A una semana de que se lleve a cabo el balotaje en Brasil, Lula da Silva y Flavio Bolsonaro se enfrentaron cara a cara en un debate televisivo que, lejos de mostrar propuestas de gobierno, brilló por las acusaciones y los insultos entre el presidente brasileño y el senador.
Mientras en las calles se desarrollaban movilizaciones por parte de los seguidores del Partido Trabajador (PT) y del Partido Liberal (PL), en los estudios de BandNews TV, en San Pablo, los dos candidatos se cruzaron y chicanearon en materias como economía, seguridad, salud y corrupción.
Este último fue uno de los puntos centrales en el debate, y recayó sobre los familiares de cada candidato. Del lado de Lula, su hijo Fábio Luís Lula da Silva, conocido como «Lulinha», fue el más nombrado por Bolsonaro, ya que enfrenta investigaciones por parte de la Policía Federal de Brasil por presunto tráfico de influencias, participación como socio oculto y facilitación de negocios con organismos públicos. “Usted protege a su hijo. Su Gobierno se convirtió en un mercadeo de negocios (…) Sus gobiernos siempre estuvieron marcados por la corrupción”, atacó el senador.
Sin embargo, cuando Bolsonaro le preguntó a Lula por qué tantos detenidos lo habían votado, el presidente respondió: «Quiero que me vote el 100% de los presos, incluso tu papá». Jair Bolsonaro, preso por el intento de golpe de Estado de 2022, también fue utilizado por Lula para golpear al candidato del PL.
En materia de seguridad, Bolsonaro planteó su programa para el inicio de un eventual gobierno: “Voy a recuperar cada metro, cada calle, cada barrio, cada ciudad y cada territorio que haya sido tomado del pueblo brasileño por las organizaciones criminales». De esa forma, le declaró la guerra al narcoterrorismo.

Por su parte, el mandatario sostuvo: “Voy a traer algunas cifras. Los asesinatos están disminuyendo en el país, han alcanzado el nivel más bajo desde 2012, aunque la cifra es alarmante, 40.775 muertes violentas por año. También se han reducido los robos, pero el narcotráfico ha avanzado en 25 estados y, actualmente, casi 69.000.000 brasileños dicen convivir con esto”. En esa línea, apuntó a un plan de acción federal, en conjunto con los 27 estados de Brasil, para combatir esta problemática.
Bolsonaro, que venía cultivando un perfil más discreto que el de su padre, sacó a relucir todas sus armas de provocación contra el líder del PT desde el comienzo del debate. Sumado a eso, mientras el presidente disertaba, se colocaba detrás suyo en el mismo plano y gesticulaba, una postura que causó irritación en redes sociales.
En un principio, Lula se dejó llevar por las acusaciones del candidato de ultraderecha, aunque con el correr de los minutos logró dominar el debate, llevándolo al terreno económico y criticando la alianza de Bolsonaro con Donald Trump. Asimismo, cuestionó su parecido con el presidente Javier Milei: «Eres amigo de Milei. ¿Has seguido cómo está Argentina? ¿Vas a seguir el modelo de Milei?», desafió Lula.
Bolsonaro respondió diciendo que si gana las elecciones, el próximo 25 de octubre, va a «dar un tijeretazo en la corrupción» del Gobierno de Lula. En ese sentido, señaló a Lula por su alianza con el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, “un dictador”, y con Nicolás Maduro, “el que está preso”.
En materia económica, Lula destacó la innovación industrial para mejorar la productividad: “El crecimiento de productividad depende mucho de la innovación de la industria brasileña”. En esa línea, señaló a la economía digital, la economía creativa y la economía verde como los tres pilares fundamentales para fomentar la actividad. “Estamos proyectando que la economía va a crecer”, afirmó.
Por su parte, Bolsonaro prometió crear un Ministerio de Prosperidad si es electo presidente. “Los atenderé de principio a fin”, sostuvo el senador, quien aseguró que el nuevo organismo buscará brindar asistencia integral a la población y garantizar la continuidad de programas sociales como Bolsa Família. Asimismo, mencionó una rápida reducción en tasas de interés. “Así es como voy a sacarlos de este aprieto en el que se encuentran hoy”, afirmó Bolsonaro, quien criticó los actuales programas de renegociación de deudas.
Otro momento destacado del debate fue cuando Flávio Bolsonaro invitó al presidente a acercarse para conversar. Lula se negó y aprovechó para marcar diferencias con el entorno de su padre: “No quiero estar cerca de ti. Quiero distanciarme de la familia Bolsonaro. ¿De los milicianos? Quiero distanciarme”.

El presidente criticó la gestión de Jair Bolsonaro durante la pandemia de Covid-19: “Bolsonaro tenía que escuchar a la ciencia, escuchar a los médicos”, afirmó Lula, quien también defendió al Sistema Único de Salud (SUS) y lo calificó como un servicio fundamental para Brasil. El senador reconoció los malos resultados de su padre en materia de salud y prometió mejorar la atención del SUS mediante el uso de tecnología e inteligencia artificial, y la creación de una historia clínica electrónica integrada entre los servicios municipales, estaduales, federales y privados. “Quiero poner el estándar Einstein en el SUS”, afirmó el senador, en relación al del hospital Albert Einstein, al que calificó como uno de los mejores de América Latina.
Más allá de los temas centrales de discusión, el debate se vio teñido principalmente por la corrupción. “Mi hijo abrió su cuenta bancaria y su teléfono para ser investigado”, respondió Lula a las acusaciones de Bolsonaro, quien retrucó cuando se debatió sobre la financiación de Dark Horse, la película sobre la historia de su padre: “Este dinero era para hacer una película sobre el mejor presidente de la historia de Brasil: Jair Messias Bolsonaro. Va a ser una película maravillosa. Te daré una entrada gratis para ver la película de Bolsonaro”.
Bolsonaro viene de quedar primero en las elecciones del 4 de octubre, con el 47% de los votos, frente al 45% de Lula. Para la segunda vuelta de las elecciones se espera un resultado ajustado: Datafolha y Quaest le otorgan al senador el 51% de intención de voto frente al 49% del mandatario.
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