Horacio Marín, CEO de YPF, explicó los motivos detrás de la decisión de congelar el precio de los combustibles durante 45 días y negó que se tratara de una intervención regulatoria. “La semana pasada en YPF tomamos una decisión que fue acompañada después por toda la industria. No hay ningún tipo de regulación: la demanda pasó de inelástica a elástica, estaban cayendo muy fuerte los consumos...”, detalló.
En un evento organizado por el Atlantic Council, el empresario recalcó que “aplicando reglas de mercado hicimos un hedge para la gente”. En otras palabras, la estrategia de la compañía estatal fue implementar un sistema de amortiguación o “buffer” para evitar trasladar la volatilidad extrema del crudo, lo que implicó que los aumentos recientes fueran menores al salto real del barril.
No obstante, comentó que “luego se va a cobrar cuando el precio baje”. Por lo tanto, si el valor del petróleo llegara a contraerse, la petrolera mantendría la estabilidad de los precios actuales para compensar el desfasaje técnico acumulado durante la escalada de costos provocada por el conflicto en Medio Oriente. “Realmente lo que estamos haciendo es algo que para mí es correcto y es con libre mercado”, subrayó.
Finalmente, el directivo indicó que las decisiones futuras sobre el surtidor dependerán de la duración del conflicto en Medio Oriente y de la evolución de la inflación local, la cual rondó el 3% en marzo. Marín concluyó que, una vez finalizada la transitoriedad de la guerra, la política de la empresa volverá a reflejar los movimientos directos del mercado, siguiendo la premisa de que “cuando sube, sube; cuando baja, baja”.
El 1° de abril, YPF y las petroleras privadas congelaron los valores de los distintos combustibles por hasta 45 días, como parte de un acuerdo privado entre las empresas productoras de petróleo y las refinadoras. Desde el inicio de la guerra en Medio Oriente, el precio de la nafta se disparó más de 20%, sumando presión a la meta del gobierno de retomar la desaceleración, proceso que se interrumpió en junio.
Argentina y una oportunidad única ante el conflicto internacional
Pese a la tensión en los precios locales, Marín destacó que el conflicto internacional posicionó a la Argentina como un proveedor estratégico de energía. Afirmó que la coyuntura aceleró los proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) y que Vaca Muerta mantuvo niveles de inversión sólidos. La compañía proyecta que, con precios de petróleo normales, el país podría alcanzar exportaciones por US$ 50.000 millones anuales en el futuro cercano.
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