Victoria Villarruel volvió a mostrar, en su segundo día en Madrid, que juega su propio partido en política internacional. En su intervención ante el XII Foro Parlamentario Iberoamericano, que se desarrolla en el Hemiciclo del Congreso de los Diputados español, la vicepresidenta planteó la necesidad de que los Estados y los parlamentos acompañen a las pymes frente al avance tecnológico, en una línea que contrasta con la que Javier Milei sostuvo semanas atrás en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, cuando defendió una inteligencia artificial sin regulaciones.
«El debate sobre la Inteligencia Artificial no es meramente técnico, es una encrucijada humana: no habrá un Estado eficiente, ni una democracia plena, si no situamos al ser humano que trabaja en el centro de toda innovación tecnológica«, sostuvo Villarruel ante el plenario. La definición se completa con una idea que retoma, sin nombrarla, la discusión sobre el impacto del avance tecnológico en el empleo: «El desarrollo, la producción y el trabajo son los verdaderos cimientos de Iberoamérica».

La vicepresidenta fue más allá en la segunda parte de su exposición, con un pedido concreto de intervención estatal. «Si los Estados y los Parlamentos no intervenimos con programas audaces de apoyo para la Pequeña y Mediana Empresa, que es el verdadero motor de nuestro empleo, la reconversión tecnológica va a profundizar la inequidad en la distribución del dividendo digital. Necesitamos políticas públicas serias que defiendan el arraigo federal y la industrialización«, planteó.
Pese al contraste con el enfoque libertario sobre la tecnología, Villarruel evitó despegarse del todo del ideario que comparte con el oficialismo en materia de empleo. «Ante el desafío del empleo, la respuesta jamás puede ser el repliegue asistencialista ni la resignación de un subsidio permanente. Ninguna transferencia económica va a sustituir jamás la dignidad sagrada del trabajo. El trabajo es realización moral, dignifica a las familias y es el norte innegociable de toda política económica», cerró.
El mensaje se completa con una lectura de identidad regional, que Villarruel ya había esbozado antes de su intervención: definió a Iberoamérica como una «civilización unida por su raíz cultural cristiana», una caracterización que viene repitiendo cada vez que participa de este tipo de foros internacionales.
La foto con Felipe VI y la delegación que la acompaña
Como ya había adelantado La Pluma, la vicepresidenta llegó a Madrid encabezando una comitiva plurisectorial de senadores: Maximiliano Abad (UCR), Natalia Gadano (Movere Santa Cruz), Martín Göerling Lara (PRO) y Sandra Mendoza (Convicción Federal). El Foro fue inaugurado por el propio rey Felipe VI en el Hemiciclo del Congreso de los Diputados, junto a la presidenta de esa Cámara, Francina Armengol; el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand; el canciller español, José Manuel Albares; y el presidente del Senado español, Pedro Rollán, con quien Villarruel mantuvo además una reunión particular. También se reunió con el Grupo de Amistad Parlamentaria del Senado español.

El encuentro reúne a representantes de los parlamentos de los 22 países que integran la comunidad iberoamericana, con cuatro ejes de debate: el impacto de la inteligencia artificial en la adaptación de los parlamentos, las amenazas a la democracia vinculadas con la fragmentación y la desinformación, la igualdad de género y la vigencia de la diplomacia parlamentaria. El Foro se extiende hasta este viernes, cuando se presentarán las conclusiones de las mesas de trabajo y se cerrará con un documento final.
La agenda internacional de Villarruel vuelve a correr en paralelo a la de Milei, que esta semana encabeza la Argentina Week en París. Con los dos máximos cargos del Ejecutivo y el Legislativo fuera del país, el senador Bartolomé Abdala —presidente provisional del Senado— sigue al mando interino del Poder Ejecutivo hasta el regreso de la vicepresidenta, previsto para el viernes.
JD/CM










