La nueva edición de la Argentina Week sigue dando de qué hablar. Este jueves Javier Milei logró conseguir la deseada foto con los trece gobernadores que se sumaron al eurotrip y con los que pretende cerrar filas de cara a las próximas elecciones. Si bien tanto dentro del oficialismo como en las mismas provincias se apresuran a aclarar que aún falta una eternidad para cerrar nombres, lo cierto es que todos los sectores tienen intención de llegar a una conjunción que les permita a los mandatarios retener el control en sus territorios y al presidente su ansiada reelección.
El encuentro del líder libertario tuvo lugar en la embajada de Francia, lugar de residencia de Ian Sielecki quien montó un coctel a la altura de las circunstancias, y se dio en el marco de una serie de disertaciones en las que los mandatarios provinciales expusieron frente a un importante grupo de empresarios los beneficios de sus respectivos territorios para el desembarco de inversiones extranjeras. De parados y sin mayores protocolos, el jefe de estado hizo un repaso de los hitos de su gestión económica y aseguró sin rodeos que el suyo es el gobierno más federal de la historia, puesto que entiende que nadie pensó en la expansión de inversiones a nivel nacional como él.
El cónclave quedó inmortalizado en una foto de familia que, además de los ministros, tiene a Karina Milei en el centro de la escena. Cerca de la secretaria general celebraron como un gol la concreción de la reunión a la que anticipan como el primer paso para concretar las alianzas electorales que la hermana presidencial aspira a cerrar para cumplir el sueño de pintar de violeta el país.

Del encuentro participaron Rolando Figueroa (Neuquén) -quien se vuelve a casa con la noticia de una inversión de US$5.000 millones impulsada por la empresa TotalEnergies para ampliar la producción de gas en Aguada Pichana y desarrollar petróleo en San Roque, en Vaca Muerta-; Ignacio Torres (Chubut), Alberto Weretilneck (Río Negro), Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Gustavo Sáenz (Salta), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Leandro Zdero (Chaco), Carlos Sadir (Jujuy), Claudio Vidal (Santa Cruz), Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Jorge Macri (Ciudad Autónoma de Buenos Aires), y la vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto.
Pese a la sintonía que se montó desde la llegada de la troupe a París, lo cierto es que hay varios mandatarios que siguen teniendo pruritos a la hora de hablar de elecciones. Es que para la mayoría de los gobernadores la decisión de Karina Milei de no negociar los términos y condiciones de la elección hasta que no aparezcan los votos para destrabar todas las ambiciones libertarias en el Congreso -siendo la eliminación de las PASO y la recientemente sumada alarma por el DNU 70/2023- es un mecanismo de apriete que no están muy cómodos de tener que soportar. A contramano de la hermana presidencial, los mandatarios nacionales entienden que primero se deben cerrar las bases y condiciones de la contienda para luego analizar los apoyos legislativos.
En el gobierno, en tanto, se mantienen implacables en su postura y aseguran que no se sentarán a discutir sobre las listas y los armados hasta bien entrado el verano del próximo año. La dilatación de las conversaciones, en tanto, tienen ocultas las intenciones más ambiciosas del karinismo, que pretende, además de imponer sus candidatos y vetar a los que no les gusten, forman parte de las construcciones ministeriales de los oficialismos provinciales. Un paso más en la relación más dominante que la historia democrática moderna tenga memoria y que ya fue rechazada por más de un ejecutivo a nivel nacional.

Como sea, lo cierto es que los mandatarios insistirán en intentar confluir con el oficialismo nacional. Para conseguirlo, utilizarán su apoyo en el Congreso como moneda de cambio, un bien más que significativo para un oficialismo que sigue sin tener una mayoría propia consolidada. En lo inmediato, además de la Reforma política, el Ejecutivo debe blindar el DNU 70/2023 en Diputados, devuelto a la escena central tras la decisión de la Corte Suprema de Justicia de rechazar una cautelar presentada por el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata (CECIM).
Atrapados por la falta de votos, las espadas legislativas del oficialismo resolvieron apostar por el mal menor. Luego de que el peronismo solicitara una sesión especial para tratar el decreto, Martín Menem activó los contactos subterráneos con los presidentes de los bloques aliados para proponerles modificaciones en el articulado de la ley de Tierras incluido dentro del texto de la ley de Inviolabilidad de Propiedad Privada que el Senado aprobó con recortes semanas atrás. En este punto, el presidente de la Cámara de Diputados acercó como propuesta la introducción de limitaciones de hasta el 15% del territorio para la compra de tierras por parte de extranjeros.
Según confiaron fuentes del oficialismo, la próxima semana se reanudarán las conversaciones para intentar llevar el tratamiento del proyecto en el recinto antes de fin de mes. Con la entrega de esta discusión, confían en el Ejecutivo, podrán evitar que los dialoguistas más reacios se acoplen a la posibilidad de tratar el ambicioso DNU, que cuenta con más de 350 artículos, todavía vigentes, que sientan las bases legales del modelo político y económico que Javier Milei augura a renovar por otros cuatro años en 2027.
TS/CM










