En otro movimiento, Victoria Villarruel incrementó la distancia que la separa de Javier Milei y se acercó a la Iglesia Católica. Convocó a los representantes de la Pastoral Social y de Cáritas a una reunión informal con senadores y prendió la chispa en uno de los proyectos que más le importan al oficialismo: la reforma de la Ley Penal Juvenil.
La vicepresidenta se reunió con varios obispos, que ya alertaron sobre los riesgos de bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. Días atrás, publicaron la “Carta Abierta a los Legisladores Nacionales”, en la que explicaron por qué la propuesta libertaria no solo no constituye una solución eficaz frente al delito juvenil sino que lo empeora.
“La evidencia regional muestra que los países con edades de imputabilidad más bajas registran mayores niveles de violencia, mientras que la Argentina —con un piso de 16 años— mantiene una de las tasas de homicidios más bajas de la región”, indicaron en el texto. En el plenario de comisiones, la jefa de la bancada libertaria, Patricia Bullrich, convocó a familiares de víctimas, entre ellas, Romina Monzón, la mamá del adolescente asesinado por otros dos en Santa Fe.
Con esta convocatoria, Villarruel se posicionó en contra del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, que antes quería llevar la edad de punibilidad a los 13 años pero tuvo que dar marcha atrás en la negociación con los aliados. También es una forma de mostrar una gestión muy distinta a la de Javier Milei, que no recibe a las autoridades católicas y sí tiene un vínculo frecuente con los pastores evangélicos. Tanto que compartió escenarios con algunos de ellos en eventos como la Derecha Fest.
El oficialismo consiguió media sanción en la Cámara de Diputados del nuevo Régimen Penal Juvenil el 12 de febrero. Sin abstenciones, hubo 149 votos a favor y 100 en contra. La Libertad Avanza repitió la estrategia del día anterior en el Senado, con la Reforma Laboral: buscó apoyo en aliados, dialoguistas e independientes. El bloque peronista en pleno rechazó la modificación. El debate pasó al Senado y esperan que consiga la sanción definitiva antes de la apertura del año Parlamentario.
Una interna que no deja de arder
La interna se visibilizó nuevamente tras las declaraciones de Villarruel sobre Donald Trump, que fueron un tiro por elevación a Javier Milei. “La apertura total y libre de las importaciones solo nos hace depender más de China y empeora la crisis económica y social”, escribió en las redes sociales tras conocerse el fallo de la Corte Suprema de los Estados Unidos que anuló los aranceles recíprocos impuestos por Donald Trump.
La decisión de la Corte de Estados Unidos de anular los aranceles impuestos por Trump a las importaciones, implica un golpe a las políticas de producción y establecimiento de empresas en Estados Unidos.
Sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de… pic.twitter.com/rijHfl3Fgx
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) February 20, 2026
“Para Trump primero está Estados Unidos; para mí, primero está la Argentina”, sentenció. Una crítica velada a su compañero de fórmula. Y cerró con una frase directo al corazón mileísta: “No debemos conformarnos con ser un país de servicios. En definitiva, estamos hablando de Nacionalismo o Globalismo».
Esta semana, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, reiteró que la vicepresidenta ya no tiene diálogo con la Casa Rosada. “Ella tiene la libertad en dos años de tomar el camino que le parezca mejor como cualquier argentino. Claramente ha tomado una postura que no coincide con los intereses nuestros ni de los argentinos. A nosotros nos da lo mismo”, dijo en Radio Rivadavia al ser consultado por una eventual candidatura presidencial de Villarruel en el 2027. Y para que no queden dudas, agregó: «Es la vicepresidenta de la Nación pero no toma decisiones y no es parte de la gestión”.
MN/AS






