“Estamos discutiendo, no estamos poniéndole palos en la rueda a nadie. Como lo de (Javier) Milei: yo quiero que al país le vaya bien. Yo me enfrento al gobierno de Milei, discuto sus ideas, no porque sean de Milei, sino porque son malas, básicamente, para la mayoría». La frase pertenece al diputado nacional Máximo Kirchner, que comenzó esta semana con una extensa entrevista para levantar el perfil, pero con el foco puesto en la provincia de Buenos Aires y en las próximas elecciones internas del PJ bonaerense que se realizarán el próximo domingo. La competencia entre el kirchnerismo, el massismo y Movimiento Derecho al Futuro se realizará en 17 municipios donde no llegó el acuerdo de unidad que cerrará la conducción de Maximo al frente del partido y le dejará las riendas al gobernador Axel Kicillof.
La negociación fue larga y por momentos estuvo en un paso de la ruptura, pero finalmente hubo una coincidencia para evitar la fractura del partido. Máximo transita los últimos días como titular del partido en el mayor distrito electoral. Después de gobernar la provincia por seis años, Kicillof lo sucederá. El líder de La Cámpora no perderá su influencia en territorio bonaerense y quizás por eso eligió hablar con otra perspectiva. Lo hizo en diálogo con FutuRock y antes de las elecciones partidarias del domingo.
Cuando le preguntaron sobre la tensión con Kicillof y las acusaciones de obstrucción de la gestión provincial, Kirchner retrucó: “Tiene que agarrar y decidir, porque para eso también te votan, para eso también te eligen. Si no, la laxitud de las cosas poco tienen que ver con las urgencias de la gente», insistió Máximo y luego se diferenció: “¿Qué es más fácil? Demonizar al que no tiene pauta oficial, al que no tiene birome”, en referencia a las críticas internas contra La Cámpora por la falta de apoyo a la administración de Kicillof.
Cuando haya concluido la pelea por la conducción bonaerense será el momento de los posicionamientos nacionales. Aunque existe un acuerdo para que el gobernador conduzca partido, el pulso de esta semana seguirá en los municipios donde siguen calientes las brasas de la interna. Se trata de los distritos de Saladillo, Lobería, Balcarce, Junín, Lincoln, Magdalena, San Nicolás, San Antonio de Areco, Tres de Febrero, General Pueyrredón, Zárate, Roque Pérez, San Miguel, Tornquist, Coronel Suárez, Navarro, Morón y Tigre. En cada uno de estos territorios la interna se pondrá a prueba, con más fuerza que en el resto de la provincia. Es un examen para todos los sectores en pugna, pero también para los intendentes tanto como para Kicillof y el camporismo.
La puntería discursiva del hijo mayor de Néstor y Cristina Kirchner también comenzó a concentrarse en el escenario nacional, con mensajes directos a las demás tribus del peronismo.
“En el Congreso estaba visto que el diputado que votó a favor de la reforma laboral estaba incomodísimo», dijo en un tramo del diálogo. Se refirió, tal como lo hizo en la última sesión de la Cámara de Diputados, al diputado catamarqueño Sebastián Nóblega. Es uno de los tres diputados justicialistas que aporto el gobernador Raúl Jalil para respaldar la reforma laboral. En su mensaje Kirchner recordó que están desconociendo el mandato opositor para el que fueron votados y que eso puede tener consecuencias dramáticas en las elecciones del año que viene.
No lo nombró a Nóblega, pero le apuntó sin romper. No sólo dijo que estaba «incomodísimo». «Lo que no lo salva de las responsabilidades que tiene, porque es una persona grande que nadie le puso una pistola en la cabeza para ser diputado nacional y que sabe muy bien que cuando uno se sienta en lugares llegan momentos de contradicciones y define en un sentido o en otro. Dicho esto, el gobernador, en este caso Jalil, le debe haber dicho ‘hacé esto’» y luego se refirió a la provincia norteña. «Yo me acuerdo lo que costó recuperar Catamarca después de 20 años de (Eduardo) Brizuela del Moral. Mi viejo ha ido a Catamarca y se ha subido a colectivos para pedir votos para el peronismo catamarqueño. Cristina ha hecho todo lo que tenía que hacer para que Catamarca vuelva…y fue una gran gobernadora (Lucía) Corpacci«, enumeró.
«Entonces da un grado de frustración ver cómo aquello de que haya una provincia que vuelve a ser gobernada por el peronismo, que vuelva a tener capacidad de crecimiento, que salga 20 años de Brizuela del Moral, termina con esta actitud arguyendo un provincialismo. Entonces, en la Argentina los que hablan de federalismo, buscan provincialismo”, disparó.
La definición desnuda las criticas que Kirchner dedicará a distintos gobernadores. «En la Argentina los que hablan de federalismo buscan provincialismo y como estrategia de la derecha, ¿qué hacen con los convenios? Quieren que los sindicatos negocien por empresa. Quieren partir lo que genera la fuerza del conjunto. Bueno, eso pasó ahora con la reforma laboral, partir la consistencia colectiva». aseguró.
«Siendo gobernador, él (Néstor Kirchner) ha tenido fuertes cruces muchas veces con quienes fueron presidentes en su época de gobernador. Hay muchas veces, en algunos sectores, incluso de la progresía, un desdén por el interior del país. Es notable eso. Es notable, porque no se lo podemos atribuir solo a sectores de derecha, eso también pasa en el mundo de la no derecha, el desdén por el interior del país», remarcó.
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