Mientras registró déficit primario y financiero en junio, el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió la reforma del Banco Central (BCRA) y le aconsejó al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, que se retire de la carrera por la elección presidencial de 2027: «Si yo fuera Kicillof, si pasa esta ley, no me tengo que presentar«.
En una exposición en la Cámara de Agentes de Bolsa, el titular del Palacio de Hacienda profundizó sobre esta idea: «Un degenerado fiscal, un tipo que solo puede tener déficit, solo lo podría financiar con emisión: deuda no le va a prestar nadie y el Banco Central no le da pesos. Le diría, como consejo de amigos, ‘retirate'».

De esta forma, el Gobierno comenzó a trasladar la discusión económica a un terreno electoral, de cara al año que viene. En ese marco, Caputo definió la reforma de la Carta Orgánica del BCRA como «refundacional» y sostuvo que se trata del cambio normativo «más importante de los últimos cien años».
Esta propuesta, que se embandera en la preservación del valor de la moneda, el blindaje de sus autoridades y la eliminación de la emisión, dista de la visión que tenía el presidente Javier Milei sobre la máxima entidad financiera al comienzo de su mandato. Ahora, no solo que no va a dinamitarlo, sino que en caso de aprobarse la reforma obligarán a la próxima administración a mantener el equilibrio fiscal sin la emisión como medio.
La chicana de Caputo viene después de que el Gobierno registrara en junio el primer déficit fiscal mensual del 2026. El Sector Público Nacional registró un déficit primario de $ 696.843 millones y un déficit financiero de $ 1,02 billones, lo cual vulneró uno de los principales eslogans del oficialismo.
En ese momento, desde el Palacio de Hacienda buscaron minimizar el impacto del rojo. A través de su cuenta de X, Caputo sostuvo que «en junio, un mes de alta estacionalidad en el gasto primario, el sector público nacional registró un déficit primario de $ 696.843 millones y un déficit financiero de $ 1.024.891 millones». Además, defendió el rumbo oficial al afirmar que «el orden en las cuentas públicas es un pilar fundamental del programa económico». Más tarde, al responder a las críticas, agregó una explicación puntual: «Esto es porque corrimos el vencimiento de Ganancias de personas humanas de junio a julio», en referencia a la postergación del pago del impuesto solicitada por los consejos profesionales de Ciencias Económicas.
Sin embargo, la consultora Equilibria advirtió que el rojo fiscal no puede explicarse únicamente por el corrimiento de Ganancias. Según su análisis, los ingresos reales del Sector Público Nacional cayeron 8,5% interanual, producto del desplome de los recursos tributarios, especialmente por la fuerte baja de las retenciones y la postergación del impuesto. Al mismo tiempo, el gasto primario aumentó 3,1% real, impulsado por un salto del 95% en los subsidios, especialmente en energía, y por el incremento de las prestaciones sociales.
Por su parte, Kicillof también criticó el rumbo económico del Gobierno. El gobernador expresó que el programa de Milei «beneficia a unos pocos y deja afuera a las grandes mayorías» y que millones de familias «se endeudan para acceder a cuestiones básicas» como alimentos, alquileres y servicios.
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