El filósofo chino Sun Tzu escribió sobre piedra uno de los mantras de la estrategia política. «Nunca interrumpas a tu enemigo cuando se está equivocando», reza la premisa que luego sería atribuida a Napoleón Bonaparte. Ninguno de los dos hombres de guerra, sin embargo, dijo nada sobre quedarse callado cuando el enemigo sufre.
El escándalo que tiene a Manuel Adorni como principal implicado en una causa que lo investiga por supuesto enriquecimiento ilícito movió el escarmiento que mantuvo en silencio por meses a quienes hasta hace pocas horas se ufanaban de ser aliados del gobierno. El jefe de gabinete, quien supo construir alrededor de su figura tantas pasiones como les fue posible que despertaron admiración y odio en partes iguales, se encuentra en su peor momento político y judicial. Con ni más ni menos que la banca de Javier y Karina Milei, reacios a la idea de dejarlo ir, el ex vocero no pudo evitar que quienes juraron venganza finalmente cumplan con su promesa.
Este jueves, el biógrafo y amigo del presidente, Nicolás Márquez, volvió a hablar sobre el caso que atormenta al Ejecutivo todo y no tembló al referirse al ex periodista como “un sujeto políticamente muerto”. En diálogo con Infobae, el escritor y referente de la ultraderecha libertaria advirtió como un error de los hermanos mantener a Adorni dentro del esquema de gestión y volvió a exigirle al ministro coordinador que tenga “un gesto patriótico” y renuncie.

“Se ha transformado en un ministro fotográfico, porque más que eso no, lo apoyan fotográficamente. Es un respaldo simbólico, estético. Es ya un personaje que no tiene peso en sí mismo”, afirmó, replicando lo mismo que muchos funcionarios dicen en privado y evitan exponer para no terminar bajo la afilada guillotina del Jefe. El operativo contención, exigido desde el minuto uno por Karina, empieza a ser una carga más que significativa para todos los referentes del oficialismo, que desde hace más de un mes no pueden pisar ningún evento, canal de televisión o acto oficial sin que se los aborde para saber su opinión sobre la continuidad de un jefe de gabinete que no puede oficiar como vocero, principal atractivo por el que fue electo para el cargo.
“Es todo más cuesta arriba”, reconoció un importante funcionario en estricto off the record. Los ánimos de agotamiento se reproducen en cada uno de los consultados, quienes entendieron desde el día uno que acercar un consejo a la mesa política para intentar salir del laberinto es un error garrafal con un costo elevadísimo.
Con este escenario, viejos conocidos encontraron una oportunidad única. El ex jefe de gabinete, Guillermo Francos, quien mantuvo un bajísimo perfíl desde aquel viernes de noviembre en que fue eyectado de la gestión, reapareció en televisión y no dudó en hablar sobre el tema del momento. El barón menemista no sólo afirmó que Adorni “falló en dar sus explicaciones”, también se aventuró a advertir que su postura defensiva frente a una acusación de este calibre “no le gustó a la gente.” Una manera sutil de remarcar una imprudencia egoísta de quien ocupa un cargo creado para ser un fusible fácil.
La esperable caída en desgracia de Adorni como posible competidor en la elección de jefe de gobierno porteño del próximo año, en tanto, sirvió para devolverle la chispa a su antecesor. “Tengo la idea de competir”, sostuvo contundente ante la consulta sobre su futuro político. Conocedor como pocos de la dinámica de poder que protagonizan los hermanos, Francos aclaró que su participación dependerá de una decisión política que se tomará “en conjunto”. “Yo estoy dentro de esta fuerza y lo conversaré con ellos cuando lo crean oportuno”, dijo apoyando con delicadeza la pelota en la cancha de los Milei.
Antes de su salida del gabinete, cuando Karina todavía hacía malabares para cerrar las listas legislativas del 2025, el nombre de Francos deambuló como posible candidato a senador. Por entonces, la figura de quien oficiaba como ministro coordinador atravesaba un buen momento en las mediciones diarias que los estrategas del oficialismo mandaban a confeccionar, por lo que su nombre picó en punta durante varios días. Su negativa y la innegociable decisión de Patricia Bullrich de ir primera en la lista en caso de competir hicieron que aquel deseo de pinchara. Pero vaya si la vida da revanchas.

Quienes rodean al ex jefe de gabinete hacen saber que el ex miembro de Grupo América no descarta pelear por la jefatura de gobierno porteño. Con Adorni fuera de cancha y Bullrich acumulando cada vez más sospechas de un posible golpe separatista, hay quienes afirman que Francos podría ser una elegante salida de un laberinto auto construido. El ex jefe de gabinete no dialoga con el presidente desde hace varios meses, sin embargo advierten que la relación y el buen vínculo entre ambos -que durante la gestión compartida tuvo tintes paternalistas- sigue intacta. ¿Será suficiente para conquistar el corazón de la hermana? Por ahora, habrá que esperar.
Por lo pronto, Karina no tiene intenciones de dar el brazo a torcer. Este jueves, por segunda vez en una misma semana, la secretaria general de la presidencia se mostró con Manuel Adorni en una recorrida por Vaca Muerta donde volvieron a posar en una muy cuidada sesión de fotos. La titular de La Libertad Avanza y el jefe de gabinete recorrieron la sede de la National Oil Company (NOC), YPF, junto al CEO de la compañía, Horacio Marín, y juntos participaron de la muestra de los equipos de perforación y fractura que trabajan en los terrenos a los que el gobierno le reza y agradece a diario.
Finalizada la recorrida, los funcionarios nacionales firmaron un convenio “Marca País” entre YPF y Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, lo que permitirá que la empresa tenga un reconocimiento aún mayor a escala mundial con el que pretenden potenciar su desarrollo energético y posicionamiento global. Al igual que ocurrió el lunes en la recorrida del Malbrán, la intensión de la plana mayor del oficialismo es forzar una normalidad poco convencional dadas las circunstancias. En este punto, si bien aún no hay agenda confirmada, no se descarta que a la vuelta del viaje a Israel, Adorni y Karina continúen con su roadtrip para intentar disipar la atención de una causa que avanza más rápido que la libertad.
TS/CM






