La situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, multiplicó la tensión política luego de las explicaciones brindadas sobre su patrimonio y la presentación de declaraciones juradas rectificativas que incorporaron más de medio millón de dólares en activos previamente no informados. Desde el peronismo y hasta la Unión Cívica Radical, cuestionaron al funcionario y reclamaron explicaciones inmediatas. En el Senado avanza una ofensiva para interpelarlo e impulsar una eventual moción de censura.
Las críticas se profundizaron durante el correr de la tarde del jueves y primeras horas del viernes, luego de que Adorni reconociera la existencia de inversiones en criptomonedas realizadas entre 2013 y 2018, que según la reconstrucción presentada por su entorno se transformaron en aproximadamente 513.000 dólares a través de operaciones efectuadas mediante distintas billeteras virtuales. El funcionario sostuvo que esos activos no habían sido incluidos en sus declaraciones anteriores y que ahora fueron incorporados mediante presentaciones rectificativas ante los organismos de control.

La reacción opositora alcanza hasta al ex gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, quien sostuvo que Adorni «no puede seguir siendo Jefe de Gabinete de Ministros» y afirmó que el funcionario «le mintió al pueblo argentino y al Congreso de la Nación». En un mensaje difundido a través de redes sociales, reclamó que el Gobierno deje de sostener «la mentira» y exigió responsabilidades políticas.
La UCR calificó el episodio como de «extrema gravedad» y recordaron que el jefe de Gabinete había asegurado ante el Congreso que nunca existió ocultamiento patrimonial. Para el radicalismo, la posterior admisión de activos no declarados implica una contradicción incompatible con la función que desempeña. «Quien le miente al Congreso no está en condiciones de conducir el Estado», señalaron en un pronunciamiento partidario. Ocurrió luego de que El PRO también endureciera su postura.
El peronismo va aún más lejos. El senador José Mayans anunció que impulsará el tratamiento urgente de una resolución para convocar a Adorni al Senado en un plazo máximo de siete días y habilitar, en la misma sesión, el debate sobre una moción de censura. «Todos los que hablan de corrupción tienen ahora la oportunidad de demostrar si están conformes con que un delincuente confeso administre el Estado», afirmó el jefe del bloque peronista.

La iniciativa cuenta con las firmas de varios referentes de Unión por la Patria y busca ser aprobada sobre tablas en la próxima sesión. Para prosperar necesitará reunir una mayoría agravada y obtener el respaldo de sectores dialoguistas como la UCR y el PRO.
En paralelo, la vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a marcar distancia del jefe de Gabinete. Tras exigir formalmente que concurra al Senado durante junio para cumplir con la obligación constitucional de presentar su informe de gestión, calificó de «vergüenza» las explicaciones brindadas por Adorni sobre su patrimonio. También apeló a la ironía en redes sociales con referencias al ya conocido «pendrive mágico», expresión que se volvió recurrente en la polémica.
La próxima reunión de Labor Parlamentaria en el Senado será clave para determinar si la oposición logra reunir los apoyos necesarios para acelerar la interpelación y avanzar con una moción de censura que podría poner en riesgo la continuidad del jefe de Gabinete en el cargo.
AL/CM






