Tal como él mismo anunció semanas atrás, el lunes por la noche Javier Milei partió hacia Perú para participar de la jura presidencial de Keiko Fujimori, quien llega a la Casa de Gobierno con el inmenso desafío de restablecer las bases institucionales de un país azotado por una continua crisis política. En este marco, el jefe de estado argentino llega al país andino con la esperanza de convertirse en un faro de la ultraderecha latinoamericana y lograr convertirse en el máximo referente de un bloque de países que compartan los valores de la libertad.
El economista llegó a Perú pasadas las 1:30 de la mañana de este martes en un viaje que se extendió por casi siete horas luego de la escala que el avión presidencial debió hacer en Salta por más de una hora y media. Curados de espanto por el viaje del ex deslomado jefe de gabinete, Manuel Adorni, quien llevó a su esposa a un viaje oficial, desde hace tiempo las comitivas oficiales son deliberadamente más chicas. En este nuevo viaje al exterior en apenas dos días, el jefe de estado viajó acompañado por su hermana y secretaria general, Karina Milei y el canciller Pablo Quirno.

Previo al traspaso de mando presidencial, que tuvo lugar este mediodía en la sede del Congreso a las 11 horas peruana, las 13 en Argentina, Milei mantuvo una reunión bilateral con Fujimori. Durante el encuentro, del que también participaron el ministro de Relaciones Exteriores y la presidenta de La Libertad Avanza nacional, el presidente argentino se puso a disposición de su par para colaborar en el fortalecimiento del vínculo entre ambas naciones. Insistió en presentarse como un referente de consulta en materia política y económica.

Luego del encuentro, la flamante presidenta peruana y su par argentino se dirigieron al palacio legislativo donde la heredera de Alberto Fujimori -quien hoy estaría cumpliendo años- se dispuso a recibir los honores de su investidura. La ceremonia oficial se extendió por poco más más de una hora y contó con la presencia de los presidentes de Honduras, Nasry Asfura; de Ecuador, Daniel Noboa; de Panamá, José Raúl Mulino; de Uruguay, Yamandú Orsi; de Paraguay, Santiago Peña; de Bolivia, Rodrigo Paz; de Chile, José Antonio Kast; y el jefe de Gobierno de Aruba y representante del Reino de los Países Bajos, Mike Eman. También se hicieron presentes el Rey Felipe VI de España, el ministro de Ciencia y Tecnología de la República Popular China, Yin Hejun.

Otro traspié comunicacional
Mientras el presidente se encontraba paseando por Perú, cinco mil kilómetros al sur Adrián Ravier, hacía de las suyas. El vocero presidencial brindó una nueva conferencia de prensa ante los acreditados en Casa Rosada y volvió a quedar expuesto ante la desprolijidad que le imprimió a su gestión. Al ser consultado sobre el proyecto para arancelar la matrícula de estudiantes extranjeros en las universidades públicas en la Provincia de Buenos Aires, iniciativa presentada días atrás por el legislador fuerzacielista, Agustín Romo, el portavoz afirmó que el 40% de los alumnos de las facultades provienen de otros países, un dato que está lejos de parecerse a la realidad.
Según se expone en el informe “Síntesis de Información Estadísticas Universitarias 2023-2024” confeccionado por el Departamento de Información Universitaria de la Secretaría de Educación, dependiente del Ministerio de Capital Humano comandado por Sandra Pettovello, en 2023 la población de estudiantes extranjeros alcanzó en 4,4% de la matrícula (108.889 personas) en el las universidades estatales y el 5,3% (17.700) en las de ámbito privado. Al ser rebatido por la prensa sobre esta información, el vocero se limitó a decir “éste es el dato que tengo”.

Finalizada la conferencia, de la que nuevamente no se pudieron obtener datos actualizados de la gestión de gobierno puesto que, como ya se hizo costumbre, el vocero insistió en dar a conocer datos ya informados, Ravier utilizó su cuenta de Twitter para desmentir a la prensa. “Hoy en la conferencia de prensa un periodista me acusó de brindar datos falsos sobre la cantidad de extranjeros entre los alumnos regulares de Medicina de la UBA. Efectivamente el dato es correcto: el 39% de los alumnos regulares de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires son extranjeros, y disfrutan gratis de los servicios financiados por los pagadores de impuestos argentinos”, reza la publicación.
El recorte malicioso del portavoz advierte que ese porcentaje sólo representa a la cantidad de alumnos matriculados en la Facultad de Medicina de la Universidad de la Plata, un recorte sectario del total de las universidades que tiene la provincia de Buenos Aires. Al momento del cierre de esta nota, los datos actualizados sobre la población universitaria no fueron brindados por el gobierno que, desde la jura de Javier Milei, decidió no realizar más análisis de datos en esta materia. El subsecretario de política universitaria, Alejandro “Galleguito” Álvarez tampoco brindó una respuesta.

Ante la avanzada de la sesgada información del gobierno, que pretendió subirse a la oleada nacionalista que surgió luego de la instalación de la llamada “campaña anti Argentina”, el vicerrector de la Universidad de Buenos Aires, Emiliano Yacobitti, utilizó su cuenta de Twitter para rebatir los datos oficiales y se puso a disposición del gobierno para reunirse con el gobierno para “analizar los datos para que el debate público sea con información precisa.”
“En 2026, de los más de 70.000 ingresantes a la UBA, los extranjeros con residencia temporal, transitoria o precaria representan tan solo el 2,5%. Y en la Facultad de Medicina, apenas el 6,1%. Agrego más información: en Odontología representan el 4,1%, en Ingeniería el 2,7% y en el resto de las facultades el porcentaje es incluso menor al 2%.” Y siguió: “Desde el 2022 la UBA exige acreditación de español nivel C1 para aspirantes provenientes de países no hispanohablantes, tanto en comprensión como en producción oral y escrita. Un dominio del idioma prácticamente equivalente al de un hablante nativo.”
En el oficialismo, por su parte, decidieron por el momento no escalar el tema y, tal como suelen hacer cada vez que son rebatidos con datos fácticos, utilizarán el silencio como herramienta de defensa con la discusión por la puesta en marcha de la Ley de Financiamiento Universitario todavía en stand by.
TS/CM









