YPF cerró el segundo trimestre de 2026 con resultados récord, impulsados principalmente por el crecimiento de la producción de shale, una mayor eficiencia operativa y la mejora de su situación financiera. De acuerdo con lo informado por el CEO y presidente de la compañía, Horacio Marín, el EBITDA alcanzó los US$ 2.800 millones, el nivel más alto registrado en la historia de la petrolera, mientras que el resultado operativo llegó a US$ 1.800 millones, también un máximo histórico.
Durante el primer semestre del año, la compañía acumuló casi US$ 4.400 millones de EBITDA ajustado, una cifra que supera la registrada durante todo 2023. La ganancia neta fue de US$ 1.205 millones en el segundo trimestre, lo que representa el segundo resultado trimestral más elevado de la historia de YPF. El máximo corresponde al tercer trimestre de 2024.
El desempeño también se reflejó en la generación de fondos. El flujo de caja libre alcanzó los US$ 824 millones, mientras que la liquidez cerró en US$ 2.500 millones, el nivel más alto registrado por la empresa. A su vez, el endeudamiento neto se ubicó en su menor nivel en más de una década.

Vaca Muerta gana peso en la producción
El desarrollo del shale se consolidó como uno de los principales motores del crecimiento de YPF. Durante el trimestre, la producción no convencional alcanzó los 213.000 barriles diarios, equivalentes al 80% de la producción total de petróleo de la compañía.
La estrategia apunta a profundizar este desarrollo y aumentar progresivamente la participación de las exportaciones dentro del negocio.
En ese marco, YPF presentó en mayo la solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para LLL Oil, un proyecto de desarrollo de petróleo en Vaca Muerta que pertenece en su totalidad a la compañía.
La iniciativa contempla una inversión acumulada de US$ 25.000 millones durante 15 años y una producción estimada de aproximadamente 240.000 barriles diarios para 2032. Según las proyecciones de la empresa, permitiría generar más de US$ 100.000 millones en ingresos por exportaciones de petróleo durante su vida útil.

Récord de procesamiento en las refinerías
El negocio de downstream también mostró una mejora significativa. El procesamiento de crudo en las refinerías de YPF alcanzó los 351.000 barriles diarios, el nivel más elevado registrado hasta ahora por la compañía.
La petrolera anticipó, además, que espera acelerar el ritmo de inversiones durante la segunda mitad del año. Entre los factores que explican esta decisión se encuentran el avance de distintas obras de infraestructura, tareas de mantenimiento reprogramadas para el segundo semestre y el desarrollo más rápido del núcleo sur de Vaca Muerta a través de LLL Oil.
VMOS y Argentina LNG, los proyectos estratégicos
El desarrollo de infraestructura para ampliar la capacidad exportadora constituye otro de los ejes centrales de la estrategia de YPF.
En el caso del Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), la compañía informó que el proyecto mantiene como objetivo entrar en operación hacia fines del cuarto trimestre de 2026. A julio, la obra presentaba un avance de aproximadamente 80%, mientras que la primera exportación de petróleo está prevista para comienzos de 2027.
En paralelo, YPF avanzó con Argentina LNG, el proyecto destinado a transformar el gas de Vaca Muerta en GNL para abastecer a los mercados internacionales. La empresa firmó un acuerdo con la provincia de Neuquén para establecer el marco regulatorio y fiscal de la iniciativa y sumó a Eni y XRG al desarrollo del upstream.
Además, presentó la solicitud de adhesión al RIGI para Argentina LNG, con una inversión proyectada de más de US$ 51.000 millones, que la compañía definió como la mayor presentada hasta el momento bajo ese régimen.
El proyecto busca desarrollar una cadena integrada de producción y exportación de GNL a partir del gas de Vaca Muerta. Como parte de ese proceso, YPF también avanzó en la licitación para la construcción de los ductos de transporte asociados mediante un mecanismo de subasta inversa, en el que los proveedores compiten a través de la reducción de sus precios.
El foco puesto en las exportaciones
Los resultados del segundo trimestre reflejan el peso creciente del shale dentro de la estructura de YPF y el avance de una estrategia orientada a destinar una mayor proporción de la producción a los mercados externos.
La combinación de una mayor extracción no convencional, el desarrollo de infraestructura de transporte y los proyectos de exportación de petróleo y GNL forma parte del objetivo de la compañía de consolidar un modelo de negocios con mayor generación de divisas y una estructura financiera más sólida.
En este escenario, la petrolera espera acelerar el despliegue de inversiones durante la segunda mitad de 2026, en línea con el avance de sus principales proyectos y la expansión de la producción no convencional.
RM









