En la caja de herramientas que Javier Milei utiliza desde que desembarcó en la Casa Rosada, el economista trajo consigo una serie de cambios drásticos en el ejercicio del poder. El más notable, además de los malos modales, es el empoderamiento de su hermana menor, la secretaría general de Presidencia. Es un cargo que históricamente fue importante, pero siempre estuvo definido por el orden burocrático, protocolar y administrativo de la Casa Rosada. Hasta la designación de Karina Milei, que este lunes hizo un doble movimiento: protagonizó un acto de gestión nacional en la Ciudad, sin el alcalde porteño Jorge Macri y al mismo tiempo se exhibió junto al jefe de Gabinete Diego Santilli, a 24 horas de la próxima reunión entre el PRO y LLA para tratar de destrabar las negociaciones para explorar una alianza en 2027.
La hermana del jefe de estado ocupa un lugar indispensable dentro del gobierno. No sólo es la encargada de conducir el devenir de la Mesa política, coordinar la estrategia legislativa del oficialismo y la construcción política de La Libertad Avanza a nivel nacional. También tiene bajo su custodia el orden y progreso de un gabinete que no le pertenece. En estricta reserva y con un temor nunca antes experimentado, más de un ministro reconoce que durante las reuniones donde los titulares de las carteras son citados a la sede de gobierno, la pleitesía siempre es rendida ante El Jefe y no al verdadero líder.

Con un crecimiento de poder avalado por el propio presidente, Karina impone su voluntad en cada escenario y espera una obediencia debida propia de una jefatura política que, aunque la tiene, jamás fue respaldada por las urnas. Este escenario, sin embargo, nunca fue una limitación para que la menor de los Milei empiece a tener cada vez más protagonismo dentro del escenario político nacional, un nuevo desafío al que la hermanísima pareciera tomarle el gustito.

Esta mañana, la secretaria general encabezó un acto en la cárcel de Devoto donde agradeció el trabajo de los efectivos federales y destacó el “exitoso traslado” de los presos al nuevo Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz. El doble movimiento contó, además de Santilli, con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; y la legisladora porteña Pilar Ramírez, armadora política y electoral de LLA en territorio capitalino.
El traslado de la cárcel ubicada en el barrio porteño de Devoto implica un giro muy importante en esa zona de la capital. Más allá del cierre del penal y del traslado 1.400 internos, que significan el 90% de la población alojada, la disputa de fondo gira en torno a la capitalización electoral de un cambio que cierra varias décadas de reclamos vecinales. En esa coyuntura electoral se metió Karina y quizás por eso aprovechó la escena este lunes, justo cuando Jorge Macri no está en Buenos Aires y realiza un viaje oficial en España para participar del II Encuentro de Ciudad en Madrid, un evento que reúne a decenas de alcaldes del mundo para exponer sobre el futuro de las urbes. La hermana del Presidente aprovechó esa ausencia y habló como ex vecina del barrio. Tampoco estuvo la senadora Patricia Bullrich, que cuando fue ministra también impulsó el traslado.

“Ahora viene una parte muy importante de devolverle a los vecinos de Devoto este espacio que durante tantos años ocupó esta cárcel. Yo vivía acá, en Devoto, y conozco muy bien las dificultades que traía esta cárcel para todos los vecinos”, dijo Karina en una escenografía blindada: sólo estaba la prensa, los mandos penitenciarios y grupos armados de elite, además de los demás funcionarios. Ella se encargó de recordar que era una “promesa que llevaba muchos años” sin resolverse y que el Gobierno pudo “hacer realidad en muy pocos meses”.
Pese a la ausencia del jefe de gobierno, ningún otro funcionario porteño fue invitado al acto que marca el inicio de la campaña electoral en materia de seguridad que dará el oficialismo nacional no sólo para la reelección del propio Milei sino también dentro de la Capital.
Desde la sede del gobierno porteño justificaron la ausencia advirtiendo que no estuvieron invitados “porque el traslado lo realizaron las fuerzas federales, nosotros solo custodiamos el convoy dentro de los límites de la Ciudad hasta la Gral Paz.

El GCBA terminó de construir la nueva cárcel de Marcos Paz (algo que se había abandonado en la gestión de Larreta) y una vez construida fue otorgada al Servicio Penitenciario Federal para que trasladen ahí a los presos de Devoto y se lleven de las comisarías y alcaidías de la Ciudad a los detenidos por causas federales.”
La elaborada justificación que brindan desde Uspallata, sin embargo, está lejos de evitar que se despierten suspicacias. Mientras daba su escueto discurso con un notable nerviosismo, Karina eligió tener a su lado a su jefa de bloque en la legislatura porteña, una de las principales recusantes de la gestión macrista y de quien no se descarta una eventual candidatura para suceder al PRO en la jefatura de gobierno después de dos décadas de hegemonía. Si bien desde el jorgemacrismo intentan construir desde la armonía y se muestran sumamente dispuestos a formar una alianza con el espacio violeta, desde LLA avisan que no se casarán con nadie hasta no tener definida cuál es la mejor estrategia para consolidar su poder a nivel nacional.

El Javo: dos viajes al hilo
Aunque no coincidirán en agenda, Macri no es el único que iniciará su semana en el viejo continente. Este lunes el Presidente tiene dos viajes previstos: una breve visita a Neuquén, para participar de feria Oil & Gas Patagonia, y luego un vuelo a España para participar de un nuevo evento económico encabezado por su amigo Jesús Huerta de Soto y tendrá un encuentro con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Convencido de sus dotes cabuleros, el presidente volará al reino con la esperanza de servirle como amuleto a la ultraderecha española de cara al adelantamiento de los comicios, que tendrán lugar el próximo 29 de noviembre en medio de una crisis política y social que tiene a Pedro Sánchez entre las cuerdas.

Mientras el jefe de estado es galardonado por su gestión, diez mil kilómetros al sur Karina quedará a cargo de una gestión que esta semana volverá a ponerse a prueba en Diputados. Mañana durante la reunión de la mesa política, la secretaria general pedirá los últimos resultados de las negociaciones con aliados y gobernadores para encarar la mega sesión que tendrá lugar el miércoles en la cámara baja, donde morosidad, discapacidad y el proyecto Malvinas tendrán un protagonismo clave.
Desde hace días, las espadas legislativas de la gestión mantienen conversaciones subterráneas con las provincias que les permitan no sólo garantizar el éxito de esta semana, también abrirse camino a la deseada suspensión de las PASO. Cada una de las negociaciones es supervisada por la hermana presidencial, quien no tiene pensado abandonar su rol de jefa de gabinete blue. Aunque nadie dentro de su entorno se atreve a hablar de una posible candidatura, el crecimiento del protagonismo público y mediático de la hermana presidencial hace emocionar a más de uno. Y asustar a otros tantos.
TS/CM










