La Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoce el acceso al agua potable y al saneamiento como un derecho humano fundamental, indispensable para una vida digna y para el ejercicio del resto de los derechos. En el siglo XXI, también debería considerarse básico contar con conexión domiciliaria a la red de gas. Sin embargo, en Argentina esta premisa dista de cumplirse. Peor aún: cada vez más personas quedan al margen de estos servicios esenciales.
Según los indicadores de condiciones de vida relevados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en el segundo semestre de 2025, el 52,9% de la población no tuvo acceso simultáneo a gas de red, agua potable y cloacas. El dato implica un deterioro de 1,3 puntos porcentuales frente al primer semestre de ese mismo año (51,6%) y una suba de 1,9 puntos en comparación con igual período de 2024.
La medición se realiza sobre los 31 principales aglomerados urbanos, donde residen cerca de 30 millones de personas. No obstante, al extrapolar estos resultados al total del país, se estima que en el primer semestre de 2025 unas 24,48 millones de personas carecían de al menos uno de estos servicios. Para la segunda mitad del año, la cifra trepó a más de 25 millones, lo que implica que en apenas seis meses se sumaron 743.725 personas a esta situación.
Un análisis más detallado permite observar la evolución de cada servicio. El acceso al gas de red muestra un deterioro sostenido: la proporción de personas sin este suministro pasó del 38,1% en el segundo semestre de 2023 al 39,5% en igual período de 2025. En cuanto al agua corriente, el 10,3% de la población no cuenta con acceso. Si bien se trata de un porcentaje menor en comparación con otros servicios, resulta significativo por tratarse de un recurso esencial. La situación es más crítica en materia de saneamiento: en el segundo semestre de 2025, el 30,5% de los argentinos no disponía de conexión a la red cloacal.
A este panorama se suman los incrementos tarifarios, que dificultan aún más el acceso. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el gas de red aumentó 28% interanual en diciembre de 2025 y acumula un alza del 709% desde noviembre de 2023, según el IIEP-Conicet. Por su parte, el servicio de agua registró una suba del 13% interanual y del 386% desde el inicio del gobierno de Javier Milei.
Vivir en la precariedad
En términos habitacionales, los datos reflejan cierta estabilidad general, aunque persisten núcleos duros de precariedad. El 81% de las familias habita viviendas con materiales adecuados, mientras que el 12,6% presenta condiciones parcialmente insuficientes y el 6,4% restante se encuentra en situación crítica.
Entre los indicadores más alarmantes, el 1,9% de los hogares (unos 195.000) vive en condiciones de hacinamiento crítico, lo que afecta a más de un millón de personas. Además, el 12% carece de saneamiento adecuado y el 6,1% no dispone de baño con descarga de agua.
A esto se suman factores ambientales adversos: el 8,2% de los hogares está ubicado en zonas inundables y otro 5,3% se encuentra en cercanía de basurales.
En este contexto, los datos no solo reflejan un problema de infraestructura, sino también de acceso efectivo. Sin acceso pleno a servicios básicos, las brechas sociales no solo persisten, sino que tienden a profundizarse.
RM/EO






