El sistema financiero argentino estará cinco días consecutivos sin actividad bancaria presencial. Desde hoy y hasta el martes 10 de noviembre inclusive, las sucursales permanecerán cerradas por la combinación del Día del Trabajador Bancario, el fin de semana y los feriados dispuestos por la visita del papa León XIV.
Los mercados argentinos se encuentran en una situación delicada. En la última rueda del jueves, los bonos soberanos sufrieron fuertes retrocesos, las acciones argentinas acompañaron las pérdidas de Wall Street y el riesgo país volvió a superar la barrera de los 900 puntos básicos. El indicador elaborado por JP Morgan alcanzó los 925 puntos, mientras el S&P Merval cayó 4,1%.
En el mercado cambiario, el dólar mayorista cerró a $1.545,50, sin variaciones respecto de la jornada anterior, mientras que el dólar oficial terminó en $1.570 para la venta en el Banco Nación. Sin embargo, las cotizaciones financieras mostraron algunos movimientos: el dólar MEP retrocedió 0,6%, hasta los $1.575,68, y el contado con liquidación (CCL) avanzó 1,1%, hasta los $1.693,47.
La combinación de la volatilidad internacional, el retroceso de los activos argentinos y la interrupción de la actividad financiera podría modificar las expectativas de los inversores y aumentar la demanda de cobertura en dólares.
Qué pasará con el dólar durante el feriado bancario
Durante las jornadas sin actividad bancaria tampoco funcionará el mercado oficial de cambios. Esto significa que no habrá cotización del dólar mayorista ni del oficial y que no se podrán realizar las operaciones habituales de compra y venta de divisas a través de las entidades financieras.
El viernes 6, el lunes 9 y el martes 10 no habrá actividad cambiaria. La operatoria se verá condicionada también por el calendario bursátil, que tendrá jornadas sin actividad y otras con negociación restringida. Esto no significa que todas las alternativas para operar con dólares desaparezcan. Algunas casas de cambio habilitadas podrán continuar atendiendo, según sus horarios y decisiones comerciales. También habrá diferencias entre las operaciones bancarias tradicionales y las que se realizan mediante plataformas digitales.
El dólar financiero, por su parte, dependerá del funcionamiento de los mercados y de las condiciones de negociación y liquidación de cada instrumento. Por eso, aunque los usuarios puedan acceder a sus aplicaciones y consultar sus cuentas, no todas las operaciones estarán disponibles durante estos días.
La atención estará puesta especialmente en lo que ocurra cuando se normalice la actividad. Después de varios días sin referencias cambiarias oficiales, los inversores volverán a evaluar la demanda de cobertura en moneda extranjera, la evolución de los bonos y las señales que pueda dar el Banco Central.
Por ahora, no hay elementos suficientes para anticipar un salto del dólar como consecuencia directa del feriado. Sin embargo, la pausa operativa coincide con un contexto de fragilidad en los activos financieros argentinos y de mayor cautela entre los inversores.

Cinco días sin bancos y qué operaciones seguirán funcionando
El cierre de las entidades responde a la coincidencia de distintas fechas. Este viernes 6 de noviembre se celebra el Día del Trabajador Bancario, por lo que no habrá atención presencial en las sucursales de todo el país.
A esa jornada se suman el sábado 7 y el domingo 8, cuando los bancos permanecen cerrados por el esquema habitual de fin de semana. El lunes 9 será feriado nacional por la visita del papa León XIV, mientras que el martes 10 el Banco Central dispuso un feriado bancario para todas las entidades financieras del país.
La atención presencial se retomará el miércoles 11 en las jurisdicciones donde no rija un asueto local. En la provincia de Buenos Aires, las sucursales permanecerán cerradas por la misa que el pontífice celebrará en Luján, por lo que la normalización será posterior.
Durante el período de inactividad, los clientes podrán seguir utilizando los principales servicios digitales. El homebanking, las aplicaciones móviles, las billeteras virtuales y los cajeros automáticos continuarán operativos.
También estarán habilitados los pagos con tarjetas de débito y crédito, las transferencias y las operaciones mediante códigos QR. Para quienes necesiten efectivo, además de los cajeros automáticos, algunos supermercados y comercios adheridos permitirán retirar dinero al momento de realizar una compra.
No obstante, habrá operaciones que quedarán sujetas a los plazos de compensación y acreditación del siguiente día hábil.
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