El Gobierno logró que la oposición no llegara al quórum y que el DNU 70/23 siga en pie. Pasada la media hora de espera, el tablero marcó 121 diputados presentes, ocho menos que los 129 necesarios, y los discursos se hicieron en minoría. Martín Menem lo celebró en redes: «Una vez más, quisieron ponerle un freno a la Argentina y se quedaron en el intento». El posteo lo compartió Javier Milei.
Una vez más, quisieron ponerle un freno a la Argentina y se quedaron en el intento. El país ya eligió un rumbo y no va a retroceder para satisfacer a los que nos llevaron al fracaso.
— Martin Menem (@MenemMartin) October 15, 2026
La sesión incluía también la prórroga de la emergencia en discapacidad y la ley de endeudamiento familiar, que quedaron sin tratarse. Empezó con un minuto de silencio por Norberto Di Próspero, titular de la APL, que murió el miércoles a los 61 años.
Desde el entorno de Menem dijeron a La Pluma que la lectura del oficialismo es de continuidad. «La sensación del resultado de hoy es que seguimos avanzando, que la Argentina no quiere retroceder», afirmaron.
Detrás del resultado hubo tres movimientos del Gobierno en menos de 48 horas.
Ley de Tierras, una sesión espejo y promesas de obras
El primero fue el más llamativo. El miércoles, el oficialismo y sus aliados del PRO y la UCR firmaron el dictamen del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada con dos artículos nuevos: uno deja sin efecto el artículo 154 del DNU, el que derogaba la Ley de Tierras, y otro la restituye. Fue un giro de 180 grados respecto de lo que el Gobierno había intentado en el Senado, y le quitó a los dialoguistas el argumento que más los inquietaba.

El segundo fue la sesión propia del miércoles 21. Allí el oficialismo incluyó discapacidad y endeudamiento, los mismos temas que la oposición había puesto en la suya, además de un proyecto del PRO sobre vandalismo rural y la propiedad privada con la Ley de Tierras. Para los gobernadores y sus diputados, era una forma de votar esos asuntos sin tocar el decreto.
El tercero tuvo destino salteño. Horas antes de la sesión, el Ministerio de Economía le respondió a Gustavo Sáenz, que reclamaba que los ramales C-14 y C-15 del Belgrano Cargas fueran obligatorios en el pliego, con un anuncio: reunirá la semana próxima a mineras y operadores logísticos para mejorar la capacidad del C-14 y buscará fondos privados para el C-15. No hubo compromiso de incluirlos en la licitación.
El argumento de fondo siempre fue que tirar abajo el decreto generaría un «shock de incertidumbre» que afectaría la inversión y el riesgo país, y que además se llevaría puestas otras normas que el DNU había derogado, como las de Alquileres y Góndolas.
Quiénes se sentaron y quiénes dejaron vacías las bancas
Los gobernadores que hicieron la diferencia fueron algunos de los que mantienen abiertas sus negociaciones con la Casa Rosada por el Presupuesto 2027 y las PASO. Carlos Sadir logró que la jujeña María Inés Zigarán no fuera, aunque había firmado el pedido de sesión. Los tres tucumanos de Osvaldo Jaldo tampoco bajaron mientras el gobernador negocia alianzas electorales con el oficialismo.

Se ausentaron además la neuquina Karina Maureira, vinculada a Rolando Figueroa, y los sanjuaninos de Producción y Trabajo, junto a PRO, UCR, MID, Karina Banfi y, de Provincias Unidas, Gisela Scaglia, José Núñez, Lourdes Arrieta, Sergio Capozzi y Alejandra Torres. Jorge Ávila y José Luis Garrido entraron al recinto durante el homenaje a Di Próspero, cuando la sesión ya estaba en minoría. Del lado de Argentina Federal faltaron Yolanda Vega, que avisó por salud, y los que no avisaron: Claudio Álvarez, Daniel Vancsik y Gerardo González. Entre los de Unión por la Patria, sólo dos no estuvieron: Tita y Estela Neder.
Los que aportaron al quórum también dejaron sorpresa, aunque muchos bajaron ya sabiendo, luego de la reunión de labor parlamentaria, que no habría quórum. Cinco de los seis cordobeses de Martín Llaryora, tres de los cuatro misioneros y los tres catamarqueños de Raúl Jalil, que llegaron contra lo esperado. Los salteños Bernardo Biella y Pablo Outes se sentaron también, con los teléfonos en la mano y visiblemente incómodos.
«Se va a aprobar de taquito»
El entorno de Menem, además, buscó restarle relevancia a la presencia de los dialoguistas. «No nos llama la atención que se sentaran los salteños y los catamarqueños. Es lo de menos, el objetivo es discutir la semana que viene discapacidad y morosidad y proteger un DNU que le hizo muy bien a los argentinos«, dijeron a La Pluma.
Sí marcaron la presencia de Córdoba. «Sorprendió que una provincia tan productiva como Córdoba se sentara a dar quórum contra un DNU que tiene cielos abiertos, internet satelital. Tiene 60 mil usuarios de internet satelital que le da a 300 mil personas por antena», señalaron.

Sobre la Ley de Tierras fueron categóricos: «El tema tierras está saldado. Es una modificación nuestra, derogamos nosotros mismos, por eso se va a aprobar de taquito la semana próxima». Y agregaron que en el Senado «debería caminar también», con la jefa del bloque, Patricia Bullrich, «a favor».
Esa última parte no es tan clara. Según Bullrich, está en desacuerdo con la estrategia, porque la Cámara alta ya había rechazado el capítulo de tierras en agosto. Y el jefe de Unión por la Patria, Germán Martínez, advirtió: «¿Al mismo gobierno que en el Senado intentó flexibilizar los requisitos para la venta de tierras le van a creer que con esta jugada van a proteger las tierras, cuando es una ley vetable? Caperucita Roja, solamente para los cuentos».
Mientras tanto, la oposición aplicó el «principio de revelación» para dejar expuestos a los ausentes. La cordobesa Natalia De la Sota habló de quienes «se transforman casi indignamente en ruedas de auxilio» y Pablo Juliano, de Provincias Unidas, de la «costra política» alrededor de La Libertad Avanza. Miguel Pichetto, en cambio, apuntó a la Corte: «En algún momento va a tener que tratar el fondo y declarar inconstitucional el DNU«.
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