Tres garrafas de gas, cuatro kilos de carne, pagar la boleta de luz. ¿Cuántas cosas se pueden comprar con poco menos de $80.000?. Desde el jueves, casi un millón de personas dejaron de recibir los $78.000 que cobraban cada mes por el programa Volver al trabajo, que funcionaba como un –irrisorio– salario complementario. Ahora, el Ministerio de Capital Humano lo eliminó y, a cambio, propone vouchers de capacitación laboral sin ningún tipo de pago. Ahí entran empresas privadas como Sinteplast, que ya hizo un curso para pintores en el verano, o Mc Donald’s, entre otras.
“Quizás para algunos nuestro salario de $78.000 pesos es nada, pero para nosotros es un montón”, dice Pamela Sille, que trabajaba en un hogar que recibe víctimas de violencia de género en Ezeiza. En su barrio, los días de cobro se notaban porque la plata comenzaba a circular en los negocios de cercanía. “Nosotras compramos en los kiosco chicos, en los negocios de los vecinos. Es para el mínimo gustito que nos podemos dar una vez al mes porque esa plata la usábamos para comer o para cargar la Sube para ir a trabajar”, agrega.
El Ministerio de Capital Humano eliminó el programa y, a cambio, propone vouchers de capacitación laboral sin ningún tipo de pago.
La eliminación de Volver al trabajo tiene un impacto más fuerte en las mujeres, que eran quienes organizaban los comedores, los polos textiles, las guarderías comunitarias. Eran cartoneras, recicladoras, trabajaban con la tierra o en las guarderías comunitarias.
“Es algo muy cruel porque es un derecho, no somos beneficiarias, somos trabajadores que construimos ese trabajo comunitaria”, explica Natalia Zarza, trabajadora de la rama comunitaria del Movimiento de Trabajadores Excluídos (MTE). Cuenta que la mayoría de las mujeres que trabajaban en ese plan se dedicaban a los cuidados en el barrio: en los comedores, pero también con el apoyo escolar, talleres de cultura y arte, espacio para hacer trámites, gestionar remedios o “en darle abrazos a los pibes y las pibas que están en el consumo de drogas”.
“Hoy estas compañeras son las que le están haciendo un poco frente al narcotráfico que hay en nuestros barrios y que el programa se elimine es un golpe más para los pibes y también para las trabajadoras de esta rama, que ya vienen siendo olvidadas, invisibilizadas”, agrega Zarza, que acompaña a los espacios comunitarios de Villa Fiorito, en Lomas de Zamora.
Florencia Alberó es cartonera de base y promotora ambiental, trabaja en Berazategui y su trabajo es concientizar sobre la importancia de la separación en origen y el cuidado del medio ambiente para facilitar el trabajo de sus compañeros al momento de recuperar el material.
“Las políticas anti-pobre nos golpea cada día”, afirma. “Tiene un fuerte impacto en la economía barrial, ya que es ahí donde cada uno de los compañeros lo gasta. No como los funcionarios que cobran millones y los gastan en el extranjero, acá se cobra y se gasta en el barrio”, sostiene Florencia.
“Parece poco, pero podíamos sustentar nuestros gastos para alimentarnos o hacer un guisito. Además, nosotras trabajamos con mujeres que sufren violencia de género. Ahora, van a estar más desamparadas que nunca. El estar sin plata hace que los violentos exploten y con el desamparo total del Estado es muy difícil sustentar”, dijo Sille.
El ingreso, congelado
Solo en Berazategui se dieron de baja a 18 mil personas, lo que implica una quita de 1.404 millones de pesos. Hay quienes usaban ese salario para pagar la luz, el gas o una parte del alquiler. “Reducía el gasto de la plata del material recuperado, que hoy ese monto es bajísimo por culpa de políticas de importación de basura de este gobierno”, sostiene.
La suma del Volver al Trabajo estaba congelada desde que Javier Milei llegó a la Casa Rosada, perdió casi el 70% del poder adquisitivo en los últimos dos años. Para Nicolás Caropresi, dirigente del MTE-UTEP, “afecta a un sector que abarca a casi un 40% de la sociedad argentina en un contexto donde se perdieron 300.000 puestos de trabajo y se cerraron 22.000 Pymes. En un contexto donde la ayuda por parte del Estado debería fortalecerse, la están quitando”.
El dirigente social dijo que “la eliminación del programa implica el único ingreso fijo que tenían. Es un intento más por parte de este gobierno de seguir profundizando en el descarte de un sector cada vez más amplio de la sociedad argentina. A esto le sumamos que le quitaron la comida a los comedores, que están avanzando en la destrucción de la obra en barrios populares, que están sacando el programa Remediar y que están quitando subsidios a la energía y al transporte”.
Desde la cartera que dirige Sandra Pettovello, dijeron que impulsarán capacitaciones laborales no pagas, algo que las organizaciones desmienten. El gobierno anunció que firmó acuerdos con la Federación de Comercio, Industria, Servicios y Turismo de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba), la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), Motorarg, ImpexPro, Metrogas, Sinteplast, y la Cervecería Quilmes. Pero nada de eso implicará una retribución económica.
CDB/VDM






