Una nueva marcha federal llegó hasta la Casa Rosada, esta vez para reclamar al gobierno de Javier Milei que frene con el ajuste en el sector de salud que ya impacta fuertemente en los hospitales, que están al máximo de su capacidad porque también reciben a las personas que quedaron sin obra social.
Según indicaron desde el Foro por el derecho a la salud, más de 60.000 personas se movilizaron desde el Ministerio, a cargo de Mario Lugones, hasta la Plaza de Mayo. En un documento indicaron que el presupuesto ejecutado cayó un 40% respecto de 2023 y hay numerosos recortes sobre programas esenciales, vacunas, medicamentos, salud mental y discapacidad.
El diagnóstico se repitió en las voces de las y los trabajadores de la salud que llegaron a la plaza: los hospitales están cerca de colapsar por el aumento de la demanda. Según declaraciones del ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, están en niveles cercanos al de la pandemia. El Foro indicó que más de 742 mil personas perdieron su cobertura de obra social o prepaga y que los hospitales públicos tienen una ocupación cercana al 90%, incluso antes del invierno.

Angélica es enfermera y trabaja en la guardia de adultos del hospital de Solano. “Está colapsada”, dijo mientras se manifestaba y agregó que hay «mucha demanda de gente que ha perdido su obra social, que no tiene para comprar su medicación. Gente que ha dejado el tratamiento y ha recaído con una crisis asmática severa». La mujer agregó que hay falta de personal y de recursos: “Vienen muchos chiquitos con crisis asmáticas porque no le pueden comprar el aerosol».
Según el documento que se leyó en la marcha, el presupuesto ejecutado del Ministerio de Salud de la Nación cayó un 40% respecto de 2023, mientras continúan los ajustes en vacunas, medicamentos, salud mental y discapacidad. Un recorte que genera un aumento de enfermedades prevenibles, el crecimiento de las internaciones por patologías crónicas y el deterioro de indicadores sanitarios sensibles como la mortalidad infantil y materna.
Claudia Pérez es mamá de un joven con discapacidad y llegó desde La Plata porque ve diariamente el impacto del ajuste. “Se nota el desgaste en el personal de salud, en los acompañantes terapéuticos, en las cuidadoras. Se genera un retroceso que es muy difícil de recuperar en las personas con discapacidad porque pierden muchas actividades», dijo.
“La vida de mi hijo merece ser respetada”, dijo Laura, mamá de Camilo, un niño con parálisis cerebral. «Defendemos que las personas somos personas independientemente de nuestra condición social, queremos un sistema de salud que de respuesta para todos y todas. Acompañamos a las terapeutas y trabajadores sin los cuales la vida de mi hijo sería muy complicada”, agregó la mujer.
Otros de los reclamos más fuertes de la movilización fue el rechazo al cierre el Programa Remediar, el desfinanciamiento del PAMI, los recortes en vacunación, salud mental y discapacidad, así como la exigencia de una mesa federal de trabajo entre Nación, provincias y municipios para abordar la crisis sanitaria. “Defendemos una concepción de la salud como derecho social y humano fundamental, no como privilegio ni mercancía”, cerraron los organizadores.
CDB/VDM






