Los hospitales universitarios de la UBA llevan cuatro meses sin recibir la partida específica destinada a gastos operativos prevista en el Presupuesto 2026. Este martes, sus directores salieron a advertir públicamente que, de no regularizarse la situación, los centros de salud podrían dejar de funcionar en un plazo de 45 días. La respuesta del Gobierno no tardó: el Ministerio de Capital Humano calificó el reclamo de «falsas acusaciones» y acusó a la universidad de querer «apropiarse» de fondos que corresponden a todo el sistema universitario nacional. Pero en el mismo comunicado, sin quererlo, confirmó que esa plata todavía no fue distribuida.
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— Sandra Pettovello (@SPettovelloOK) May 5, 2026
La disputa gira en torno a una partida de unos 80.000 millones de pesos contemplada en la Ley de Presupuesto 2026 bajo el rótulo de «Hospitales Universitarios». El Ministerio que conduce Sandra Pettovello sostuvo que transfirió en tiempo y forma la totalidad de los fondos previstos por ley para salarios y gastos de funcionamiento, pero reconoció que la partida específica para hospitales universitarios —distinta de esa transferencia general— está pendiente de distribución porque, según el oficialismo, aún no se definió cómo repartirla entre todas las universidades del país que cuentan con centros de salud. El problema, según la UBA, es que esa plata no llegó, sin importar el rótulo bajo el que figure.

La casa de altos estudios respondió con un comunicado que fue directo al hueso: el propio texto oficial del ministerio, señalaron, admite que la partida aún no fue asignada ni transferida. Y aclararon además que esos fondos no corresponden al sistema universitario en general sino específicamente a las instituciones que tienen hospitales en funcionamiento: la UBA, la Universidad Nacional de Córdoba, la de Cuyo y la de La Rioja. El argumento del Gobierno de que la UBA quiere quedarse con el 95% de un fondo compartido, respondieron, ignora esa distinción.
EL COMUNICADO DEL MINISTERIO DE CAPITAL HUMANO CONFIRMA, EN LOS HECHOS, EL PLANTEO QUE VIENE REALIZANDO LA UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES RESPECTO DEL FINANCIAMIENTO DE LOS HOSPITALES UNIVERSITARIOS. pic.twitter.com/sl73T2KorH
— UBAonline (@UBAonline) May 5, 2026
«De esos 80.000 millones no recibimos un peso. Ya estamos funcionando al 50%», advirtió Marcelo Melo, director del Hospital de Clínicas, según informó La Nación.
Lo que está en juego: 700.000 pacientes y hospitales escuela
Los hospitales universitarios de la UBA atienden a unas 700.000 personas por año. Son también centros de formación de médicos y espacios de investigación. El Hospital de Clínicas, el Instituto Roffo, el Lanari, el Vaccarezza, el Hospital Odontológico y el Hospital Escuela de Veterinaria conforman una red que, según sus propias autoridades, ya empezó a reducir servicios: seguridad, limpieza, compras de medicamentos, honorarios para anestesistas. El director del Instituto de Investigaciones Médicas, Norberto Lafos, fue más gráfico aún: cuando los proveedores dejan de fiar y empiezan a pedir el pago previo a la entrega, el sistema se cae. Según sus estimaciones, ese momento está a mes y medio.

El 80% del personal de estos hospitales percibe salarios por debajo de la línea de pobreza. La partida en disputa no es un extra: es la que cubre los gastos operativos básicos que el presupuesto 2026 —aprobado por el propio Poder Ejecutivo— contempló expresamente para que funcionen. El Gobierno aprobó la ley, asignó los fondos en el papel y ahora los retiene argumentando que falta definir la distribución. Para la UBA, esa distinción es un tecnicismo que tiene consecuencias muy concretas en los quirófanos.
El comunicado oficial tuvo el efecto contrario al buscado. Lejos de desactivar el reclamo, le dio una nueva vuelta de tuerca: la UBA lo leyó en clave de confirmación y lo publicó como respaldo a su propia denuncia. El ministerio de Pettovello acusó de «inadmisible» el planteo universitario y habló de «amenazas de medidas de fuerza», pero no explicó cuándo ni cómo llegará la plata. Esa ausencia de fecha concreta es, en los hechos, el único dato que importa a los directores que administran hospitales que ya recortaron cirugías y que calculan, con más precisión de la que quisieran, cuántos días más pueden sostenerse.
JD/CM






