Félix Linfante, abogado de Jana Maradona, pidió en su alegato que investiguen por homicidio culposo a quien fuera el secretario de Diego Maradona, Maximiliano Pomargo, y su esposa, la abogada Vanesa Morla, hermana del ex manager del futbolista. Lo mismo solicitó para dos jefes de Swiss Medical: Mariana Flichman, gerente de Riesgos de la prepaga, y Pablo Dimitroff, director de Clínica Olivos al momento de la operación por el hematoma subdural.
Mario Baudry, abogado en representación de Dieguito Fernando, pidió para la gerenta de Riegos de Swiss que sea investigada por falso testimonio y encubrimiento. Y por abandono de persona seguido de muerte a Matías Morla, su hermana Vanesa, Pomargo, y la cocinera Romina “Monona” Rodríguez.
Ninguno de ellos está imputado en este juicio en el intentan establecer las responsabilidades médicas entorno a la muerte de Maradona. Pero llegamos a los alegatos, instancia en la que se sopesa la prueba producida en el debate. Y para Baudry y Linfante, abogados de dos de los cinco herederos, hay evidencia que los compromete.
Para Linfante, Pomargo (junto a Leopoldo Luque) “decidió dónde y cuándo, y a cargo de quién estaría Diego después de la cirugía (de hematoma subdural), y se ocupó de que la familia no supiera lo que pasaba”. Por Vanesa Morla, dijo: «Es la que administró el entorno, pagaba a los médicos, manejaba las recetas, intervino en el dispositivo y se opuso a la internación que la familia pedía”.
Mario Baudry abrió su alegato con una foto de Diego Maradona y su hijo menor en la pantalla de la sala de audiencias, televisor que él mismo donó para el juicio. Sacó del bolsillo del chaleco una pastilla, que podría ser un caramelo o un chicle, y avisó que era un diurético y que eso hubiera bastado para salvar a Diego. Pareja de Verónica Ojeda, madre del menor de los Maradona, se jactó de haber sido «el primero en avisarle al Gobernador» bonaerense de la noticia de la muerte.
Expuso una serie de chats entre entre Vanesa Morla y Luque en el que ella pedía el 10% del sueldo a Luque, por ejemplo. «Pomargo y Luque tenían que cubrir a Matías Morla, cuidarlo de que no tuviera ningún efecto (sobre él) lo que pasaba», dijo Baudry sobre otro chat. También hubo intercambios entre Pomargo, el masajista Taffarell y Luque, que dan a entender que sabían del mal estado de salud de Maradona.
Monona, la cocinera, era casi conviviente en la casa y a entender de Baudry no podía no estar al tanto. Lo mismo correría para Morla, el ex manager.
La médica legista Mariana Flichman entró en la causa como perito. La desplazaron de ese rol en el transcurso del juicio, porque cuando declaró dijo ser «gerenta de Riesgo» de la prepaga, lo que generaba un conflicto de intereses. De ahí el falso testimonio y encubrimiento agravado que le endilga Baudry.
La penas para los que sí están imputados
Baudry solicitó a los jueces que condenen al neurocirujano Luque y a la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini, 16 años de prisión. Para la psiquiatra Agustina Cosachov, 14. Pidió una recalificación para Díaz: de culposo a doloso, 12 años. Para el coordinador de los enfermeros, Mariano Perroni, y el enfermero Ricardo Almirón, cuatro años. E inhabilitaciones para todos.
Linfante fue por 10 años para Luque y Forlini, respectivamente. Para Cosachov, 8 años y dos meses. Y para Perroni y Almirón, 3 años respectivamente. E inhabilitaciones para todos.
El médico clínico Pedro Di Spagna sumó otros dos pedido de absolución. Por ahora, está a salvo.
Los alegatos de las querellas cierran hoy con Pablo Jurado -abogado de las hermanas de Diego, Rita, Ana y Claudia– y Fernando Burlando, que representa a Dalma y Gianinna.
VDM










