Mientras todos hablan de la guerra desatada entre Santiago Caputo y Martín Menem, Oscar Zago recuerda ser uno de los primeros en advertir sus diferencias con el karinismo, el espacio que se identifica con Karina Milei, la hermana del Presidente. Fue en abril de 2024, cuando intentó que Marcela Pagano presidiera la Comisión de Juicio Político y terminó siendo desplazado de la jefatura del bloque de La Libertad Avanza. «Cambiaron las reglas de juego en el momento». Presentó su renuncia y formó el bloque del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) junto a los diputados María Cecilia Ibáñez y Eduardo Falcone. Desde entonces, conduce ese espacio que apoya el rumbo económico pero vota en contra cuando considera que «se le va la mano» al gobierno libertario.
Zago conoce bien la cocina de LLA, pero también la del PRO: fue legislador porteño del partido amarillo desde los albores del macrismo en la Ciudad de Buenos Aires, en 2005, durante dos períodos. En esta entrevista con La Pluma hace una lectura con humor de los movimientos de Patricia Bullrich, se refiere al «boleto picado de Adorni«, del fastidio de la sociedad con la mentira, de la interna que «no va a terminar bien» y acusa al entorno. Dice que «no lo cuidan» al presidente. También blanquea su postura respecto de las elecciones PASO y anticipa un acuerdo con Horacio Rodríguez Larreta para volver a jugar en la Ciudad de Buenos Aires en 2027.

—Cuando menciona que Martín Menem y Santiago Caputo se estaban «amenazando con armas» lo dice desde un lugar en donde ya lo vivió en 2024 esto. ¿Cómo termina?
—Es una locura que no cuiden al presidente. No se cuida a un nombre y un apellido: se cuida a la institución, se cuida a la investidura presidencial. Cualquiera sea el presidente, porque cuando pasan estas cosas estás tratando de mentiroso al presidente de la Nación. Si no lo tratás de mentiroso, le estás diciendo que está encubriendo a un mentiroso. Y eso es grave. Tanto en el caso de Espert como en el de Adorni, los dos cayeron a través de la mentira.
Quisieron hacer un intento que Esper era inocente, inocente de nada. ¿Por qué? Porque le dio 200.000dólares a este tipo que va a estar procesado, quizás no por narcotraficante, por encubrimiento,lavado de dinero. ¿Qué se sabe de dónde proviene el dinero? ¿De venta de armas, de droga? ¿De dónde? Entonces, digo esto porque tanto Adorni como Espert caen por la mentira. Ellos empiezan a tener problemas a través de la mentira y nada más y nada menos a través dedos programas televisivos, donde se sientan a mentir.
Lo de Espert ya lo conocíamos hace cinco años. Pero después de su candidatura, se sentó en un programa de televisión y empezó y se enroscó enuna mentira y al otro día explotó. Fíjate, no le explotó por la causa, que ya estaba involucrado porque ya se había comprobado que había viajado una vez. Después se comprobó que viajó 20 veces, pero mintió. Y la mentira no fue soportada.
Y la gente está cansada de que le mientan. El argentino está cansado de los mentirosos. Fijate que a veces te dicen la famosa frase que yo no la digo nunca: roba pero hace. No lo tolera nadie. Esas frases las inventan los vivos para cubrirse. Estábamos todos molestos con los actos de corrupción, los López, los bolsos. No lo cuidan a Milei, con Adorni y Espert lo hicieron quedar como defensor de mentirosos

Y nada más y nada menos en el electorado que empezamos a construir desde 2019, 2020. En 2021 fuimos a la primera elección en la Ciudad de Buenos Aires. ¿Por qué te creían? Porque decías blanco y era blanco. Cuando empezás a decir blanco y resulta que es gris o negro, la gente toma distancia. En esas cosas me parece que se equivocaron absolutamente. Empezaron a venir los mismos de siempre y hablábamos de la casta…
—¿Martín Menem, por el apellido, representa esa casta?
—Yo no discuto apellidos. El padre ocupó todos los cargos habidos y por haber, y estuvo en todos los gobiernos que después nosotros salimos a criticar. No me gusta que pasen esas cosas, porque mañana mi hija quiere ser de otro partido y la van a castigar porque el padre no es bueno. No, no me gusta eso. Pero digo: ¿dónde estuvo Martín en la política? Nunca había participado, sólo como legislador de La Rioja en 2021 pero él entró desde un lugar empresarial.
No voy a discutirle el apellido, porque él se defiende solo. Pero para separarlo tanto y después decir ciertas frases o eslóganes que no compaginan… La senadora Bullrich utilizó durante seis meses el eslogan «el que las hace las paga». Se olvidó de agregar: «según quién las hace». Porque para algunos tenemos distintas varas: una de 20 centímetros, otra de 50, otra de un metro. Cuando vos decís frases y eslóganes, tenés que aplicarlos parejito, así te duela. Yo siempre lo digo: hay madres y padres que han entregado a su hijo que por ahí había robado. Es duro entregar un hijo, ir a la comisaría y decir «mi hijo robó». Esos son los verdaderos valientes. Y si vos tenés un compañero que te mete en un problema, discúlpame, acá se terminó la amistad. Porque con esto le hacemos daño a muchos argentinos que sufren.
—¿Sigue pensando que Adorni tiene que dar un paso al costado?
—Lo dije el primer día, hace ya más de 90 días. Fui a un programa de televisión, me enteré al otro día que había explotado la bomba de la mentira, y dije: se tiene que ir ya, tiene que dar un paso al costado. No sabía todo lo que se venía. Después le encontraron todo: salieron las propiedades, todo eso. Ese tema lo dejo a la Justicia, porque para eso está. Pero tiene que dar un paso al costado absolutamente, por mentiroso. Le mintió a toda una población. Le mintió al presidente. Y le sigue mintiendo a todos.

—El miércoles pasado el oficialismo puso una sesión una hora antes de la opositora para bloquear la interpelación a Adorni que justamente buscaba removerlo del cargo. ¿Por qué no apoyó esa iniciativa?
—Te voy a ser sincero: desde el principio dije que no acompañaba. Ya tiene el boleto picado, ya es un problema del presidente. Y yo digo: ¿por qué un empresario va a querer invertir en Argentina si el jefe de Gabinete está cuestionado desde todos lados? Internamente, desde afuera, desde periodistas, desde diputados, desde todos. Y el tipo nos acusó de golpistas, de querer hacer zancadillas, poco más éramos de la CIA o la KGB. Me cargaron con una frase, pero ya la escuché del propio oficialismo. Bertie Benegas Lynch, que dijo «¿por qué un empresario va a mentir?». Por la política, por los políticos que hay. Ahora se acordó de los políticos. Pero cuando es así, no le pega a su jefe de Gabinete. De Adorni no habla, cuando vino al Congreso le gritaba ‘vamos, Manu’. ¿Por qué los empresarios en el mundo prefieren invertir en Mozambique antes que en Argentina?
—Las críticas que hace tienen que ver con la transparencia de gobierno, los modos de la gestión, pero en el rumbo económico, viendo las votaciones en el Congreso, pareciera estar de acuerdo…
—En algunas cosas sí acompaño. Tenemos un equipo: el diputado Falcone es contador y economista, en temas económicos los mira veinte veces. Consultamos, y lo que vemos que está correcto y es beneficioso, acompañamos. Lo que no, decimos que no. Dijimos ‘no’ a la reforma universitaria, ‘sí’ al financiamiento universitario. Le dijimos ‘sí’ al tema Garrahan y ‘sí’ al tema discapacidad, en contra de lo que dijo el Gobierno. No nos importó, porque creemos que estaba mal. En minería nos abstuvimos porque nos dijeron que iban a discutir ciertas palabras en el texto, y en el recinto era mentira, no quisieron cambiar nada. Por eso le digo a los diputados del bloque oficialista: no me hagas más esto, porque te voy a decir que no de entrada, por más que tenga voluntad. Porque eso es trampa. Y no nos gusta la trampa.
—¿Y Marcela Pagano, con quien armó un bloque, qué siente al verla hacer muchas denuncias fuertes contra el gobierno y que el presidente la insulte en una entrevista?
—Está denunciando algunas cosas que ya son de público conocimiento, relacionadas con el tema Adorni y algunas causas. Pero yo todavía estoy esperando que algún fiscal llame a los que dijeron cosas el fin de semana en las redes. A ver, yo no te puedo llamar si te llamás el payaso plim plim y la cuenta es de Mozambique, porque es falsa. Pero las que tienen nombre y apellido y son de verdad… Se tiraron audios con el famoso 3% de la Andis. Si era una operación de la oposición, o si los audios eran falsos, lo que yo sé y tengo entendido es que la causa va en ese rumbo. Entonces, ¿alguno va a llamar y decir: che, ustedes que saben tanto, de quién es el 3%? Estoy esperando..
—Volviendo a la agenda parlamentaria: El gobierno quiere discutir una Reforma Electoral en donde propone eliminar las PASO, ¿Cuál es su postura?
—Yo estuve en contra de las PASO. Ahora, pensando que se iban a cortar algunos caminos y que iban a verse las reglas como son, el tema de las PASO también es ordenador para distintos partidos que pueden hacer alianzas. Pero siempre digo: suspendamos… pero, nada de un minuto para el otro, porque si no la gente no sabe qué hacer, no tiene las reglas claras. Además, en 25 días tenés el Mundial. Dentro de 15 o 20 días la gente ya no quiere saber más nada. Tenés el Mundial, las vacaciones de invierno. De repente te clavan la suspensión de las PASO en marcha para una elección que si desdoblan en alguna provincia puede caer en marzo, y eso es una locura, está mal, es incorrecto. Si queremos discutirlo, discutámoslo y pongámosle fecha: próxima elección se hace así, la otra se modifica y quedan estas reglas. Además hay que ver quién financia, cómo se financia. Hoy con el narcotráfico, si no ponemos reglas claras, ¿quiénes van a hacer política? Los que tienen manos negras detrás. No está bien. Tiene que ser una discusión global: los partidos, el financiamiento, el sistema. Vivimos parchando las cosas, y después decimos que quedó mal. Claro que quedó mal, si lo parchamos.

—¿Qué hará el MID en 2027, piensa en alguna candidatura en CABA?
—En lo personal no pienso en eso. Cuando me tenga que ir a mi casa, me voy. Jamás tuve problemas de no acomodarme a las distintas situaciones. Incluso en la pandemia, teníamos puestos en el Mercado Central que venían de vieja data. Me agarró, tuve como 20 días internado, y la verdad que medio me salvó, porque si no hubiera ido al Mercado todos los días, levantarme a la una de la mañana, irme a José C. Paz. Si me tengo que volver a mi casa y reinventarme de cualquier cosa, no tengo miedo. Pero siempre, por el futuro de nuestros hijos, voy a poner el hombro. Y vamos a estar trabajando para una propuesta electoral en provincias o en la nación, de la misma manera que venimos trabajando hace 60 años que es el Movimiento de Integración y Desarrollo. Ya tengo un acuerdo con Horacio Rodríguez Larreta para volver a retomar el camino de la Ciudad de Buenos Aires.
—¿Usted conoce bien al PRO, a Bullrich, y a LLA. ¿Cómo interpreta los movimientos de Patricia Bullrich en estos días, que ya tiene antecedentes de mudarse de espacio político?
—Había una canción que escuchaba de mi hermana, que tiene diez años más que yo: «Salta, salta, salta, pequeña langosta». Te lo digo porque ha pasado por nuestro partido también. Mirá, yo considero que son todas cuestiones válidas. Lo vi a Macri en un acto en Mendoza también. El PRO tiene todos los derechos del mundo. Imaginá un partido que en 2023 trabajó codo a codo con nosotros, gracias al cual pudimos fiscalizar algo, porque nosotros solos no llegábamos ni al 20% de la provincia de Buenos Aires. Fue un trabajo enorme. Por eso me dolió cuando, siendo yo presidente del bloque, se hablaba del PRO como si fuera un bloquecito más que tenía que hacer lo que nosotros decíamos. No: primero había que agradecerles, porque creo que gran parte del triunfo de 2023 fue por el PRO, por el sector del radicalismo y por otros sectores independientes. Me duele cuando se critica al presidente Macri. Hay que tener siempre una palabra de agradecimiento, porque hoy hay un gobierno gracias a la gran voluntad del expresidente Macri y del PRO. Dicho eso, lo que haga la senadora Bullrich, cuál va a ser su posición, la verdad que no sé. De ahí no te puedo opinar absolutamente nada.
—¿Coincide con Macri cuando dice que Milei tiene un liderazgo muy emocional y que hace falta algo más institucional?
—El tema del rumbo económico: un país inflacionario nunca termina bien. Un país con superávit fiscal está en el camino correcto. Ahora, si hay un déficit fiscal permanente es como en tu casa: si no pagás la luz, no pagás el gas, en algún momento te los cortan. En invierno te morís de frío. Eso se tiene que acomodar. Pero no puede tampoco existir un país sin educación: si no tenemos a nuestros hijos educados, nos gana siempre lo de afuera, nos gana la tecnología, nos gana todo. Y estoy convencido de que un espacio solo no puede gobernar la Argentina. Hay que meter mucha gente adentro: empresarios, periodistas, políticos, partidos, clases sociales, y mucha educación. Si no hay una unión nacional real, nos va a costar muchísimo. Venimos de atrasos en atrasos y la brecha cada vez se alarga más. No puede haber un país tan diferente cruzando la General Paz o yendo a otra provincia. La Argentina de donde la ve es rica: todos los climas, el campo, la minería, el petróleo, todo ahí. Pero nos falta muchísimo. Es una sábana cortísima, y si no la hacemos alargar entre todos, vamos a vivir años muy malos. Yo creo que Argentina tiene más buenos que malos. El día que nos juntemos todos los buenos, de todos los colores, de todas las razas, de todos los sectores, nos va a ir mucho mejor.
JD/CM





