¿A qué hora murió Diego Maradona? Si fue entre las 19 horas del 24 de noviembre de 2020 y las 7 de la mañana del día siguiente, el control del paciente le correspondía a Ricardo Almirón, enfermero a cargo del turno noche. Si fue durante la mañana del 25 de noviembre, a Gisella Dahiana Madrid, enfermera durante el día. ¿Y si la responsabilidad fuera de ambos?
«Alrededor de las 12 del mediodía del mismo 25», declaró Federico Corasaniti cuando lo consultaron sobre el horario de fallecimiento de Maradona. Corasaniti era Jefe de División Morgue San Isidro en 2020. Codirigió la autopsia y formó parte de la Junta Médica que evaluó y concluyó que hubo responsabilidad penal en el desenlace del futbolista. El forense también mencionó que, por el estado del cuerpo, «la muerte no se pudo generar de manera súbita». La acumulación de líquido -el edema- no sólo estaba en el abdomen, sino en todo el cadáver.
Hay otro indicador. En ambos ventrículos del corazón aparecieron coágulos cruóricos pegados en las paredes, sobre todo en el izquierdo. De haber sido una muerte repentina ese tipo de coágulos no habrían aparecido. De acuerdo al relato de Corasaniti, la agonía empezó durante la madrugada -en un momento incierto- para terminar al mediodía con el fallecimiento. Así, agonía y muerte le habrían tocado a ambos enfermeros.
Se supo en las testimoniales que se tomaron en la etapa de instrucción -la fase de reunión de prueba- y en las declaraciones del juicio que terminó anulado: Maradona no quería que lo revisaran. Quedó registrado en un mensaje de WhatsApp que la psiquiatra Agustina Cosachov pidió que, ante la resistencia, no molestaran al paciente.
El futbolista no le permitía a los enfermeros que entraran en la habitación. El enfermero Almirón dijo que el último chequeo antes de retirarse -el 25 de noviembre a las 7- lo hizo desde la puerta plegable que separaba la puerta de la cocina del dormitorio. Fue visual y no táctil: vio que respiraba y se retiró. La enfermera Madrid -también imputada en este juicio pero juzgada aparte- declaró en indagatoria que «lo escuchó orinar y pidió desayunar a la mañana». De acuerdo a ambos relatos, para ambos estaba vivo.
Los enfermeros no estaban obligados a controlar los signos vitales de Maradona. De acuerdo a sus defensas, su tarea se limitaba a darle la medicación e higienizarlo. ¿Almirón lo chequeó, efectivamente? De haber estado haciendo un edema pulmonar -que antecedió, como indica la autopsia, al paro cardíaco- el paciente debería haber estado emitiendo sonidos propios de un ahogamiento. Ni el enfermero ni los convivientes -Maximiliano Pomargo, Jonathan Espósito y la cocinera Monona- lo mencionaron en sus declaraciones.
El baño portátil estaba limpio, así lo determinó la pericia visual, con lo cual no es posible que Maradona se haya levantado a orinar, como indicó Madrid. La enfermera también dijo que había pedido desayunar. Corasaniti, que contó detalles de la autopsia, dijo que no había nada en su estómago. En su primer reporte en la planilla, Madrid respondió que el futbolista «dormía plácidamente». De acuerdo a los cálculos del forense que declaró hoy, Maradona o estaba en la etapa final de la agonía o ya había fallecido. Esta en discusión si la enfermera completó el informe antes o después de la muerte.
Corasaniti declaró vía Zoom. Es que en 2022, después de unas 2800 autopsias y una carrera en medicina forense y emergentología, se mudó a España y abrió un bar en una playa.
Interrogado por la defensa del neurocirujano Leopoldo Luque, el forense dijo que «no midieron las cavidades del corazón» pero sí las paredes. Francisco Oneto, uno de los abogados de Luque, quiso saber si para determinar la presencia de líquido en el cuerpo le levantaron la remera. «No recuerdo, pero creo que sí», respondió Corasaniti. La pregunta viene a cuenta de dos puntos, parecidos a moretones, que se observan en el video de la autopsia y están ubicadas a la altura de los flancos. Una estrategia para plantar la duda: ¿esas marcas estaban «antes»?
La causa de muerte de Diego fue ”edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca congestiva reagudizada“. Los acusadores insisten en que Maradona arrastraba un cuadro de hinchazón que nadie atendió. El forense habló de un abdomen «globoso», inusual en un paciente con anillo gástrico. «Lustrado, encerado», describió sobre la piel, que tuvo que ceder «de golpe».
Qué «dijeron» los órganos, la sangre y la orina
Hubo dos testigos más en la jornada de hoy. Silvana de Piero, perito anatomopatólogo desde hace 22 años, analizó fragmentos de órganos que se tomaron del cuerpo: hígado, bazo, riñón, corazón, pulmón, cerebro, cerebelo y duramadre. Habló del hígado y dijo que denota «una cirrosis avanzada». Del riñón: “La función renal se encuentra alterada”. Y sobre el corazón mencionó que «hay una lesión de más tiempo, ‘infartos viejos'». Relacionó además pulmones y corazón. El pulmón presentaba líquido y ese cuadro puede relacionarse con insuficiencia cardíaca.
Ezequiel Ventosi, licenciado en bioquímica y perito en la Policía Científica, aseguró que “no había presencia de drogas de abuso y tampoco de alcohol” en el cuerpo. Y que las muestras de orina y sangre dieron positivo para medicación psiquiátrica, lógico dado que estaba bajo tratamiento. Para la defensa de Cosachov la cantidad de material analizado, quince milímetros cada tubo, no es suficiente para llevar a cabo todo el abanico de determinaciones. Ventosi dijo que sí es cantidad suficiente.
VDM






