Desde hace 19 años, Viviam Perrone es «familia de abrigo»: los fines de semana y durante las vacaciones recibe en su casa desde niños recién nacidos a preadolescentes de 12 años que ya han sido judicializados. Su vida cambió en 2002, cuando su hijo, Kevin Sedano, fue atropellado por Eduardo Sukiassian en la avenida Libertador, en Olivos. El hombre se dio a la fuga y ella, en cambio, se convirtió en un ícono en temas viales al encabezar reclamos de justicia por la muerte de Kevin.
Perrone escribió una carta abierta donde explica la postura de Madres de Dolor, la organización que lidera, mientras en la Cámara de Diputados se discute la reforma de la Ley Penal Juvenil. El oficialismo buscar reducir la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. Aquí, el texto completo:
Por primera vez escribo para defender a victimarios.
Soy familia de abrigo desde los 19 años. Recibo en mi casa, los fines de semana y durante las vacaciones, a niños desde recién nacidos hasta los 12 años ya que se encuentran judicializados.
Muchos de ellos continuaron en contacto conmigo después de ser adoptados. He podido comprobar cómo vivir en un entorno adecuado los ayuda a estudiar, a integrarse a una familia y a proyectarse como ciudadanos responsables.
Cuando un menor delinque, no puede regresar al mismo ambiente que lo empujó a esa realidad. Debemos ofrecerle una oportunidad distinta. Es necesario brindarles un acompañamiento integral: programas de rehabilitación, contención y apoyo sostenido en el tiempo. Todo lo que contribuya a evitar la reincidencia.
Si no lo hacemos, pueden terminar quitando una vida o perdiendo la propia. Por eso, no estamos hablando de “castigarlos”. Hablamos de “salvarlos”. Debemos debatir la baja de la edad de imputabilidad, ya que nos ayuda a todos a vivir en una sociedad mejor.
Viviam Perrone, mamá de Kevin Sedano
Madres del Dolor
AS






