Cerca de 40.000 trabajadores registrados comenzaron a percibir el seguro -o la Prestación por Desempleo- entre enero y marzo de este año tras ser despedidos sin causa. El dato pone de manifiesto la crisis económica que atraviesan las empresas en el país, ya que la decisión de rescindir contratos no responde al rendimiento de los empleados, sino a problemas financieros, cierres o procesos de reestructuración.
De las 39.283 altas registradas, 10.357 correspondieron a la industria, 8.559 al comercio y 6.731 a la construcción. Cabe señalar que, solo en marzo, 104.550 trabajadores percibieron esta prestación, con un pago promedio de $300.557, de acuerdo a lo informado por Clarín. Si se suman las 174.335 altas de 2024 y las 153.847 de 2025, en dos años y tres meses de la actual gestión ya son 367.465 las personas que accedieron al beneficio. En 2023 habían sido 108.942 y en 2022, un total de 86.268.
Quienes cobran este seguro también tienen derecho a percibir asignaciones familiares y continúan con la cobertura de la obra social a la que están afiliados. Además, los meses en los que se cobra la prestación se computan como antigüedad para la jubilación o pensión.
Un aspecto a tener en cuenta es que el monto de la prestación es decreciente: durante los primeros cuatro meses se cobra el 100%; entre el quinto y el octavo mes, el 80%; y entre el noveno y el duodécimo, el 70%. Para acceder a este beneficio, el trabajador debe contar con al menos seis meses de aportes en los tres años previos al despido o a la finalización del contrato.
En el caso de los trabajadores eventuales y de temporada, el requisito es haber trabajado menos de 12 meses en los últimos tres años y más de 90 días en el último año previo a la finalización del vínculo laboral.
El monto y la cantidad de cuotas (entre dos y doce) se determinan según los ingresos y los meses trabajados -con aportes- durante los últimos tres años. Los trabajadores mayores de 45 años perciben la prestación durante seis meses adicionales.
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