Diego Spagnuolo fue procesado por asociación ilícita, defraudación, negociaciones incompatibles y cohecho. Así lo dispuso el juez federal Sebastián Casanello, a cargo de la Causa ANDIS, quien considera que la Agencia Nacional de Discapacidad fue “empleada como vía de enriquecimiento” por funcionarios y empresarios. Es el caso que empezó en agosto con la difusión de los audios en los que el abogado y ex titular de la ANDIS hacía referencia a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia. También procesaron a otras 18 personas.
Casanello acusa a Spagnuolo de haber sido uno de los presuntos jefes de una “asociación ilícita” que cooptó la Andis para enriquecerse. Los otros supuestos jefes de esa banda, también procesados hoy como tales, son Daniel Garbellini -exnúmero dos de la Agencia-, Miguel Angel Calvete y Pablo Atchabahian. Calvete y Atchabahian, dos hombres vinculados a droguerías y con un pasado en distintas gestiones políticas, habrían direccionado el manejo de la Andis desde afuera. Según las pruebas de la causa, digitaron licitaciones y pagos irregulares a empresas prestatarias. Ese “esquema de direccionamiento y sobreprecios” -dice el fallo- ”tuvo su contracara en el pago de sobornos” a funcionarios.
El juez rearmó el «camino de las coimas». Calvete era el que las pagaba, a veces por terceros. Por ejemplo y de acuerdo a la investigación, Spagnuolo recibió cinco millones de pesos en efectivo el 11 de junio pasado. Con ese dinero, el ex titular de la ANDIS pagó una deuda que había contraído con una mueblería a la que le había encargado un trabajo para su casa, la que fue allanada. El carpintero recibió tres pagos que, en total, suman casi 10 millones de pesos.
En esa casa, Spagnuolo hizo además obras por unos 55.000 dólares. El juez sospecha que lo pagó con lo recaudado en sobornos porque son gastos que no se condicen con sus ingresos y porque pagó en efectivo. «Pero el juez cree también que los sobornos eran tan fluídos que Calvete manejaba una mesa de dinero adjudicada a Spagnuolo de la que le “descontaba” (tal era el verbo que usaban en sus chats) los gastos que iba pagando del exfuncionario», informó La Nación.
Casanello no menciona los audios que desataron el escándalo. De hecho, no los usó como prueba. En esos audios, que circularon en los medios de comunicación y cuya fuente no trascendió, se oye a Spagnuolo afirmar que Eduardo «Lule» Menem, mano derecha de Karina, y la misma secretaria general de la Presidencia eran parte de una cadena de coimas que terminaban, directo, en Casa Rosada.
Diego Spagnuolo conoció a Javier Milei por redes sociales en el año 2021, cuando el actual presidente encaraba su primera aventura política. Ese año logró una banca como diputado de la Nación en representación de los porteños. Spagnuolo pasó de abogado asesor a amigo íntimo de Milei. Cuando La Libertad Avanza ganó la Presidencia, Milei lo bendijo con la titularidad de la ANDIS. El 13 de agosto pasado, apenas se difundieron los audios, Milei lo echó.
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