La investigación por el femicidio de Agostina Vega entró en una nueva etapa con la detención de Osvaldo Fassetta, un hombre de 47 años cercano a Claudio Barrelier, principal acusado por el crimen de la adolescente de 14 años en Córdoba. La Justicia lo imputó por encubrimiento agravado y analiza su rol durante los días en que la familia buscaba desesperadamente a la menor.
Fassetta vivía en el mismo terreno de barrio Cofico donde los investigadores creen que Agostina fue asesinada. Según trascendió, ocupaba el sector delantero de la vivienda ubicada sobre calle Juan del Campillo al 878, inmueble donde Barrelier convivía junto a su pareja y su hija de 11 años.

La detención se produjo pocas horas después de que el hombre brindara entrevistas televisivas relatando movimientos sospechosos dentro de la casa y detalles de las horas posteriores a la desaparición de Agostina. Para la fiscalía, encabezada por Raúl Garzón, existen elementos que podrían comprometerlo en maniobras destinadas a entorpecer la investigación.
La abuela de la adolescente, Elizabeth Fernández, aseguró que desde el inicio sintió desconfianza hacia Fassetta. Según relató, el hombre apareció durante la madrugada del domingo 24 de mayo en la casa familiar con la excusa de ayudar en la búsqueda y acompañó a Melisa Heredia, madre de Agostina, a recorrer distintos puntos de la ciudad.
“Sentí que había algo raro. Estaba pendiente de lo que decía y hacía mi hija”, sostuvo la mujer, quien además afirmó que sospecha que Fassetta realizó llamadas anónimas con pistas falsas para desviar la investigación. “Dijo dos palabras y reconocí la voz”, afirmó.
De acuerdo al testimonio del detenido, conoció a Barrelier hace unos diez meses a través de la hinchada de Instituto y fue el propio acusado quien le presentó a Agostina y a su madre. También aseguró que la noche del crimen trabajó hasta la madrugada en un kiosco y que existen cámaras de seguridad que respaldarían su versión.
Su abogado, Eduardo Javier Medina Allende, cuestionó la detención y sostuvo que todavía no tuvo acceso completo al expediente. “Mi cliente tiene pruebas de que estaba trabajando hasta las cuatro de la mañana”, afirmó en declaraciones televisivas. Además, reveló que Fassetta se encontraba “agobiado” por la situación y temía quedar involucrado en la causa.
Uno de los elementos que más llamó la atención de los investigadores fue el relato del propio Fassetta sobre lo que encontró al regresar a la vivienda tras la desaparición de Agostina. Según declaró, notó que habían cambiado las sábanas y el acolchado de una de las camas, dato que ahora forma parte de las pericias judiciales.
Mientras tanto, la fiscalía continúa recolectando pruebas y no descarta nuevas detenciones. La familia de Agostina insiste en que hubo más personas involucradas en el femicidio y reclama que se investigue toda la red de vínculos alrededor de Barrelier.
El caso provocó una fuerte conmoción social y también impacto político en Córdoba. Barrelier mantenía vínculos laborales con la Municipalidad y arrastraba antecedentes por denuncias previas de violencia. La situación derivó incluso en la renuncia del exconcejal Ricardo Moreno, cuestionado públicamente por haber ejercido su defensa legal en otra causa y padrinazgo político del principal sospechoso.
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