotes compensó ese costo y dejó una ganancia neta de US$ 2.505 millones. El viceministro de Economía, José Luis Daza, rechazó las críticas y calificó de “brutalidades” los cuestionamientos a la estrategia del BCRA.
La entidad también argumentó que las coberturas no comenzaron con la administración de Milei, sino que se utilizan desde 2007. Según el Central, entre 2007 y 2011 los pagos por instrumentos similares, en relación con el oro en cartera, fueron casi el doble que en 2025.

Qué dicen los economistas
El economista Juan Carlos de Pablo respaldó la lógica de contratar una cobertura para proteger un activo ante movimientos adversos del mercado. En una entrevista con LN+, sostuvo: “Me maté de risa. La contabilidad registra los hechos, no los riesgos que los generaron”.
Para explicar su postura, comparó la operación con contratar un seguro para un automóvil. Pagar una póliza y no sufrir un accidente no significa que el gasto haya sido inútil: la cobertura se contrata precisamente para reducir la exposición ante un riesgo futuro.
De Pablo también puso en duda la expresión “error de cálculo” aplicada a la maniobra, aunque aclaró que no había analizado en profundidad toda la operación del Banco Central. Su argumento apunta a que el resultado observado después de una decisión no alcanza para determinar si esa decisión era correcta cuando se tomó.
En tanto, Martín Redrado, expresidente del BCRA, cuestionó la estrategia elegida por la conducción de Bausili. En su opinión hubo un error de cálculo en el armado de la cobertura y la política de reservas debería priorizar un criterio conservador, en lugar de buscar maximizar ganancias.
El centro de su crítica es el llamado collar, una estrategia que combina opciones financieras para establecer un piso y un techo para el precio de un activo. En términos simples, el mecanismo busca limitar el impacto de una caída, pero también puede restringir el beneficio que se obtiene si la cotización sube por encima de determinado nivel.
En el caso del oro, el precio internacional avanzó por encima del techo previsto en los contratos. Eso generó un costo para el BCRA, que debió afrontar la diferencia entre el precio pactado y el valor de mercado. Para Redrado, la autoridad monetaria debió evaluar mejor ese escenario y procurar que el costo de la cobertura fuera neutro.
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