La marcha por los 50 años de La Noche de los Lápices será este miércoles un nuevo escenario de la interna del peronismo bonaerense. La movilización, que cada 16 de septiembre reúne a estudiantes secundarios, organizaciones políticas y organismos de derechos humanos en La Plata, llegará atravesada por las diferencias entre el espacio que conduce Axel Kicillof y los sectores que tienen como referente a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La discusión por los micros para trasladar a estudiantes desde distintos puntos de la provincia fue el episodio que hizo visible una disputa que excede largamente la cuestión logística. En el fondo aparecen diferencias sobre el rol del Estado, las consignas de la marcha, el lugar de la exmandataria en el peronismo bonaerense y la representación política de las juventudes.
La Federación de Estudiantes Secundarios (FES) sostiene que desde 2012 el área provincial de Juventud viene acompañando parte de la movilidad de los estudiantes que participan de la jornada y cuestionó que este año se haya modificado ese esquema. Desde el Gobierno bonaerense, en cambio, plantean que las organizaciones deben resolver el traslado con sus propios referentes y aliados y que el Estado no debe financiar una movilización política.
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Pero para la FES la discusión tiene un componente político. En una carta abierta dirigida a Kicillof, la organización sostuvo que el cambio de criterio aparece a pocos días de la movilización y cuestionó que se pretenda condicionar la consigna que llevará a la calle.
“Acompañamiento sí, extorsión para hacer de la marcha una utilización electoral, NO”, afirmó la Federación, que además sostuvo que no renunciará a la consigna vinculada a la liberación de Cristina Fernández de Kirchner quien cumple prisión domiciliaria en su departamento de Constitución.
La carta profundiza así la disputa entre dos construcciones que vienen tomando caminos propios dentro del peronismo bonaerense. Mientras Kicillof impulsa el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) como estructura política propia y despliega actividades con su propia juventud, los sectores alineados con CFK mantienen su organización juvenil y colocan la situación judicial de la expresidenta en el centro de su agenda.

“Creemos en un Estado que acompañe la participación política de nuestros pibes y nuestras pibas, y que no sean meros discursos políticos«, sostuvo en el documento, en el que reivindicó además las políticas de Memoria, Verdad y Justicia desarrolladas durante los gobiernos kirchneristas.
El planteo, además, pone en discusión qué identidad tendrá la movilización y quién define sus consignas. Desde el kicillofismo sostienen que la marcha debe ser un espacio de participación de las distintas organizaciones estudiantiles y que las consignas deben surgir de los propios jóvenes que participan. La FES, en cambio, reivindica una definición política explícita y busca convertir la marcha también en una expresión de respaldo a su líder política.
El antecedente del año pasado pesa sobre la organización de esta edición. La movilización de 2025 ya había exhibido diferencias entre las agrupaciones por la consigna. La bandera de arrastre que nucleó a las agrupaciones kirchneristas indicó “Contra el FMI y los vendepatria, 30 mil razones para liberar a Cristina”. Este año, con el aniversario número 50, esas diferencias vuelven a aparecer.

La FES también puso el foco en la diferencia entre el acompañamiento que reclama para la marcha y los recursos destinados a actividades del MDF. En su carta, cuestionó que mientras se plantea que no hay recursos para garantizar el traslado de estudiantes, el Gobierno provincial acompañó actividades vinculadas al armado juvenil del espacio de Kicillof.
La discusión, de este modo, se inserta en una disputa mayor por el liderazgo y la conducción del peronismo bonaerense. Kicillof busca consolidar al MDF como una herramienta política con una identidad propia que lo proyecte como el próximo candidato a la Presidencia, y en el kirchnerismo sostienen el liderazgo de CFK y el peso territorial de La Cámpora y de las organizaciones que se referencian en ella.
En ese marco, la decisión de Kicillof de participar de la marcha también adquiere una dimensión política. El gobernador estará presente en distintas actividades por el aniversario y se sumará a la movilización. De hecho este martes participó del 3° Congreso Federal e Internacional de Juventudes donde se mostró con el intendente platense Julio Alak y con el de Córdoba, Daniel Passerini.

Su participación no es excepcional. Todos los años se suma y convive con distintas expresiones del peronismo. El año pasado, también marcharon dirigentes de La Cámpora como Mayra Mendoza y Facundo Tignanelli.
La marcha será una sola. Las diferencias, en cambio, llegarán a las calles junto con las columnas de cada sector. A 50 años de La Noche de los Lápices, una fecha construida alrededor de la memoria y la participación estudiantil, el peronismo bonaerense volverá a exhibir la proliferación de sus diferencias internas.









