Doce días después de cerrar por primera vez en la historia la Sala de Prensa de la Casa Rosada, el gobierno permitió a los más de cincuenta periodistas acreditados a volver a su lugar de trabajo. Luego de dar marcha atrás con una decisión arbitraria y antidemocrática -impulsada por la secretaria general de la presidencia, Karina Milei, e implementada por la Secretaría de Comunicación-, Manuel Adorni retomó sus conferencias de prensa después de más de un mes y se negó a responder preguntas sobre su patrimonio y su situación judicial por la causa que lo tiene como protagonista en la investigación por supuesto enriquecimiento ilícito.
La conferencia comenzó pasadas las 11 de la mañana y Adorni llegó a la Sala con una actitud de absoluto relax y distensión. Luego de saludar a todos los acreditados con una llamativa alegría dadas las circunstancias, el jefe de gabinete inició su conferencia hablando sobre el hecho que impulsó la salida de los medios de su lugar de trabajo. Acusando a la prensa que se expidió contra la resolución de cerrar la sala, el funcionario dijo “en ningún otro gobierno tuvieron tanta libertad como en este”. En este marco, reforzó que “éste es el gobierno que más promovió la libertad de prensa”, al tiempo que reforzó que las nuevas prohibiciones para la circulación de los acreditados en la Casa Rosada se mantendrá por tiempo ilimitado.
Durante la conferencia, por su parte, el jefe de gabinete dio a conocer que ya está en vigencia el acuerdo Mercosur – Unión Europea, firmado meses atrás por el canciller, Pablo Quirno, luego de intensas negociaciones con sus pares latinoamericanos y europeos. También, informó que se puso en marcha el nuevo Régimen laboral que reduce un 89% las contribuciones patronales para empresas y PYMES que contraten nuevos trabajadores. Pese a la aprobación de la reforma laboral, la eliminación de restricciones burocráticas para las empresas y la desregulación de un sinfín de normativas, desde la llegada de Javier Milei al poder se perdieron más de 300.000 puestos de trabajo.

Como estaba previsto y dejaban circular desde el círculo de Adorni desde hace días, y concordancia con lo que expuso en su informe de gestión en la Cámara de Diputados, el jefe de gabinete se negó a dar nuevos detalles sobre la compra de las tres propiedades que adquirió en los últimos dos años, tampoco sobre sus viajes a destinos del exterior ni los pagos en dólares que no coinciden con su nivel de ingresos ni los ahorros justificados en su declaración jurada que tiene carácter de documento legal.
En este marco, el jefe de gabinete dijo que “dio todas las respuestas que debía dar” el último miércoles y que el resto de las respuestas se darán en la justicia “que es el lugar donde corresponde hacerlas” y se negó a continuar hablando del tema, interrumpiendo la pregunta del periodista que le consultó sobre el caso.
En el gobierno están confiados de que la exposición de Adorni en Diputados fue el punto final que les permitirá dejar atrás casi dos meses de escarmiento público que el jefe de gabinete protagoniza desde que fue a deslomarse a Nueva York. Por eso, el oficialismo se abrazará a los anuncios de gestión y volverá a mostrar una montada hiperactividad para enfatizar en que el tema «ya quedó atrás». En este marco, las reuniones de mesa política, los cónclaves semanales del círculo íntimo de Javier Milei, serán claves para destrabar los próximos pasos parlamentarios que La Libertad Avanza apuesta por llevar adelante.

Pese al retorno de la prensa acreditada a la Casa Rosada, la actividad dentro de la sede de gobierno está completamente limitada. Por disposición de la Secretaría de Comunicación, amparado por Casa Militar y la secretaría general de la presidencia, desde este lunes el ingreso de la prensa a será por la entrada de Balcarce 78 y no por 24, usada desde siempre para ingresar al edificio. La decisión de esta maniobra se da para impedir la circulación por el Patio de las Palmeras, lugar indispensable para poder ver ingresos y egresos de visitas que, en la mayoría de los casos, no son anunciadas oficialmente y sólo estando presente se pueden documentar.
Siempre justificando las decisiones amparados en la seguridad del presidente, además, la prensa tendrá nuevas limitaciones para circular por pasillos que hasta hace dos semanas podía utilizar libremente. De esta forma, los acreditados sólo pueden deambular por los alrededores de la Sala de Prensa pero no por el resto de los pasillos de uso común, parte fundamental de la cobertura de gobierno. Como si fuese poco, el gobierno decidió esmerilar vidrios de ventanas y puertas de pasillos y balcones para impedir la visión. También, se prohibió la permanencia de guardias periodísticas en despachos y salones.
La decisión oficial, que formalmente habilita el regreso de la prensa pero en los hechos limita el trabajo y el ejercicio del periodismo, se ampara en la denuncia impulsada por el jefe de la Casa Militar, el coronel Sebastián Ibañez, quien denunció penalmente contra los periodistas Ignacio Salerno y Luciana Geuna por presunto espionaje ilegal al grabar unas imágenes dentro del edificio. Hasta el momento del cierre de esta nota, el medio TN, donde se transmitieron dichas imágenes, y sus periodistas no pueden ingresar a su lugar de trabajo.
TS/CM






