La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a tensar la interna del oficialismo al reclamar públicamente que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presente su declaración jurada patrimonial. “Todos estamos esperando la declaración jurada de Adorni”, lanzó con una sonrisa durante una visita a Rosario, donde participó de una misa en homenaje a su padre. La frase cayó como un nuevo dardo en medio del creciente escándalo político que rodea al funcionario y profundizó las diferencias dentro del gobierno libertario.
El reclamo de Villarruel reavivó una polémica que el propio presidente Javier Milei había intentado desactivar hace dos semanas. En aquel momento, Milei aseguró que Adorni ya tenía lista la documentación y que la presentaría “por adelantado” para despejar dudas sobre su patrimonio. Incluso sostuvo que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, había anticipado públicamente una decisión que todavía no estaba cerrada. Sin embargo, casi dos semanas después, la declaración jurada continúa sin aparecer.
Fuentes cercanas a Adorni aseguran que la demora responde a cuestiones técnicas y administrativas, aunque sectores de la oposición y parte del propio oficialismo interpretan que el funcionario busca ganar tiempo ante la posibilidad de nuevas revelaciones sobre sus bienes y movimientos financieros.
La vicepresidenta también tomó distancia de las disputas internas que atraviesan al gobierno tras el llamado “caso Rufus”, episodio que volvió a exponer tensiones entre distintos sectores libertarios. “Yo no participo de ninguna pelea. Desarrollo mi labor en el Senado de la Nación y las explicaciones las tiene que dar el Presidente, su hermana o el resto de las personas que estén mencionadas”, afirmó Villarruel, marcando una vez más su autonomía política respecto del círculo más cercano a Milei.
Las declaraciones se producen en un momento delicado para el oficialismo, atravesado por diferencias entre el entorno presidencial, la mesa política libertaria y algunos dirigentes aliados. Mientras Bullrich intenta ordenar la estrategia comunicacional y contener el desgaste, Villarruel busca consolidar un perfil propio con críticas indirectas pero cada vez más frecuentes hacia figuras clave del gobierno.
Consultada sobre una eventual candidatura futura, la vicepresidenta evitó definiciones y respondió que “falta mucho tiempo” para tomar una decisión. Aun así, sus movimientos políticos y sus intervenciones públicas alimentan las especulaciones sobre un posible armado propio dentro del espacio libertario, en un contexto donde las disputas internas empiezan a ocupar un lugar central en la agenda oficial.
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