Uno de los artículos de la Reforma Laboral que generó más discusiones en la Cámara de Diputados fue la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que si bien el Gobierno lo presentó como una herramienta para financiar indemnizaciones por despidos, desde la oposición alertaron que se usará para fondear al Estado a costa del desfinanciamiento del sistema de jubilaciones. “Es un fondo creado para el negocio financiero del ministro Caputo”, denunció Miguel Ángel Pichetto, mientras otros legisladores advirtieron sobre el impacto que tendrá en ANSES, “es una reforma previsional encubierta”, dijeron.
En el Título II del artículo 58, el proyecto de reforma laboral establece la creación del FAL, que recibirá el aporte obligatorio y mensual de un porcentaje de las contribuciones patronales, que hasta ahora iban a la ANSES. Será del 1% para las grandes empresas y del 2,5% para las Pymes. Con ese dinero recaudado, que se estima que será de 3000 y 5000 millones de dólares anuales, se pagarán las indemnizaciones por preaviso, integración, y despido por parte de los empleadores privados.
Sin embargo, hay una trampa. No solo le quita dinero a la ANSES sino que los empleadores deberán crear cuentas que van a ser administradas por entidades habilitadas por la Comisión Nacional de Valores, como puede ser bancos, billeteras virtuales y compañías de seguro. Una maniobra que desde la oposición dijeron que terminará con la financiación del Tesoro mediante la compra de títulos de deuda soberana.
Para el diputado de Coalición Federal, Miguel Ángel Pichetto, «el FAL es un fondo creado para el negocio financiero del ministro Caputo, supuestamente para asistir a los fondos de despido de las empresas». En diciembre, el mismo ministro de Economía reconoció sus ansias de que se apruebe el nuevo instrumento. “Nosotros buscamos recomponer el mercado de capitales. Como parte de la reforma laboral, con el FAL, se va a alimentar un nuevo mercado de capitales. Son US$4000 millones por año que van a alimentar el mercado de capitales”, dijo Luis “Toto” Caputo.
Todo parece indicar que la plata de los jubilados se usará para pagar la deuda pública. «Vamos a ver, yo creo que va a servir de soporte, como siempre, al gobierno, que cuando necesite algún crédito, va a estar el Fondo que se va a conformar con una parte sustancial del fondo de sustentabilidad», dijo Pichetto.
“No se me ocurre mejor definición para este fondo que cinismo”, dijo ayer en el recinto Nicolás Massot, de Provincias Unidas. Y agregó: “Hacen un fondo obligatorio y, encima, subsidiado. Subsidiado con fondos de la Anses. A la oposición nos acusaban de degenerados fiscales cuando el año pasado pedíamos una indexación para los haberes jubilatorios, nos acusaban de producir un agujero fiscal en la Anses”.
¿La vuelta de las AFJP?
Para otros se trata de una reforma previsional encubierta, como lo planteó la legisladora de Unión por la Patria, Vanesa Siley, quien además describió el impacto que tendrá en los jubilados. “Es, ante todo, una reforma financiera. Va a ser utilizada para fondear al Tesoro. Con este fondo rompen el sistema previsional argentino, no se van a poder pagar aumentos jubilatorios y más temprano que tarde el Gobierno va a tener que derogar la ley de movilidad jubilatoria”, dijo.
Es por eso, que muchos comparan al FAL con las AFJP, que administraban aportes previsionales obligatorios invertidos en el mercado de capitales y con el tiempo demostró ser una herramienta ineficaz para las y los trabajadores y con la que se beneficiaron grandes empresas.






