Pedro Di Spagna es médico clínico, forma parte del plantel de Huracán y para noviembre de 2020 Swiss Medical -la empresa de medicina privada a la que Diego Maradona estaba afiliado- lo convocó como interconsultor: su tarea es revisarlo y sugerir a los médicos tratantes una serie de estudios. La imputación original hacía él y el resto de los trabajadores en salud era homicidio simple con dolo eventual, es decir, Di Spagna quedó colocado como responsable de la muerte del ex futbolista. Un juicio anulado y un nuevo juicio que está llegando al final después, quedó absuelto.
Los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, que llevaron adelante la investigación inmediatamente después de la muerte de Maradona, consideraron que Di Spagna «era necesario» en la imputación colectiva. Estrategia pura: si no colocaban a un médico clínico en el escena, el equipo tratante -integrado por el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz; de acuerdo a los investigadores- iban a descargar responsabilidades en una persona que no había sido llevada a juicio. Eso podía poner en peligro la tesis de la Fiscalía, a la que adhirieron las querellas.
Di Spagna se presentó en el chat Tigre -que agrupaba a enfermeros y el coordinador, y a la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical– así: «Pedro Di Spagna médico clínico de Diego». Suficiente para que la defensa de Luque lo señalara como un «profesional de seguimiento».

En su alegato, los fiscales explicaron por qué piden, ahora, la absolución y remarcaron que «fue el único que hizo lo que tenía que hacer, estuvo a disposición de la víctima hasta el día anterior a la muerte«. Mario Baudry, abogado en representación de Dieguito Fernando, fue menos elegante: «Un perejil».
Fernando Burlando cerró el jueves la ronda de alegatos de las querellas. Él, que junto a un numeroso equipo representa a Dalma y Gianinna, también retiró la acusación. También pidió la absolución Pablo Jurado, abogado de Rita, Ana y Claudia, hermanas de Diego. Como la Fiscalía y las querellas retiraron la acusación el tribunal debe absolverlo.
Casi seis años de calvario para Di Spagna, el único en acudir al juicio con defensa oficial; su abogada es María Julia Marcelli. Ella y Silvia Petroff, del estudio de Burlando, son las únicas mujeres entre las trece partes que conforman acusadores y acusados, y frente a un tribunal integrado solo por varones.
Entre los siete imputados en este juicio, los más comprometidos son Luque, Nancy Forlini -jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical- y Cosachov. Los fiscales y las querellas pidieron para ellos las penas más altas: 12 años de cárcel para Luque, diez para Forlini y y ocho para Cosachov, solicitaron los fiscales. En el caso de Carlos Díaz, psicólogo; Mariano Perroni, coordinador de los enfermeros, y Ricardo Almirón, enfermero, les «bajaron» la imputación original: homicidio culposo. Cinco años de prisión para Díaz, y cuatro respectivamente para el enfermero y coordinador. Las inhabilitaciones profesionales corren para todos.
Los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón -integrantes del TOC 7 de San Isidro- habían impuesto una serie de reglas para los alegatos. Una de ellas era que a excepción de la Fiscalía, que contaba con cuatro horas, los acusadores tenían dos para alegar. El equipo de Burlando las extendió a cinco. Pidieron 15 años de cárcel para Luque, 12 años para Forlini, 10 para Cosachov. Para el psicólogo Díaz , 5 años de prisión, para Mariano Perroni, coordinador de enfermeros y para el enfermero Almirón, reclamó 4 años y 6 meses, pero por homicidio culposo.

Jurado, abogado de las hermanas de Maradona, sostuvo la acusación de homicidio con dolo eventual acusó a Forlini, Luque y Cosachov. Por la coordinadora de Swiss Medical pidió 10 años de cárcel; por el neurocirujano, 8 años; y por la psiquiatra, 8 años y 2 meses. Para Perroni y Almirón, 3 años.
Esta es la última semana del juicio, que arrancó en abril. Mañana, martes 20, empieza la ronda de alegatos de parte de las defensas. La inauguran Diego Olmedo y Vadin Mischanchuk, abogados de Díaz y Cosachov, respectivamente. El miércoles es el turno de Luque y Forlini. Y el jueves, de Perroni y Almirón.
VDM










