En una conferencia de prensa en Washington, la vocera del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozack, señaló que Argentina debe ampliar el crecimiento hacia los sectores más rezagados y a los trabajadores, en línea con el rendimiento de sectores como energía, minería y agricultura.
“Es importante garantizar que el crecimiento —que hasta ahora se ha concentrado fuertemente en los sectores de energía, minería y agricultura— se amplíe y se distribuya de manera más uniforme tanto en los demás sectores de la economía como entre los trabajadores”, explicó Kozack.
En esa línea, insistió con la mirada del organismo sobre el programa económico: “Vemos que Argentina ha logrado avances significativos en la restauración de la estabilidad macroeconómica. Esto se dio en un entorno muy desafiante que venía de una deuda elevada y una inflación muy alta. Hemos visto una gran caída de la inflación en los últimos años, un fortalecimiento de la posición externa a medida que se acumularon reservas, y una marcada disciplina fiscal al pasar de un déficit a un superávit fiscal«.
“Toda esta estabilización es importante y constituye una base clave para el crecimiento sostenible en Argentina”, expresó la vocera, quien agregó: “Existe un reconocimiento mutuo entre el FMI y las autoridades argentinas sobre dos aspectos en materia de crecimiento”. Primero, explicó que «debe continuar el trabajo para fortalecer verdaderamente la resiliencia de Argentina”, mientras que en segundo lugar resaltó la importancia de expandir el crecimiento económico en todos los sectores.
“Esto significa que, en este momento, gran parte del enfoque de las discusiones, además de los detalles técnicos del programa, se centra realmente en cómo Argentina puede consolidar los logros de la estabilización alcanzada y extender esos beneficios a toda la economía”, sostuvo Kozcack. Además, agregó: que “Esto será esencial para respaldar una mayor inversión, sostener un crecimiento económico duradero, fomentar la creación de empleo y, en última instancia, brindar mejores oportunidades para el pueblo argentino, que es, por supuesto, el objetivo final”.

La vocera del FMI visitó Buenos Aires entre el 21 y el 29 de septiembre para liderar una misión técnica, que formó parte de la tercera revisión bajo el programa del SAF (Servicio Ampliado del FMI). “Las conversaciones continúan y seguirán en las próximas semanas, con el objetivo de alcanzar un acuerdo a nivel del personal técnico para esta tercera revisión”, afirmó.
El análisis de las cuentas había dado resultados dispares en el primer semestre del año. Mientras que el Banco Central (BCRA) sobrecumplió el objetivo de acumulación de reservas internacionales, el sector público registró quedó por debajo de la meta semestral de $ 6,86 billones, a pesar de haber acumulado un superávit primario de $ 6,29 billones entre enero y junio. En aquella ocasión, el ministro de Economía, Luis Caputo, se lo atribuyó a la postergación de vencimientos del Impuesto a las Ganancias.
En consecuencia, el Palacio de Hacienda solicitaría un perdón (waiver) para destrabar un próximo desembolso por unos US$ 800 millones. Mientras tanto, el riesgo país superó los 600 puntos básicos, después de haber estado cerca de los 400 puntos a mediados de año. Una clara señal de retroceso en el respaldo a Argentina por parte de los mercados internacionales.
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