De acuerdo con el relevamiento, la situación es más crítica entre los sectores de menores ingresos y los jóvenes. En particular, el 72% de los menores de 40 años se queda sin dinero antes del día 20, mientras que esa proporción asciende al 83,3% en la clase baja. Además, casi cuatro de cada diez hogares no consiguen sostenerse económicamente más allá de la primera quincena.
En paralelo, el informe indicó que el 56,2% de la población recurrió al endeudamiento durante el último semestre, una tendencia que se combina con el deterioro de los ingresos. En ese sentido, el 81,8% de los encuestados sostuvo que su salario no logra ganarle a la inflación, una percepción que se mantiene elevada desde marzo y que alcanzó su punto máximo en julio, cuando llegó al 87,4%.

A su vez, el estudio advirtió que el crédito se utiliza cada vez más para cubrir necesidades cotidianas y no para financiar inversiones o compras postergadas. Entre quienes tomaron deuda, el 55,1% destinó el dinero a gastos básicos de alimentación y salud, mientras que el 21,3% lo empleó para pagar tarifas y servicios públicos. En contraste, solo el 11,8% utilizó esos recursos para adquirir bienes durables.
El endeudamiento entre los niveles socioeconómicos
Al desagregar los datos por nivel socioeconómico, las diferencias resultan significativas. En la clase baja, el 59,6% agota sus ingresos antes del día 15 y el 83,3% antes del día 20. Asimismo, apenas el 0,9% consigue ahorrar y el 68,1% recurrió al endeudamiento en los últimos seis meses. De ese grupo, el 65,5% utilizó el dinero para cubrir necesidades primarias.
En el otro extremo, la clase alta presenta una situación más favorable: solo el 20% se queda sin fondos antes de finalizar el mes y el 61,9% logra ahorrar. Aunque el 36,5% de ese segmento también tomó deuda, el 63,4% la destinó a la compra de bienes durables. Por su parte, en la clase media, el 51,4% agota sus recursos antes de fin de mes y el 47,1% se endeudó. En este sector, el 45,6% utilizó el crédito para gastos esenciales y el 29% para pagar tarifas y servicios públicos, la proporción más alta entre los tres niveles socioeconómicos.
Por otra parte, los menores de 40 años conforman uno de los grupos más afectados por las dificultades económicas. Según el relevamiento, solo el 3% de ese segmento consigue ahorrar, mientras que el 60,9% contrajo deudas durante el último semestre. Además, el 69,1% evaluó negativamente la situación económica del país.
En este escenario, desde Zentrix advirtieron sobre el riesgo de que el endeudamiento se transforme en un mecanismo permanente para sostener los gastos cotidianos. Al analizar la dinámica de financiar las obligaciones de un mes con los ingresos del siguiente, la consultora remarcó que “el ciclo se retroalimenta y la morosidad deja de ser un episodio para convertirse en un riesgo estructural de los hogares que usan la deuda como puente”.
Frente a este panorama, el 67% de los encuestados consideró que el Estado debe intervenir ante el aumento del endeudamiento y la morosidad. Dentro de ese grupo, el 36,1% sostuvo que se trata de un problema social general que requiere atención pública, mientras que el 30,9% opinó que la intervención estatal es necesaria incluso cuando se trata de una cuestión entre privados.
En cuanto a las posibles medidas, la mayoría se inclinó por establecer reglas más claras para el acceso al crédito y sus condiciones. En concreto, el 61,3% respaldó una regulación del otorgamiento de préstamos, mientras que el 23,6% propuso refinanciar las deudas a través del Banco Central. En tanto, solo el 7,5% se manifestó a favor de una condonación de deudas por ley..
GLF









