El texto final se conoció pasada la medianoche mientras en las afueras del Congreso la policía reprimía a los manifestantes. Javier Milei consiguió esta madrugada en el Senado la media sanción de la reforma laboral, que implica flexibilización de los convenios colectivos, límites a los juicios y facilidades para los despidos. La jefa de la bancada de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, negoció hasta las últimas horas de la sesión e incluyó los cambios que pedían la CGT, los gobernadores y sus principales aliados. Con la aprobación en general, el proyecto pasa a la Cámara Baja.
La votación, que fue seguida desde el palco por la secretaria general de Presidencia, Karina Milei; el ministro de Interior, Diego Santilli, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, terminó a la madrugada y tuvo el apoyo de la Unión Cívica Radical, el Frente Cívico de Córdoba (Luis Juez); Provincias Unidas (Carlos Espinola y Alejandra Vigo), Independencia (Beatriz Avila); La Neuquinidad (Julieta Corroza); Primero los Salteños (Flavia Royón); Despierta Chubut (Edith Terenzi); y el Frente Renovador de la Concordia (Carlos Arce), además de los tres senadores del bloque PRO y los 20 libertarios.
El bloque peronista en pleno, los legisladores de Convicción Federal y los del Frente Cívico por Santiago votaron en contra. Los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano no dieron quórum ni acompañaron la votación en general.
Afuera, infiltrados y represión
Las calles estuvieron signadas por la represión. Alrededor de las tres de la tarde, un pequeño grupo de personas, encapuchadas, comenzó a tirar piedras y cañitas voladoras por encima del vallado que tapaba todo el frente del Congreso y detrás del que se apostaron cientos de policías. Después, se desató un operativo gigantesco en el que 800 efectivos de la Policía Federal, la Gendarmería, la Prefectura y la Policía de la Ciudad de Buenos Aires usaron la fuerza para desmovilizar una convocatoria que fue masiva. Estuvieron la CGT, las dos CTA y muchos autoconvocados que se manifestaron de manera pacífica. Todo terminó con más de 350 personas heridas con gases lacrimógenos y balas de goma, 31 detenidas y 70 demoradas.
Bullrich, la negociadora, cerró la sesión
El texto final se conoció a las 0.36 AM, mientras Bullrich estaba en el discurso de cierre en el que sostuvo que “contratar hoy es un acto de riesgo” y que “nadie contrata porque tiene miedo”.
Uno de los cambios con los que LLA consiguió más votos fue la eliminación del artículo que reducía el Impuesto a las Ganancias del 35% al 31%, reclamado por los gobernadores. La CGT, por su parte, se contentó con mantener la facultad de cobrar compulsivamente los “aportes solidarios” a los trabajadores con un tope del 2%.
Uno de los cambios más polémicos fue el de las licencias por cuestiones de salud. Si un trabajador se lesiona o se enferma fuera de su empleo en una actividad voluntaria solo recibirá el 50% de su sueldo y, en el caso de que fuera involuntaria, un 75%.
También generó discordia el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para costear las indemnizaciones y que se financiará con un aporte mensual a cargo del empleador equivalente al 1% para grandes empresas y al 2,5% para micro, pequeñas y medianas empresas. Los recursos se depositarán en una cuenta específica del empleador y podrán invertirse en instrumentos financieros autorizados, algo sobre lo que la oposición comparó con las AFJP y advirtió que quedará a cargo de administradoras privadas “que van a timbear” el dinero. El senador peronista Mariano Recalde lo caracterizó como un “canal de despidos” y subrayó que será una herramienta “de los amigos de Caputo para hacer negociados”.
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