En la Ciudad de Buenos Aires hay una cifra que crece de manera tan silenciosa como preocupante. En los primeros seis meses de 2025 se triplicaron las llamadas por ideación suicida a la línea telefónica de asistencia para la niñez y la adolescencia, la 102. Cuatro de cada diez eran personas menores de 13 años. También hubo un aumento en los contactos por conductas autolesivas, que fueron un 75% más que en el primer semestre de 2024.
La información es oficial, surge de un informe del Observatorio del Sistema de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPROID) del gobierno porteño. El análisis muestra que entre enero y junio de 2025, la Línea 102 registró 167 contactos telefónicos por ideación suicida, lo que representa un aumento del 240% con respecto al mismo período del año 2024. Fueron 118 llamados más por situaciones que atraviesan las infancias.
Si se lo compara por rango etario, las cifras son alarmantes: el 41,% de los Niños, Niñas y Adolescentes (NNyA) con ideación suicida tienen menos de 13 años. Fueron 66 casos en total, la mayoría mujeres. En cuanto a las conductas autolesivas, los primeros seis meses del año hubo 182 llamados, 78 más que en el primer semestre de 2024, lo que asciende al 75%.
Son las niñas y adolescentes mujeres las más afectadas. Más de 6 de cada 10 llamados provienen de ese sector (64,8%). La brecha es levemente inferior para el caso de las conductas autolesivas.
La mortalidad por suicidio es la segunda causa de lo que se llama “causas externas” (como siniestros viales, homicidios, y eventos de intención no determinada). En los últimos 30 años se triplicaron los casos de suicidio en la adolescencia. Según un estudio realizado por Unicef Argentina, en 2019 la cifra ascendió a 12.7 cada 100 mil adolescentes de entre 15 y 19 años. Después de la pandemia por coronavirus, los casos se incrementaron.
“Es importante no subestimar el tema”, sostuvo la psiquiatra y jefa del Servicio de Salud Mental del Hospital Garrahan, Alejandra Bordato, durante una charla y derribó algunos mitos al respecto. Uno de ellos es el que sostiene que quien anuncia el suicidio no lo va a ejecutar. “Hay que hablar y preguntar, darle lugar a que el chico se abra y cuente”, apuntó la psiquiatra.
Algunas de las señales de alarma pueden ser detectadas por familiares o el entorno habitual del adolescente: la aparición de conductas y sentimientos como desesperanza, ansiedad, impulsividad o alto nivel de agresión son signos para prestar atención. La Organización Mundial de la Salud estima que por cada suicidio ocurren entre 10 y 20 intentos.
La Línea 102 es un servicio gratuito y confidencial que está en todas las provincias y que recibe llamados de instituciones y de la ciudadanía en general. En CABA, en términos generales, hubo 5789 llamados durante el primer semestre de 2025, casi un 10% más que en 2024. La mitad de ellos fueron por violencia contra NNyA y el principal motivo es el maltrato físico –en su mayoría en la escuela– seguido del abuso sexual y trato negligente.
Una internación por día por riesgo suicida
Hay otro dato que es escalofriante, en la Ciudad de Buenos Aires hay más de una internación diaria de niñas, niños y adolescentes por riesgo suicida y el 55% tiene menos de 15 años. A fines del año pasado, el Ministerio Público Tutelar presentó el Informe “Internaciones por riesgo suicida de niñas, niños y adolescentes” sobre lo que sucedió en CABA durante el año 2023. Allí se detectó un aumento en la proporción de las notificaciones de hospitalizaciones por riesgo suicida de personas menores de 18 años.
Según el informe, casi la mitad (48,3%) corresponde a la franja etaria de 13 a 15 años y el 43,6% a la de 16 y 17 años. La franja de menores de 12 años registra un 6,6%. Son las niñas y las adolescentes las más afectadas, casi ocho de cada diez casos pertenecen a este grupo. El 77,2% son mujeres y el 20,6% varones. Mientras que el 1,5% corresponden al género trans o no binario. Las cifras están en correspondencia con lo que sucede en el mundo en cuanto al género.
En casi el 90% de los casos llegaron por ideación suicida o intento de suicidio, con un predominio de la sobreingesta medicamentosa. “Llama la atención que en los NNyA de 12 años y menos, las tentativas adoptan con mayor frecuencia métodos de alta letalidad, lo que constituye una señal de alarma para la detección temprana e intervención urgente en ámbitos educativos y comunitarios”, sostiene el informe.
También hay una diferencia de género en cuanto al acompañamiento de los NNyA internados, en el 63% de los casos son las mujeres familiares las que se acercan a los centros de salud en los que fueron internados. Seis de cada diez casos fueron atendidos en hospitales públicos.
MN






