En una nueva parada del expreso a la indiferencia, este martes Javier Milei expuso ante empresarios y economistas sobre inserción laboral, la visión de la micro y macroeconomía y el potencial productivo del país. En el evento organizado por la Bolsa de Valores en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), el presidente sostuvo que el gobierno seguirá “apretando la política monetaria hasta bajar la inflación” y volvió a defender su modelo económico en medio del crecimiento del descontento en los mercados y el círculo rojo.
El presidente llegó al Malba pasadas las 11 de la mañana rodeado por un importante operativo de seguridad y, luego de saludarse con algunas importantes figuras, se subió al escenario para defender su modelo político-económico sin hacer mención alguna a las conflictividades que se suceden dentro de su gobierno. Enfocándose estrictamente en la economía, Milei volvió a recalcar la baja del índice inflacionario aunque admitió que el número sigue siendo alto. Sin embargo, descartó por completo la posibilidad de aplicar medidas para controlarlo. “A un gobierno liberal no se le puede pedir calibrar los precios, no está en nuestra naturaleza”, afirmó.

En este punto, como suele hacer cada vez que está frente a empresarios, el jefe de estado volvió a defender a Luis Caputo, a quien le agradeció por la puesta en marcha de su plan económico. “Para nosotros, el déficit cero es una política de Estado. Es decir, es nuestra declaración al mundo que vamos a honrar los compromisos, que hemos dejado atrás ese defaulteador serial que ha sido Argentina a lo largo de la historia, porque estamos comprometidos con hacer Argentina grande nuevamente”, dijo luego de elogiar a Toto y reconocer su esfuerzo luego de que su ministro de Economía afirmara que la gestión libertaria no tiene puntos en común con la presidencia de Mauricio Macri.

Tomando esta situación, el presidente apuntó a remarcar las mejoras macroeconómicas que, está convencido, tiene su gobierno. “¿Qué pasa si de repente llega un marciano a la Argentina? ¿No? ¿Cómo sería el ejercicio? Y el marciano quiere saber cómo está la Argentina. Bueno, puede…, en primer lugar, ver la política desde los hechos, ¿no? O sea, lo concreto, los datos duros. Entonces, para ver qué media se está tomando y los resultados…, ¿qué hace? Mira el Boletìn Oficial y mira, básicamente, los números. Cuando hace eso dice ‘bueno, pero esta reconstrucción de este país es maravillosa, este país está en el camino que en 30 años va a ser una de las principales potencias mundiales’”, sostuvo el líder libertario.
Esta es la segunda charla económica que el líder libertario brinda en la semana. La primera fue este lunes ante los alumnos de Macroeconomía Avanzada de la Maestría en Economía de la Universidad de San Andrés, a quienes les brindó una clase especial ante la atenta mirada de Federico Sturzzeneger, profesor oficial de la cátedra. Por más de una hora, el líder libertario dedicó su tiempo a explicar sobre los fenómenos de la ciencia social mientras en las redes su guardia pretoriana se batía a duelo con los laderos de su hermana.
El estallido de la guerra tuitera no fue más que un paso más en la interna irreconciliable que Martín y Eduardo “Lule” Menem, alfiles de Karina Milei, mantienen con el asesor presidencial, Santiago Caputo. La divulgación de un posteo a través de la cuenta @periodistaRufus, atribuída al círculo de los riojanos, dejó a los integrantes de la mesa chica del gobierno en un punto de no retorno en el que nadie se atreve a dilucidar cómo salir. Para muchos funcionarios, quienes ya desde hace semanas padecen la parálisis a los que los empujó con gentileza la investigación por el enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni, esta circunstancia no hace más que embarrar aún más una situación que está lejos de ser fortuita.

“Hace semanas que estamos todos fingiendo demencia”, dicen sin rodeos desde la mesa política de Milei, encargados de salir en búsqueda de los votos para complacer las exigencias legislativas de un oficialismo sin agenda. Desde hace semanas, el gobierno dice estar en conversaciones para destrabar las votaciones de la Reforma Electoral con gobernadores para cerrar las negociaciones que le permitan avanzar con la eliminación definitiva de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) y la aprobación de Ficha Limpia en el Senado.
Este miércoles, en tanto, la Cámara de Diputados se dispondrá a sesionar para tratar la Ley Hojarasca y de Zonas Frías, que pretende reducir la cantidad de hogares alcanzados por el esquema que subsidia el 50% de las tarifas de gas en el invierno. De aprobarse, los únicos consumidores que accederán a una reducción de la tarifa total serán aquellos que estén inscriptos al sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
En una jugada parlamentaria estratégica, el gobierno convocó a la sesión del miércoles para evitar que la oposición se aglomerara para interpelar al jefe de gabinete, quien no deja de recibir malas noticias judiciales sobre su patrimonio. Para el oficialismo, sin embargo, están convencidos de que los bloques opositores no cuentan con los votos necesarios para avanzar contra Adorni. “No les dan los números”, dicen con notable satisfacción. El presidente de la Cámara de Diputados fue quien se puso al hombro las negociaciones con las bancadas. En el peronismo, por caso, la continuidad del ex vocero dentro del gobierno es todo ganancia. Por lo que el operativo convencer no llevó mucho tiempo.
Pese al triunfo en este punto, lo cierto es que este miércoles será la primera aparición pública de Martín Menem luego del escándalo que lo involucró como aparente responsable de difundir una operación digital contra Santiago Caputo. Desde su entorno dicen que el vicepresidente de La Libertad Avanza está tranquilo puesto que está convencido que el autor de ese tuit es una persona que “busca dañarlos como gobierno”. Lo mismo les dijo en un mensaje privado que publicó en el grupo de Whatsapp que comparte con los legisladores violetas, a quienes les aclaró que su participación en esa divulgación era inexistente.
Como sea, lo cierto es que hasta el momento no está prevista una nueva reunión de mesa política ni de gabinete en el corto plazo. El presidente, abrazado a su estilo indiferente, seguirá haciendo caso omiso a los reclamos internos y externos de sus laderos para que se involucre y baje, de una vez por todas, el martillo en favor de uno u otro. Dentro del gobierno sufren. Pero nadie se anima a asomar la cabeza.
TS/CM






