El nuevo nuncio apostólico en la Argentina, monseñor Michael Wallace Banach, arribó este miércoles a Buenos Aires y comenzó oficialmente su misión como representante diplomático de la Santa Sede. Su llegada se originó por el traslado a Albania de Mirosław Adamczyk. Con su nombramiento se abre una nueva etapa en la relación entre el Vaticano y el Gobierno de Javier Milei, en un contexto marcado por las expectativas en torno a una eventual visita del papa León XIV al país antes de fin de año. La visita podría concretarse alrededor del 9 de noviembre.
Banach, de nacionalidad estadounidense y designado por el pontífice en mayo pasado, fue recibido en el aeropuerto por el secretario de Culto de la Nación, Agustín Caulo, por instrucción del canciller Pablo Quirno. También participaron del recibimiento el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, y el secretario general del Episcopado, monseñor Raúl Pizarro.

En los próximos días, el nuevo nuncio presentará las copias de sus cartas credenciales ante el canciller y luego las cartas credenciales al presidente Javier Milei, un paso protocolar que formalizará su acreditación como embajador de la Santa Sede ante el Estado argentino.
Su desembarco coincide con un momento de intensa actividad diplomática entre Buenos Aires y el Vaticano. Si bien la Santa Sede aún no confirmó oficialmente una gira papal por Sudamérica, tanto en el Gobierno como en la Iglesia trabajan con la posibilidad de que León XIV visite la Argentina durante noviembre, en un viaje que también podría incluir Uruguay y Perú.
La Santa Sede ya comenzó a deslizar datos. El medio Infovaticana, que forma parte del ecosistema de prensa católica, detalló que ya estuvo en Buenos Aires un grupo de enviados de la Secretaría de Estado que fueron recibidos por el Gobierno, la Casa Militar e interlocutores de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA). Los datos que relató ese medio coinciden que las versiones que se escuchan en Buenos Aires. El papa protagonizaría una actividad en el Teatro Colón, estaría también al frente de una misa en la capital y también viajaría a Córdoba y a la Basílica de la Virgen de Luján. Milei lo recibiría en el marco de la visita de Estado en la Casa Rosada.
En Balcarce 50 consideran que la llegada de Banach constituye un paso institucional clave para avanzar en la organización de una eventual visita papal, aunque remarcan que la decisión final depende exclusivamente del Vaticano. Desde el Episcopado, en tanto, mantienen la cautela y sostienen que por el momento no hay anuncios inminentes.

El nuevo nuncio ya cuenta con experiencia en la preparación de visitas pontificias. Hasta su designación en la Argentina se desempeñó como representante de la Santa Sede en Hungría, donde colaboró en la organización del viaje pastoral que realizó el papa Francisco en 2023.
Ordenado sacerdote en 1988 e integrante del servicio diplomático del Vaticano desde 1994, Banach desarrolló una extensa carrera en la diplomacia pontificia. Prestó funciones en las nunciaturas de Bolivia y Nigeria, trabajó en la Secretaría de Estado del Vaticano y representó a la Santa Sede ante organismos internacionales con sede en Viena, entre ellos el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y distintos organismos de las Naciones Unidas.
Fue nombrado arzobispo por Benedicto XVI en febrero de 2013 y domina varios idiomas, entre ellos español, italiano, francés y polaco.

La representación diplomática del Vaticano en la Argentina permanecía vacante desde enero, tras el traslado del nuncio Adamczyk. La nunciatura estaba vacante desde enero.
Mientras avanza el proceso de acreditación de Banach, tanto el Gobierno como la Iglesia comienzan a delinear los preparativos para una eventual visita de León XIV. Ninguna de esas actividades fue confirmada oficialmente y dependerá de la decisión que adopte la Santa Sede sobre la gira regional.
AL/CM









