Javier Milei recibió en París la distinción del Foro Económico de París como “economista más influyente” y aprovechó su discurso para presentar ante empresarios y economistas europeos una síntesis de los principales argumentos con los que defiende su gestión económica. El Presidente reivindicó el equilibrio fiscal, destacó la reducción de la deuda en relación con el PBI y aseguró que la Argentina está encaminada hacia una etapa de mayor crecimiento.
“Mientras yo ocupe la silla eléctrica que es la Presidencia argentina, el equilibrio fiscal seguirá existiendo”, afirmó Milei durante su exposición. Según el primer mandatario, la Argentina recibió una economía con una relación deuda/PBI cercana al 100% y un riesgo país de 3.000 puntos básicos, mientras que actualmente la deuda habría descendido al 39% del producto y el riesgo país llegó a ubicarse por debajo de los 500 puntos.
El equilibrio fiscal es uno de los principales resultados que el Gobierno exhibe como sello de su programa. Según los datos oficiales, el Sector Público Nacional acumuló hasta agosto un superávit financiero equivalente a alrededor del 0,2% del PBI, después de haber registrado un resultado financiero positivo durante ese mes.
El propio Milei convirtió ese resultado en una promesa de largo plazo. No solo aseguró que mantendrá el equilibrio fiscal mientras permanezca en la Casa Rosada, sino que vinculó directamente esa política con una eventual reelección y con una fuerte aceleración del crecimiento. “En caso de conseguir la reelección se va a desplomar (el riesgo país) y vamos a acelerar nuestra tasa de crecimiento seguramente a niveles del 7 u 8% per cápita”, sostuvo.
En este punto, el Presidente omite un aspecto importante. Si bien el indicador llegó a ubicarse por debajo de los 500 puntos básicos y a principios de septiembre rondaba los 496 puntos, hoy en día ya alcanza los 650 puntos básicos. Según Milei ese deterioro se debe a las “convulsiones internacionales” y sostuvo que, una vez despejado ese escenario, el riesgo argentino volverá a comprimirse. La explicación deja abierta la pregunta sobre cuándo podría producirse esa recuperación, ya que el Presidente no planteó un plazo concreto y condicionó la mejora a la normalización del escenario internacional.

Asimismo, su relato contrasta con otro argumento utilizado por el Gobierno para explicar el deterioro de los mercados. Mientras Milei se encontraba en Nueva York, en el marco de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), desde el oficialismo habían responsabilizado al gobernador bonaerense Axel Kicillof por la pérdida de confianza y el aumento del riesgo país.
En París, en cambio, el Presidente puso el foco en un factor externo y vinculó la eventual recuperación del indicador a la finalización de las “convulsiones internacionales”. De este modo, el propio discurso de Milei introduce una explicación diferente a la que había utilizado el Gobierno para atribuir las turbulencias financieras al denominado “riesgo kuka”.
Pero el salto desde una eventual baja del riesgo país hasta tasas de crecimiento del 7% u 8% per cápita todavía pertenece al terreno de las proyecciones. En su discurso, el líder libertario presentó esa posibilidad como consecuencia de la continuidad del programa económico, la apertura comercial, la desregulación, la inversión y el desarrollo de sectores como petróleo, gas, minería, agro y economía del conocimiento.

La pobreza, otra de las cifras centrales del discurso
El Presidente afirmó que cuando asumió la pobreza “se sinceró” en 57% y que actualmente se encuentra “en torno al 30, 32%”. También aseguró que el Gobierno sacó de la pobreza a 12 millones de personas y redujo la indigencia del 20% al 6%. “Cuando uno ve después la caída de la pobreza es tan impresionante”, sostuvo Milei antes de afirmar que había sacado de la pobreza a “un cuarto de la población argentina”.
Sin embargo, el dato oficial más reciente obliga a poner esa afirmación en contexto. Según el INDEC, en el primer semestre de 2026 el 32,3% de las personas se encontraba por debajo de la línea de pobreza, mientras que la indigencia alcanzaba al 7,5%. El dato anterior, correspondiente al segundo semestre de 2025, había sido del 28,2%.
De esta manera, la evolución de la pobreza no muestra una trayectoria lineal como la que sugiere el discurso presidencial. El propio Milei reconoció que la situación actual todavía está lejos de ser satisfactoria: “La foto sigue siendo un espanto, la foto sigue siendo horrible”, afirmó.
La diferencia está en la interpretación que hizo inmediatamente después: para Milei, pese a esa situación, la evolución constituye “la mejor película de la historia argentina”.
RM/EO










