De los poco más de dos años y medio que lleva al frente del gobierno, Javier Milei pasó ciento treinta y siete días en el exterior. Esta semana, el presidente volvió a viajar a Estados Unidos apenas veinte días después de su última visita al país para reunirse con referentes de la ultraderecha internacional y ser galardonado con premios de no tan clara procedencia. En lo que queda del mes, la agenda del jefe de estado estará circunscripta a su tarea primordial de los últimos días: ser el amuleto del libertarismo mundial. El disparador fue la decisión del jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, de adelantar los comicios para el 29 de noviembre.
El jueves por la tarde el economista participó de un evento en la Cámara de Comercio estadounidense y de la actividad en honor a la presidencia de la República Argentina de la Alianza para la Memoria del Holocausto (IHRA) donde mantuvo encuentros con el secretario de Energía de los Estados Unidos, Chris Wright; lo más cercano que estuvo de Donald Trump en este viaje, y el enviado especial para monitorear y combatir el antisemitismo, el rabino Yehuda Kaploun. Un día antes, en tanto, había logrado consolidar su deseada foto con Eduardo Bolsonaro, hermano de Flavio y prófugo de la justicia brasileña que lo encontró culpable de ser el autor intelectual del intento de golpe de estado a Luis Ignacio Lula da Silva en 2022. En el evento también estuvo el dueño de Pampa Energía, Marcelo Mindlin, que es el Director del Museo del Holocausto de Buenos Aires, Marcelo Mindlin.

El encuentro con el ex senador del Partido Liberal tuvo para el presidente un condimento especial. El triunfo del menor de los Bolsonaro en Brasil fue recibido con una alegría desmedida por parte de Milei, quien tras las hazaña del garoto está convencido de contar con un poder sobrenatural que le garantiza tener la habilidad para traerle una prospera vida electoral a sus amigos. El don, asegura el jefe de estado, se consolidó luego de haber participado del lanzamiento de la campaña del candidato a presidente brasilero, que dirimirá su futuro el próximo 25 de octubre en un balotaje más que caliente.

Durante aquella visita, el primer mandatario argentino calificó a Lula como “ladrón” y “basura socialista”, entre otros calificativos que fueron celebrados a los gritos por la militancia bolsonarista. Para el economista, quien vive su vida con una profunda conexión con el terreno espiritual y religioso, aquella arenga fue fundamental para activar a los votantes indecisos, que apostaron por el “voto útil” y acompañaron en las urnas al heredero del ex presidente, quien consiguió imponerse con más del 47% de los apoyos, por sobre el 45% que obtuvo el líder del Partido de los Trabajadores.
“La victoria de la guerra no depende de la cantidad de soldados, sino de las fuerzas que vienen del cielo”, reza el estandarte ligado a la orga juvenil homónima que aparece detrás de la foto que el argentino se sacó con Flavio Bolsonaro en la Quinta de Olivos durante su última visita. El pasaje del libro uno del capítulo de Macabeos del antiguo testamento es utilizado por la plana mayor del oficialismo, en particular por los referenciados por el también supersticioso Santiago Caputo, para explicar los acontecimientos que tienden a causar un impacto social significativo, en su mayoría por no ser esperados. “Zurdos empobrecedores córranse del medio que estamos intentando darle brillo al continente”, insistió en otro posteo el jefe de estado para que no quedasen dudas.

Con el envión que le dieron los comicios en Brasil, Milei viajó a Estados Unidos con la esperanza de que su don logre ser extrapolado también al norte. Si bien durante este último viaje se volvió sin encuentros con trumpistas en la valija, el jefe de estado está convencido que con sólo pisar el suelo norteamericano logrará consolidar el triunfo del Partido Republicano en las elecciones de medio término que tendrán lugar el próximo 5 de noviembre y que marcarán el rumbo de los últimos dos años de gestión que el magnate podrá tener al frente de la Casa Blanca.
Dentro del oficialismo hay un sector que sigue bien de cerca las mediciones que realizan importantes consultoras estadounidenses sobre el posible escenario que se desarrollará en los comicios. Según los datos que recibieron en varios despachos, Trump podrá ganar la Cámara de Representantes, instancia que no se replicaría en el Senado, lo que podría complicar los planes reformistas con los que el mandatario pretende consolidar su paso por la gestión. Con este escenario, creen en el entorno de libertario, Milei podría tener un rol aún más fundamental en el continente y consolidar así su liderazgo de cara a un eventual segundo mandato.

El economista decidió acomodar su agenda para viajar el próximo martes a España, donde los comicios presidenciales tendrán lugar el próximo 29 de noviembre luego de que el mandatario Pedro Sánchez decidiera adelantar las mismas como consecuencia de la crisis social y habitacional que atraviesa el país europeo. En este marco, el libertario volará junto a Karina Milei, Pablo Quirno y el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien se suma por primera vez a las comitivas, para participar de la décima edición del Annual Madrid Conference on Austrian Economics en la Universidad Rey Juan Carlos.

Allí, Milei se encontrará con su admirado economista, Jesús Huerta de Soto, y disertará con un discurso centrado en su plan económico y lo que él considera el “milagro argentino”. Si bien la agenda oficial del viaje aún no está confirmada oficialmente, no se descarta que el presidente argentino aproveche su desembarco en el reino para reunirse con su amigo Santiago Abascal, líder del partido de ultraderecha Vox, y uno de los favoritos para suceder a Sánchez. Con este encuentro, el mandatario libertario buscará replicar su hazaña y volver a ser el amuleto que empuje al mundo a profundizar el giro hacia el liberalismo, un movimiento del que pretende ser protagonista por los próximos años.
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